LOS FANTASMAS



  

¿Qué son los fantasmas?

 

Se dice que los fantasmas son apariciones de espíritus, a través de los cuales supuestamente se manifiestan las almas de personas que han muerto. Todos nosotros hemos escuchado fantásticas "historias de fantasmas" desde cuando éramos niños. En tanto que ahora desechamos semejantes historias como invenciones de la fértil imaginación juvenil, no podemos descartar de plano toda genuina fenomenología de espíritus popularmente asociados con los fantasmas, llamados a veces duendes.

Leamos Mateo 14:26. Hay millares de personas inteligentes y experimentadas en todo el mundo que están convencidas de que los fantasmas no sólo existen, sino que pueden comunicarse, y en efecto, se comunican con los vivos.

¿Hay realmente fenómenos sobrenaturales de espíritus, relacionados de alguna manera, a los que se pudiera catalogar como actividad fantasmal? Y silos hay, ¿están correctamente identificados como los espíritus de los muertos?

 

PREG:¿alguno de los presentes ha sufrido alguna experiencia que pudiera catalogarse como actividad de fantasmas?

Aunque muchos de estos fenómenos puede explicarse fácilmente en términos naturales, especialmente como resultado del engaño o fraude, hay cierta actividad fantasmal que parece desafiar las explicaciones naturales.

Allen Spraggett cuenta la siguiente historia de fantasmas:  

¿cree usted en los fantasmas? Si no cree, ¿cómo explicaría esta historia que realmente ocurrió?  

Una noche de invierno, en la parte norte de Ontaro, Canadá, durante los primeros días de la segunda Guerra Mundial, una viuda de mediana edad despertó de un agitado sueño, y vio a su hermano menor parado de pie en la cama.

Lo misterioso es que la mujer sabía que su hermano estaba en Inglaterra, sirviendo en la Real Fuerza Aérea Canadiense.

Sin embargo, lo vio claramente, vestido con su traje de piloto; tenía la cara mortalmente pálida, y de una solemnidad indescriptible. El efecto era espantoso. La mujer dio un grito. Inmediatamente aquel extraño fantasma se desvaneció.

Cuando los tres hijos adolescentes de la mujer llegaron corriendo a la habitación, encontraron a su madre sollozando, mientras decía: "Está muerto, yo sé que está muerto."  

Su premonición resultó ser correcta, poco tiempo después le llegó la noticia de que el avión de combate de su hermano había sido derribado sobre el Canal de la Mancha el mismo día -posiblemente a la misma hora- que la mujer vio aquella figura espectral en su dormitorio. (Allen Spragget, Lo inexplicado)

En su excelente y bien documentado libro:¿Podemos explicar los fenómenos fantasmales?, A.R.G.Owen ofrece algunos ejemplos reales de actividad fantasmal. Un caso en particular que lo convenció que la actividad fantasmal sí existe, ocurrió en Sauchie, Escocia, en 1960.

Owen abunda en detalles (más de cuarenta páginas) para narrar los fenómenos de Sauchie, los cuales incluían la producción de ruidos, y el movimiento de objetos. Las sabias conclusiones a las que llegó fueron las siguientes:  

"Conviene decir desde el principio que la evidencia presentada es para mí prueba conclusiva de la realidad objetiva de dos tipos de fenómenos fantasmales: la producción de ruidos y el movimiento de objetos. En mi opinión, el caso de Sauchie debe considerarse, más allá de toda duda razonable, como la demostración de la realidad objetiva de alguna forma de fenómenos fantasmales.(A.R.G.Owen.¿Podemos explicar los fenómenos fantasmales?)

 

PREG:¿Cuál sería tu respuesta cristiana a tales fenómenos fantasmales?  

Recordemos que mucho de lo que se cuenta como fenómeno espíritus o de fantasma es fraudulento. Es, o bien "evidencia" deliberadamente fabricada, o una explicación natural de los fenómenos, lo cuál resulta más razonable y probable que una explicación sobrenatural. No nos interesa aquí los fenómenos naturales, sino solamente lo que desafía las explicaciones naturales.

Sea cual fuere la aparición sobrenatural involucrada en las apariciones de fantasmas, estas no son apariciones de almas o espíritus de personas que ahora están muertas. La biblia nos asegura que los que mueren van inmediatamente a estar con el Señor Jesús ().

Los que no son cristianos, por otra parte, van inmediatamente al Hades,donde moran los espíritus de los muertos. En el Hades hay un castigo activo para los no redimidos, y no se les permite a los muertos visitar el mundo de los vivientes, no importa cuan breve pueda resultar esa visita. En efecto, en Lucas 16:19-31, Jesús nos presenta la historia de un incrédulo que murió y desea enviar a Lázaro de regreso al mundo de los vivos para que alertara a sus hermanos que todavía vivían a que no rechacen la verdad cómo él lo había hecho.

"Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas abraham les dijo: sino oyen a Moisés y los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos"(Lucas 16:29-31). De hecho, Jesús el "primogénito de entre los muertos", conquistó la muerte y fue resucitado, y cuantos aún no creen en su mensaje de buenas nuevas y vida eterna.(Colosenses 1:18)

Un común denominador en la mayoría de las historias más convincentes acerca de fantasmas, es que los fantasmas no tienen paz. Están bajo alguna forma de tormento, generalmente confinados de alguna manera al lugar o casa donde murieron. Como ya hemos visto, el espíritu de un cristiano va a estar inmediatamente con Jesús. El no esta sin paz.

En verdad, la Biblia declara a los cristianos: "No habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción..."(Romanos 8:15). Si bien es cierto que el alma del que no fue cristiano no tiene paz, ello no se debe a lo que está ocurriendo en el mundo, sino al tormento que está sufriendo en el Hades, como resultado directo de su voluntario rechazo de la salvación gratuita ofrecida por Jesús(Lucas 16:23;2 Pedro 2:1)

Las historias corrientes de fantasmas se centran en el apremio del espíritu que ha partido en ver su muerte vengada (un ejemplo es la película "Ghost: la sombra del amor"). No puede descansar, se dice, hasta que el crimen sea castigado. Este deseo de venganza personal, ejemplificado por esas "apariciones" no, le está permitido a alguien que desee seguir al Señor: "No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor"(Romanos 12:19)

No sabemos de ningún caso en que un supuesto fantasma haya predicado la verdad del Dios viviente. Gálatas 1:8,9 nos alerta a no aceptar a nadie, ni siquiera a un ángel, que traiga un evangelio contrario al revelado en la Palabra de Dios. No hay necesidad de que el espíritu de un cristiano regrese para "aparecerse" en este mundo. Jesús venció a la muerte y se levantó de entre los muertos para dar pruebas de las buenas nuevas del amor y de la gracia de Dios extendidos a la humanidad. Es indudable que su Palabra tiene más valor que la de un espíritu desencarnado.

Al espíritu de un inconverso no se le permite dejar su lugar de tormento en el Hades, y aunque pudiera hacerlo no vendría a anunciar el evangelio de nuestro Señor y Maestro. Debemos rechazar tales mensajes.

Creemos que las experiencias fantasmales que desafían las explicaciones naturales son de origen demoníaco. Hebreos 2:14 hace notar la preocupación de Satanás en lo que respecta a la muerte. Sería muy conveniente que sus legiones aparenten ser los espíritus de los que han fallecido. La Biblia nos relata incluso de un hombre poseído por demonios que se sentía impelido a vagar por los sepulcros.(Mateo 8:28; Marcos 5:2-5)

Los cristianos no tenemos porqué temerle a la muerte. Jesús venció a la muerte para "librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre"(Hebreos 2:15).

 
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