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1.1.1. SITUACION Y LIMITES
1.1.2. OROGRAFIA
1.1.3. HIDROGRAFIA
1.1.4. CLIMATOLOGIA
1.1.5. GEOLOGIA
1.1.6. EDAFOLOGIA
1.1.7. BIOGEOGRAFIA
1.1.8. VEGETACION
1.1.9. BIOTOPOS DEL GRUPO ESTUDIADOLa Sierra de Guadarrama se encuentra formando parte del Sistema Central, que tiene su origen oriental en el Sistema Ibérico y su final occidental en la Sierra de la Estrella; constituye de esta forma una cadena montañosa de alrededor de 500 km de longitud, dividiendo la meseta ibérica en submeseta norte y submeseta sur, separando las cuencas del río Duero y Tajo. Tanto su orientación ENE-OSO como su composición en macizos individualizados separados por fosas tectónicas fueron originadas por los movimientos hercinianos, siendo la orogenia alpina posteriormente la que constituyó su configuración actual (Birot y Solé Sabaris, 1954; Rivas-Martinez et al., 1990).
La Sierra de Guadarrama se extiende desde su límite nororiental en Somosierra hasta Malagón en el suroccidental, a lo largo de aproximadamente 100 km (Figura 1). Se encuentra constituida por una serie de alineaciones montañosas estructuradas en dos ejes principales, el primero, con una orientación NE-SO esta representado por la alineación Somosierra-El Nevero-Peñalara-Abantos- Malagón, y el segundo, con orientación E-O por La Cabrera-Cuerda Larga-Sierra de la Mujer Muerta.
El área estudiada en este trabajo ha sido la descrita con estos dos alineamientos, a lo largo de los cuales se distribuyen las especies de Iberodorcadion, especialmente en sus zonas altas. Se ha incluido también en el presente estudio una parte de la Sierra de Ayllón, al NE de Somosierra, (Riaza, Puerto de la Quesera) por encontrarse en estos montes algunas formas de Iberodorcadion muy interesantes para comprender la estructura y evolución de las poblaciones del Guadarrama.
La estructura de la Sierra de Guadarrama viene definida por los dos ejes anteriormente reseñados, que cruzándose en forma de aspa, presentan las cotas más elevadas de la sierra, destacando las siguientes:
De estos dos ejes parten alineamientos colaterales, que van descendiendo rápidamente en altitud, siendo los más importantes:
Son de destacar dos sistemas más o menos aislados,
localizados en la submeseta sur, que son la Sierra de la
Cabrera y la Sierra del Hoyo de Manzanares.
Los alineamientos principales y colaterales originan una serie de valles fluviales, siendo los más importantes el del río Lozoya, en la zona nororiental y el del río Moros, en la zona noroccidental.
Como ya se ha indicado, la Sierra de Guadarrama representa la divisoria de dos grandes cuencas, la del río Duero y la del río Tajo, hacia donde fluyen los principales cursos de agua de la sierra, representados en los esquemas de las Figuras 2 y 3:
La Sierra de Guadarrama se encuentra incluida dentro del clima mediterráneo continental, con inviernos fríos y veranos con marcado estiaje. De los seis pisos bioclimáticos mediterráneos, encontramos cuatro en el sector Guadarrámico (Rivas-Martinez et al. 1990), Fig. 4:
La caracterización de los cuatro pisos, con respecto
a la temperatura media anual (T), media de la máximas
(TMax) y de las mínimas (TMin) del mes más frío del
año y el índice de termicidad [It=10(T+TMax+TMin)] se
reflejan en la figura 5.
Los horizontes o subpisos, con respecto al Indice de termicidad, que pueden reconocerse son los que aparecen en la figura 6. Los ombrotipos reconocidos en la región Mediterránea y que existen en la Sierra del Guadarrama se han reflejado en la figura 7.
Además del lógico gradiente pluviométrico de incremento altitudinal, aparecen en la Sierra de Guadarrama importantes gradientes longitudinales y asimetrías.
