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Introducción
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
hispanicum
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
ghilianii
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
perezi
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
graellsi
Variabilidad
interespecífica
Conclusiones y
discusión
Al abordar el estudio de un grupo como los Iberodorcadion
aparece siempre
un factor que debemos tener muy en cuenta: la gran variabilidad
interespecífica que presentan la mayoría de las
especies. Como se ha
comentado en el capítulo de Generalidades, este
género y
más especialmente el subgénero
Hispanodorcadion, presentan
una variabilidad intraespecífica muy marcada, sobre todo
en cuanto al color
y distribución del tomento se refiere. Éste
consiste básicamente
en una pilosidad de fondo, generalmente oscura, y más o
menos densa
según las especies, sobre la que se distribuyen varias
bandas longitudinales
de color claro -generalmente blanco- en número y longitud
variables. La
estructura general así como la denominación de las
diferentes bandas
de tomento claro están representadas en la figura 13.
Todo esto ha llevado, desde hace mucho tiempo, a la
descripción de buen
número de especies, subespecies y variedades que
posteriormente han sido
sinonimizadas.
En cuanto a especies se refiere, se viene utilizando la
morfología pronotal
como carácter principal en la sistemática del
grupo, (VIVES, 1976, 1983, 1984),
mientras para
subespecies y variedades se emplean otros caracteres, como forma,
tamaño
y, principalmente en las variedades, el color y
distribución del
tomento.
El alto grado de variabilidad antes mencionado hace que muchos
de estos caracteres
no sean válidos en absoluto, como ocurre en un elevado
número de
variedades basadas principalmente en el tomento elitral y en la
coloración de
patas y antenas. Estos han sido tratados tradicionalmente como
caracteres
cualitativos, pero resultados obtenidos en este trabajo y otros
anteriores (HERNÁNDEZ, 1991a) nos
indican que
muchas de estas variedades pueden deberse a caracteres
cuantitativos, de tal
manera que las descripciones existentes se correspondan con los
grados extremos
de variabilidad del carácter, apareciendo sin embargo un
gradiente completo
desde estos fenotipos hasta la forma típica. Esta
confusión es
consecuencia directa de la total ausencia de estudios en conjunto
sobre la variabilidad
de estas especies, como se han realizado en otros grupos de
Coleoptera (ZULUETA, 1925; SUSTEK, 1982, 1983). Dentro de
los
Iberodorcadion creemos necesario destacar las
observaciones de ESCALERA (1902), que
contrariamente al
resto de entomólogos de la época, manifiesta la
inconveniencia de
nominar multitud de variedades «basadas sobre detalles
tan nimios como la
presencia o ausencia de una faja pubescente en los
élitros, o como las patas
negras o rojas, haciendo esos autores abstención de los
ejemplares
intermedios» (sic).
Ahora bien, tras examinar extensas series de individuos
pertenecientes a las especies
estudiadas, se ha comprobado que existen caracteres considerados
tradicionalmente
más sólidos (como la costilla y las
callosidades
protorácicas, por ejemplo) que presentan
también variabilidad,
aunque pueda ser en menor grado.
Todo esto hace que, en muchas ocasiones, se deban utilizar
combinaciones de
caracteres para la determinación de una especie, de tal
forma que a la hora
de determinar un ejemplar, y en caso de fallar alguno de los
caracteres
diagnósticos, se deba recurrir a los siguientes, y de este
modo asignarlo a un
taxón específico o a otro en función del
mayor número
de caracteres coincidentes. De esta forma, hay ocasiones en las
que, de no disponer
de una serie numerosa de ejemplares de la misma población,
resulta harto
dificultoso averiguar de que especie se trata,
recurriéndose en muchos casos
a la distribución geográfica.
Sin duda alguna, esto denota una deficiencia en los caracteres
tradicionalmente
empleados para la sistemática del género, o bien
la necesidad de
adoptar otros criterios diferentes a la hora de definir las
distintas especies de
Iberodorcadion.
En cualquier caso, ello excede del alcance del presente trabajo,
debiéndose
abordar desde un estudio conjunto de todo el
género.
Debido a esto, y hasta que un trabajo de tal envergadura sea
llevado a cabo, hemos
decidido utilizar los criterios de VIVES (1976,
1983, 1984) para definir de alguna forma las poblaciones con
las que hemos
trabajado, no sin dejar constancia de que ésta deba ser
revisada bajo un
enfoque más global. No obstante, en cada una de las
especies estudiadas,
así como en diferentes capítulos de este estudio
se irán
mencionando las peculiaridades y contradicciones que vayamos
encontrando, pero
sin proponer nuevas reordenaciones y/o sinonimias, al tratarse,
como ya hemos
mencionado, de un grupo de especies demasiado reducido para
lanzar conclusiones
sistemáticas definitivas. La única excepción
será en
cuanto a algunas subespecies o variedades se refiere, donde si
podemos disponer
de datos suficientes como para aclarar su validez.
