ELHIPNOTISMO

 


  

 

 

¿Qué entiendes por hipnotismo?

 

El doctor Nandor Fodor define el hipnotismo como "un peculiar estado de conciencia, artificialmente provocado, que libera los poderes subconscientes en la persona, poniéndola en sintonía con el hipnotizador, haciéndola aceptar y ejecutar meticulosamente cualquiera de sus sugestiones, ya sean estas hipnóticas o post hipnóticas, que no estén en conflicto con sus instintos más profundos de auto preservación o moralidad; y que produce efectos fisiológicos extraños tales como la anestesia y un notable control sobre los procesos orgánicos del cuerpo. En el sueño hipnótico hay una fuerte resistencia a los estímulos de despertar, al mismo tiempo que el hipnotizado oye y responde(Nandor Fodor, Enciclopedia de la ciencia psíquica).

Una definición objetiva, no psíquica, de la hipnosis es "un estado de adormecimiento que, no obstante, permite una amplia gama de respuestas de la conducta a los estímulos. El individuo hipnotizado parece atender únicamente a lo que le dice el hipnotizador...Hasta la memoria y la percepción del yo pueden alterarse por la sugestión, y los efectos de la sugestión pueden extenderse posthipnóticamente, aun más allá después de haber despertado (Enciclopedia Británica).

Se puede, entonces, definir el hipnotismo como un medio de producir en la persona un estado artificial de sueño o de conciencia disminuida.

El hipnotismo es usado de diversas maneras. Hay quienes practican la autohipnosis para tratar de librarse de algún mal hábito, o para poner la mente en un estado de sosiego. Algunos fanáticos religiosos practican formas extremas de autohipnosis para tratar de hacerse insensibles al dolor, al introducirse cuchillos en diversas partes del cuerpo. Algunos magos usan la hipnosis como un medio para entretener al público. No es raro que las escuelas permitan exhibiciones de magia en las que el mago invita a varios estudiantes para hipnotizarlos.

Muchos médicos usan la hipnosis para diagnosticar enfermedades y como terapia en el tratamiento de estas. Su propósito es modificar los aspectos negativos de la conducta de la persona. Otro uso del hipnotismo, que es muchísimo más común, es el que le da el ocultista, al usarlo como una práctica de magia para controlar la conducta de las personas.

Hay una amplia gama de opiniones divergentes en cuanto a la validez y utilidad del hipnotismo. Algunos lo ven como algo neutral, ni bueno ni malo, mientras que otros arguyen que el hipnotismo puede ser beneficioso para diagnosticar y curar enfermedades. Hay aun otros que ven al hipnotismo como algo dañino, no importa cual sea la situación, porque constituye un ataque contra la psiquis humana.

Aun cuando algunos médicos ciertamente utilizan el hipnotismo para tratar ciertas enfermedades, hay una gran relación entre el hipnotismo y el ocultismo. Además, hay quienes practican la hipnosis con el fin de entretener, y que tienen muy poca o ninguna preparación médica o psiquiátrica. Pero tanto el uso ocultista de la hipnosis como el no profesional pueden tener efectos desastrosos.

Consideremos el siguiente ejemplo que nos presenta Kurt Koch:

 

"Fui invitado a hablar en unas reuniones de cierta iglesia bautista en el estado de Maine, EEUU. El pastor de la iglesia me contó la historia de su hijo, mientras me encontraba allí.

Su hijo se había convertido a Cristo a la edad de dieciséis años. Fue bautizado y se hizo miembro de la iglesia de su padre. Fue a estudiar a una facultad universitaria que queda a unos cien kilómetros de distancia de la ciudad donde residían.

Al finalizar el año de clases se tuvo una reunión social para alumnos y profesores. El director de la facultad invitó a cierto animador de espectáculos que realizaba todo tipo de trucos y actos ilusionistas. Una coso que éste hizo fue seleccionar a veinticinco estudiantes, a quienes invitó a subir al escenario para ser hipnotizados. A uno de ellos le dio una gran papa roja, haciéndole creer que se trataba de una maravillosa manzana, la cual el joven podía comer. El estudiante se comió aquella papa roja con gran deleite. A otro el animador le sugirió:" Tú eres un bebé, y aquí está tu biberón que debes tomar." El joven se tomó el contenido hasta la última gota. A un tercero le dijo que hacía mucho calor; que se encontraba junto a un lago y que podía bañarse. El joven se desvistió y se puso pantalones de baño. Todos estos trucos fueron celebrados con risas y aplausos. Al hijo del pastor le dijo:" Tú estás participando en una carrera de caballos, y tu caballo tiene la oportunidad de ganar." El joven comenzó a cabalgar sobre una silla, colocada con el respaldo hacia adelante, como si estuviera montado realmente sobre un caballo.

Cuando terminó la presentación, sacó a todos los jóvenes del estado hipnótico, con excepción del hijo del pastor, a quien no podía lograr volver al estado consciente. Esto enojó al director. Pero por más que lo intentaba, el hombre no podía sacar al joven del estado hipnótico. No había otra cosa que hacer sino llamar al hospital.

Una ambulancia llevó al joven al hospital donde cinco especialistas trataron de atender al muchacho hipnotizado, pero no pudieron lograrlo. Al padre del joven no se le informó lo que había ocurrido, sino seis días después. Al saberlo, se dirigió directamente al hospital, y llevó a su hijo a casa. Se puso en contacto con su médico local, quien vino inmediatamente. El doctor se enojó por lo que había ocurrido, y dijo: "Si fuera mi hijo, llevaría a juicio al director y al animador." El pastor y su esposa oraron durante varios días, pero nada ocurría. De pronto, al pastor se le ocurrió la idea de ordenar en el nombre de Jesús. Miró en espíritu hacia la cruz del calvario, y clamó: "En el nombre de Jesucristo, el hijo de Dios, les ordeno, poderes de las tinieblas, que se aparten de mi hijo!" Inmediatamente, el hechizo hipnótico quedó roto. El joven volvió a estar consciente. Al fin había terminado la carrera de caballos" (Kurt Koch, ABC del ocultismo).

Como son tan numerosos los casos de hipnotismo que han terminado en catástrofe, hacemos una enérgica advertencia a todos a mantenerse lejos de toda forma de hipnosis, ya sea con fines ocultista o como pasatiempo. Si una persona permite ser hipnotizada, debe ser únicamente bajo el más estricto control médico calificado y experimentado. La mente humana no es algo con lo cual se pueda jugar ni dejar bajo el control de otra persona. En el mejor de los casos, la hipnosis puede tener únicamente un uso limitado.

Hasta la secular Enciclopedia Británica advierte:

Aunque no hace falta mucha pericia para producir la hipnosis, sí se necesita tener mucha preparación para saber si es la técnica de tratamiento más adecuada y, de ser así, cómo debe ser usada apropiadamente...Cuando el hipnotismo es usado en forma incorrecta, puede empeorar las dificultades de tipo médico o psiquiátrico del paciente. Es así que un paciente de tumor cerebral, de lo cual aún no se ha percatado, puede sacrificar su vida en manos de un experimentador que pueda efectivamente quitarle el dolor de cabeza por medio de una sugestión hipnótica, retrasando así la cirugía necesaria.

La Biblia dice: "Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna"(). No tenemos por qué estar sujetos al poder de sugestión de nadie.

 
Indice 
Tema 5