En la vertiente meridional, los valles centrales presentan ombrotipos secos en el piso mesomediterráneo y subhúmedos en el supramediterráneo, aumentando la precipitación tanto hacia el oeste como hacia el este. En la vertiente septentrional, algo más seca en el piso supramediterráneo inferior, aparece también un incremento de precipitación hacia las sierras de Somosierra y Ayllón (al este), donde aparecen ombrotipos húmedos, al igual que en la cabecera de algunos valles occidentales orientados al norte (Paular, Canencia); mientras tanto, hacia el oeste disminuyen las precipitaciones, debido al efecto sombra de las sierras gredenses y paramero- serrotenses (Rivas-Martinez et al., 1990).
La Sierra de Guadarrama, una de las mas ancestrales de la Península ibérica, es bastante homogénea, con formas generalmente redondeadas, mostrando formas de erosión de tipo anguloso únicamente en las cotas más elevadas, donde el glaciarismo cuaternario actuó con mas importancia.
Se encuentra constituida principalmente por gneis y granito, que se originaron en un geosinclinal del Paleozoico antiguo, al que siguió un plegamiento al final del Carbonífero y un intenso metamorfismo y granitización.
Los principales materiales geológicos de cada período son los siguientes (Fig. 8):
PRIMARIOS o anteriores: Son los más abundantes en la sierra, constituidos por granitos, que ocupan la parte mas suroccidental, los gneises, sin duda el material más abundante, caracteriza la zona central y nororiental y las micacitas, que aparecen muy localizadas hacia la parte noroccidental.
SECUNDARIOS: compuestos por calizas-margas del Cretácico, que aparecen desde el embalse de Santillana al de El Vellón, para prolongarse hacia el sureste, por el valle del Jarama, pantano de la Pinilla y desde Prádena hasta Segovia, hacia los 1100 m.
TERCIARIOS: Aparecen calizas oligocénicas, asociadas a los materiales secundarios, con mayor abundancia hacia el valle del Jarama. Existe también materiales detríticos localizados en las cotas mas inferiores de la submeseta meridional.
CUATERNARIOS: Corresponden a los depósitos de arrastre de materiales principalmente paleozoicos desde cotas superiores. Aparecen alrededor de pantanos y cuencas bajas de los ríos. Quedan también algunas huellas del glaciarismo cuaternario, en las Cabezas de Hierro y Peñalara principalmente.
La importancia de los suelos y, en estrecha relación con ellos, la vegetación que soportan, son uno de los factores más importantes en la distribución de los Iberodorcadion, limitados a un tipo de vegetación de pastizal alpinizado bastante abundante en la Sierra de Guadarrama. A continuación exponemos los diversos tipos de suelo, a nivel general, que se encuentran en la sierra, así como la vegetación a la que dan lugar:
Turba de carex: presentan gran acúmulo de materia orgánica poco descompuesta. Encharcados casi permanentemente, están caracterizados por Carex y pastizales de Caricetum carpetanae.
Anmooriforme de turba: Presentan un horizonte A humificado. Encharcamiento y sequía alternos. Aparecen pastizales de Campanulo nardion.
Protosuelos: No presentan un horizonte A diferenciado. Aparecen en las etapas finales de degradacion de suelos pardos o rankers o bien en etapas iniciales de otros suelos sobre zonas rocosas.
Rankeriformes: Presentan un horizonte A diferenciado, pudiendo distinguir varios subtipos:
ú Xeroranker: correspondiente a una etapa de erosión de las tierras pardas meridionales. Aparece en las etapas finales de la degradación de encinares correspondientes a Junipero-Quercetum rotudifoliae.
ú Ranker alpino: característico de los pastizales de Hieracio-Festucetum indigestae.
ú Ranker tangel: Horizonte A con un gran espesor en restos orgánicos poco descompuestos. Aparece en piornales y ciertos pinares en el piso de Junipero-Cytisetum purgantis.