3.1. Iberodorcadion (Hispanodorcadion) hispanicum
(Mulsant,
1851)
Descrito por Mulsant en 1851, es la especie tipo del
subgénero
Hispanodorcadion Vives, 1976. Posteriormente fueron
descritas distintas
especies actualmente sinonimizadas con I.(H.)
hispanicum:
CHEVROLAT
(1862)
describe Dorcadion encaustum y Dorcadion
nigrolineatum en base a
ejemplares procedentes de «Hispania»; estas
descripciones son
bastante escuetas e incompletas. En 1870, el mismo CHEVROLAT considera a D.
encaustum como
variedad hembra de D. hispanicum, y en 1884, GANGLBAUER sinonimiza D.
nigrolineatum con
D. hispanicum. Posteriormente, PIC
(1907) describe Dorcadion diversepubens,
sinonimizado con D.
hispanicum por BREUNING
(1962).
En 1908, ESCALERA describe
Dorcadion
nudipenne, localizado en la cuenca del río Riaza y con
una serie de
características que, según este autor, lo
asemejan a I.(H.) ghilianii. A continuación
transcribimos la
descripción original:
Loc: Cuenca del Riaza.
Cuerpo notablemente estrecho y alargado, más que
Ghiliani, al cual
recuerda: costilla frontal lisa, ancha y asurcada, con la
media protorácica
igualmente lisa, ancha y saliente, pero apenas asurcada,
flanqueada por una línea
muy fina pubescente, blanca y el resto granujiento y calvo sin
callosidades; élitros
con la sutura lisa y muy saliente, ancha, flanqueada por dos
estrechas fajas longitudinales
blancas y el resto calvo y rugoso, menos en el margen,
finalmente pubescente de blanco
y en algún caso con una faja estrecha humeral del mismo
color; sin costillas ni aun
vestigios; patas y antenas fuertes y rojas ó pardo
rojizas.
Dorcadion nudipenne fue considerada como especie
posteriormente por
distintos entomólogos (PIC, 1911; BREUNING, 1962) hasta que VIVES (1983), en su
revisión del
género Iberodorcadion la considera subespecie de
I.(H.)
hispanicum. Tras examinar la descripción original,
así como varios
ejemplares de I.(H.) hispanicum ssp.
nudipenne, creemos que
sería necesario revisar el status del mismo, ya que no
cumple con las
características de la especie I.(H.)
hispanicum al presentar
callosidades protorácicas muy poco aparentes sin ninguna
zona plana brillante
y la sutura ampliamente desnuda.
Tanto para I.(H.) hispanicum como para
I.(H.)
hispanicum ssp. nudipenne sensu VIVES, 1983, han sido descritas
diferentes variedades,
atendiendo principalmente al tomento elitral.
I.(H.) hispanicum Mulsant, 1851
var. nigrolineatum Chevrolat, 1862 (figura
20b, pág. 105).
Descrito como especie, en base a ejemplares con las bandas de
tomento mucho
más anchas de lo normal, de tal forma que los espacios
desnudos quedan
como finas líneas negras, fue considerado como variedad
de
I.(H.) hispanicum por GANGLBAUER (1862).
var. encaustum Chevrolat, 1862
Descrito también como especie, el mismo CHEVROLAT (1870) la reconoce
como
variedad hembra de D. hispanicum. Carácterizado por
presentar el
cuerpo completamente negro, desprovisto de tomento.
var. erythropus Lauffer, 1901
Descrita en base a ejemplares con las patas y el primer artejo
antenal de color
rojo.
var. brunneofasciatum Lauffer, 1901 (figura 20f, pág.
105)
Tomento de las bandas dorsales de los élitros de color
pardo-rojizo en mayor
o menor extensión.
var. albidipenne Pic, 1907 (figura 20d,
pág. 105)
Descrito para ejemplares con las bandas de tomento blanco
totalmente unidas sin
espacios negros, salvo una pequeña zona humeral y la zona
lateral.
var. multilineatum Pic, 1907
Descrito por Pic (1907) fue sinonimizada por Breuning
(1962) con
la var. nigrolineatum.
var. cebollerense Lauffer, 1911
Para ejemplares de gran tamaño con ausencia de la banda
lateral.
var. humerale Lauffer, 1911 (figura
20c, pág. 105)
Descrito en base a ejemplares con los élitros cubiertos
de tomento blanco,
dejando sólo una faja humeral y el espacio infrahumeral
desnudos y
brillantes.
Fue descrita originalmente como aberración de D.
hispanicum var.
cebollerense.
var. griseopubescens Lauffer, 1911
Descrita para los ejemplares con los élitros casi
completamente cubiertos de
tomento gris o blanco amarillento y con la banda dorsal corta.