ú Ranker pardo: Presenta un horizonte B muy incipiente y mineralizado. En el se desarrolla el Junipero- Cytisetum purgantis.
Tierras pardas: Presentan un horizonte B mineralizado y un gran espesor del horizonte A, lo que permite una buena ventilación y retención de la humedad. Podemos distiguir varios subtipos:
ú Tierra parda alpina: Poco profundo, presentando una marcada sequía en el verano. Se desarrolla la asociación Hieracio-Festucetum indigestae.
ú Tierra parda centro-europea: El horizonte A presenta poco espesor y gran riqueza en materia orgánica, lo que permite una buena retención de agua incluso en verano. Aparece principalmente en el Hayedo de Montejo de la Sierra, presentando la asociación Galeo- Fegetum.
ú Tierra parda subhúmeda: Horizonte A con gran espesor y riqueza de material orgánico poco descompuesto. Buena retención de agua, se desarrolla la asociación Luzulo-Quercetum pyrenaicae.
ú Tierra parda de vega: Horizonte A con abundande materia orgánica. Se desarrolla en los fondos de valles sobre los acúmulos diluviales, lo que permite una gran humedad freática. Suele presentar la asociación Populetalia albae.
Rendsinas: Horizonte A muy superficial, presenta gran sequedad en el verano. Aparece exclusivamente sobre calizas. Característico del pantano de El Vellón, Valle del Lozoya y vertiente norte de la Sierra, normalente con Junipero-Quercetum rotundifoliae.
Pseudogley: Horizonte A muy superficial, presenta también gran sequedad en verano. Suelos limosos y compactos. Frecuentemente en fresnedas.
La Sierra de Guadarrama pertenece biogeográficamente al sector Guadarrámico, encuadrado en la subprovincia Carpetana, y con las subdivisiones que se indican en la siguiente relación:
REGION MEDITERRANEA
Subregión Mediterránea occidental
Superprovincia Mediterráneo- Iberoatlántica
Provincia Carpetano-Ibérico-Leonesa
Subprovincia Carpetana
Sector Guadarrámico
Subsector Ayllonense
Distrito Atienzano
Distrito Ayllonense
Distrito Riacense
Distrito Somoserrano
Distrito Ucedano
Subsector Guadarramense
Distrito Paularense
Distrito Guadarramense
Distrito Matritense
Distrito Cofiense
Distrito Abulense
Distrito Arevalense
Distrito Temblense
Distrito Cadalsiano
La Sierra de Guadarrama ocupa exclusivamente el Subsector Guadarramense, pero algunas localidades donde se ha muestreado para el presente trabajo, como ya se indico en Situación y Límites, pertenece al Subsector Ayllonense (Distrito Riacense y Somoserrano) (Fig. 9).
El sector Guadarrámico limita al sur con el sector Toledano-Tagano (provincia Luso-Extremadurense), al norte con el sector Castellano Duriense, al noreste con el Celtibérico-Alcarreño y al sureste con el Manchego, estos tres últimos pertenecientes a la provincia Castellano- Maestrazgo Manchega. Por el este limita con el sector Bejarano-Gredense (provincia Carpetano-Ibérico- Leonense).
Dentro del sector Guadarrámico, el subsector Ayllonense comprende las sierras de Ayllón y Somosierra, y el Guadarramense la Sierra de Guadarrama propiamente dicha. El primero se caracteriza por una mayor precipitación media anual, lo que produce la presencia de series de vegetación mucho más ombrófilas que en el subsector Guadarramense. Las principales comunidades vegetales diagnósticas del subsector Ayllonense son: los melojares ombrófilos (Festuco-Quercetum pyrenaicae), los hayedos reliquiales (Galio-Fagetum sylvaticae), los brezales (Halimio-Ericetum aragonensis) y los jarales con Halimium (Halimio-Cistetum laurifolii) (Rivas-Martínez et al., 1990).
La sectorización en distritos viene justificada por las diferencias florísticas y características climáticas de los diferentes territorios, muchos de ellos influenciados por las provincias con las que limitan.
Existen una serie de especies vegetales endémicas que pueden utilizarse como bioindicadores biogeográficos entre los que podemos citar: Allium schoenoprasum ssp. latiorifolium, Armeria caespitosa, Erodium paularense, Erysimum penyalarense, Hieracium vahlii ssp. myriadenum, Sedum pedicellatum ssp. pedicelatum y Ranunculus valdesii.
En la figura 9 se representan las localidades conocidas de algunos taxones endémicos o críticos en este sector.
La vegetación de la Sierra de Guadarrama, de la misma forma que ocurre en todos los sistemas montañosos, se dispone en bandas estratificadas altitudinalmente, dependiendo de factores como la temperatura, precipitacion, luminosidad, topografía, edafología, etc. Cada una de estas bandas, denominada piso de vegetación, han sido descritas en el apartado de climatología, y le corresponden unas cotas determinadas de altitud, que generalmente son menores en la vertiente septentrional. Por otro lado, en cada piso aparece una comunidad vegetal característica. Estas denominadas "series de vegetación" son las siguientes (Fig. 10): -tomamos como ejemplo general la cliserie desde la ciudad de Madrid (650 m) hasta la cumbre de Cabezas de Hierro (2383 m) según describen Rivas-Martinez et al. (1990)-
Series climatófilas:
1. Serie supra-mesomediterránea
guadarrámica, ibérico-soriana,
celtibérico-alcarreña y leonesa
silicícolas de la encina o carrasca
(Junipero oxycedri-Querceto rotundifoliae
S.).
1a. Faciación típica o
mesomediterránea con Retama
sphaerocarpa.
1b. Faciación supramediterránea.
1c. Faciación sobre arenales con
Adenocarpus aureus.
2. Serie supramediterránea carpetano-ibérica
y alcarreña subhúmedo-húmeda
silicícola de roble melojo (Luzulo
forsteri-Querceto pyrenaicae S.).
2b. Serie supramediterránea ibérico-
soriana, leonesa y ayllonense húmedo-
hiperhúmeda del roble melojo (Festuco-
Querceto pyrenaicae S.).
3. Serie oromediterránea guadarrámica y
paramero-serrotense silicícola del enebro
rastrero (Senecioni carpetani-Cytiseto
oromediterranei S.).
4. Serie crioromediterránea guadarrámica
silicícola de Festuca aragonensis
(Hieracio myriadeni-Festuceto
arogonensis S.).
Geoseries edafohigrófilas:
I. Series riparias mesomediterráneas sobre
suelos arenosos silíceos (Ficario
ranunculoidis-Fraxineto angustifoliae:
Saliceto lambertiano-salvifoliae G.).
II. Series riparias mesomediterráneas sobre
suelos arenosos o arcillosos básicos
(Aroitalici-Ulmeto minoris: Saliceto
neotrichae G.).
III. Series riparias supramediterráneas sobre
suelos silíceos arenosos (Querco
pyrenaicae-Fraxineto angustifoliae: Galio
broteriani-Alneto glutinosae: Rubo-Saliceto
atrocinereae: Saliceto lambertiano-
salvifoliae G.).
1.1.9. BIOTOPOS DEL GRUPO ESTUDIADO
Los Iberodorcadion aparecen a lo largo de toda la Sierra de Guadarrama, colonizando principalmente las cotas altas, por encima de 1300 ó 1400 metros, aunque existen poblaciones, generalmente muy localizadas, a menor altitud.
El sustrato vegetal sobre el que se asientan todas las especies, está limitado a los pastizales alpinizados, donde se encuentran las gramíneas de las que se alimentan larvas y adultos.
El medio típico estaría en la serie crioromediterránea de los pastizales psicroxerófilos de Festuca aragonensis (Hieracio myriadeni-Festuceto arogonensis S.), localizada en las cotas más altas de la sierra, por encima de los 2000 metros, como en las cumbres de Peñalara y Cabezas de Hierro. Por debajo de estas cotas aparecen en las diferentes etapas de degradación de las diferentes series de vegetación.
En la serie oromediterránea de enebro rastrero aparecen entre las etapas seriales los pastizales psicroxerófilos presididos por Festuca aragonensis, desarrollados sobre litosuelos y rankers (Hieracio castellani-Festucetum aragonensis). En otros suelos con un balance hídrico más favorable son desplazados por cervunales quionófilos o higrófilos (Campanulo herminii-Nardion strictae).
En las series supramediterráneas de melojares, donde están muy extendidas las primeras etapas seriales, debido a las talas y pastoreo extensivo, pueden aparecer en las etapas finales pastizales terofíticos y cervunales supramediterráneos de la alianza Campanulo herminii- Nardion strictae.
Como localidad de ejemplo, vamos a utilizar el Puerto de los Cotos (1830 m, coordenadas UTM: 30TVL11), basándonos en los datos aportados por Rivas-Martínez et al. (1990) (Fig. 11).
El Puerto de los Cotos, en la provincia de Madrid, se encuentra incluido en el sector Guadarrámico, subsector Guadarramense y distrito Paularense. Pertenece al piso bioclimático oromediterráneo inferior húmedo, y los suelos son gneises con algunos coluvios e intrusiones graníticas.
Las diferentes comunidades vegetales que podemos encontrar son las siguientes:
Pinar con piornos (Senecioni-Cytisetum oromediterranei)
La vegetación potencial climatófila está constituida por pinares de Pinus sylvestris var. iberica con sotobosque de piornos (Cytisus oromediterraneus) y enebros rastreros (Juniperus alpina, J. hemisphaerica). Estos pinares, aunque pueden existir en zonas con nivel medio de innivación algunas plantas de cervunal (Nardus stricta, Jasione carpetana, etc.), no son colonizados por los Iberodorcadion.
La primera etapa serial arbustiva del pinar es el piornal con enebros rastreros (Senecioni-Cytisetum cytisetosum oromediterranei o típica), que a su vez constituye la vegetación potencial del piso oromediterráneo superior.
Pastizal psicroxerófilo oromediterráneo de Festuca aragonensis (Hieracio castellani-Festucetum aragonensis).
Aparecen en zonas con pequeña cobertura de nieve sin hidromorfía acumulada, como laderas o zonas culminantes. Su desarrollo se debe principalmente al adehesamiento ganadero de pinares y enebrales. Por su aspecto se asemejan a los pastizales psicroxerófilos de mayores altitudes, de los que se diferencian, sin embargo, por su diferente composición florística:
Características:
Cervunales (Campanulo-Nardion strictae).
Son pastizales silicícolas higrófilos y quinófilos de alta montaña, donde predominan ciertas gramíneas y juncaceas. Los cervunales de las zonas más secas se angostan en verano, correspondiendo a etapas seriales de pinares adehesados y piornales; aquellos, en cambio, de tipo turbícola, que permanecen verdes todo el verano, ocupan normalmente espacios en los que no pueden desarrollarse árboles ni arbustos. En ambos aparecen numerosas poblaciones de Iberodorcadion.
La composición florística es la siguiente:
Características:
Aparecen de forma poco abundante en las zonas muy húmedas de cervunales y en las inmediaciones de los cursos de agua.
Tanto en esta comunidad como en la siguiente, solamente aparecen Iberodorcadion de forma accidental en aquellas zonas que se encuentran próximas a las comunidades anteriores.
Comunidad fontinal (Myosotidetum stoloniferae).
Comunidades de helófitos téneros pertenecientes a
la asociación Mysotidetum stoloniferae que aparecen
bordeando cursos de agua fría permanentes.