BREUNING (1962) lo considera
sinónimo de la var. albidipenne.
var. eubruneum Breuning, 1947 (figura
20e, pág. 105)
Para los ejemplares con las bandas de tomento de color pardo.
var. holobrunneum Breuning, 1947 (figura
20g, pág. 105)
Descrita para los ejemplares con la banda sutural blanca, la
dorsal parda al menos
en su mitad y la humeral blanca únicamente en el
ápice.
var. mibrunneum Breuning, 1947
Descrita originalmente por BREUNING
(1947), para ejemplares como la var.
bruneofasciatum, pero con la
dorsal más ancha, es sinonimizada por VIVES (1983) con la var.
brunneofasciatum Lauffer.
var. erythropoides Heyrovsky, 1964
Considerada sinónima por VIVES, 1983 de
la var. erythropus Lauffer, 1901.
Así pues, tras la revisión del género
Iberodorcadion
(VIVES, 1983) quedaron
un total de
nueve variedades de I.(H.) hispanicum.
I.(H.) hispanicum ssp. nudipenne Escalera,
1908 sensu
VIVES, 1983
var. riazanum Pic, 1910
Descrita para los ejemplares con las patas y primeros artejos
antenales negros.
var. seminudipenne Breuning, 1947
Para los ejemplares con la banda humeral casi completa y con
tomento amarillento
disperso en la superficie elitral.
Con el objeto de estudiar la variabilidad intraespecífica
de I.(H.)
hispanicum, se han estudiado un total de 734 ejemplares,
relacionados en el
capítulo de material y métodos.
3.1.1. VARIABILIDAD
Se han encontrado un elevado número de caracteres
variables en esta
especie, que principalmente se refieren a la extensión y
fusión de las
bandas de tomento elitral, coloración de las mismas,
tamaño del insecto
y coloración del tegumento.
Las variedades descritas parecen corresponder a los estados
extremos de algunos
de estos caracteres, o la conjunción de varios de ellos
en un solo ejemplar.
Los caracteres considerados y sus diferentes estados
están reflejados
en las tablas de las figuras 21
y 22 (Págs. 110 y
111). Las diferentes
frecuencias se encuentran en la tabla de la figura
23. Con objeto de estudiar la
dependencia/independencia entre los distintos caracteres, se ha
realizado un test chi-
cuadrado de independencia de caracteres; los resultados se
encuentran reflejados en
la tabla de la figura 24.
3.1.1.1. Ausencia/presencia de tomento
La forma típica de I.(H.) hispanicum
presenta tomento,
generalmente de color blanco, distribuido en forma de bandas
longitudinales en
élitros, pronoto y cabeza. En ejemplares senescentes, es
frecuente que este
tomento se vaya perdiendo gradualmente debido al roce, pudiendo
encontrar
individuos donde el tomento ha desaparecido casi completamente.
Esta variabilidad
se encuadraría dentro de lo que PALACIOS
VARGAS (1980) denomina variabilidad extrínseca
traumática.
Otro tipo de variabilidad que encontramos con respecto a este
carácter,
consiste en la total ausencia de tomento en algunos individuos,
no estando debida
esta vez al roce, sino a características genéticas.
Hemos podido
comprobar que individuos recién emergidos de la
cámara pupal
presentaban esta característica, por lo que se puede
descartar la
pérdida de tomento por cualquier tipo de factor
extrínseco. Por otro
lado, no hemos encontrado ninguna gradación en este
carácter, al no
aparecer formas intermedias con ausencia parcial de tomento. Otro
dato interesante
es que la totalidad de los ejemplares que han presentado esta
característica
(un total de 30) han resultado ser hembras. Este
carácter es el que
define la var. encaustum Chevrolat, 1862.
Todo esto nos indica un determinismo genético cualitativo
para este
carácter, que además estaría ligado al sexo,
al manifestarse
exclusivamente en hembras, o bien en una proporción
bajísima en los
machos, aunque esta última posibilidad resulta poco
probable, al no haber sido
nunca citado el caso de un macho sin tomento.
La proporción de individuos con ausencia total de tomento
(no debida a
factores extrínsecos) es relativamente baja, de un
4,26% en el total
de ejemplares estudiados (figura 23).
Este carácter condiciona la expresión de los 13
caracteres siguientes,
al refererirse éstos a la longitud, distribución
y color de las bandas de
tomento. Con respecto a los tres caracteres restantes, la
presencia/ausencia de
tomento es independiente de la coloración del tegumento,
mientras aparece
asociada al tamaño del insecto y al sexo (para un
þ=0,01)(figura 24). Esta dependencia es
explicable debido a que, como se ha comentado, la ausencia de
tomento ha
aparecido exclusivamente en hembras, siendo éstas
además, tal y
como se verá más adelante, de mayor tamaño
medio que los
machos (figura 23).
3.1.1.2. Longitud de la banda dorsal (figura 25).
La banda dorsal en la forma típica de I.(H.)
hispanicum va
desde el margen basal hasta la zona apical del élitro. En
los ejemplares
estudiados se ha encontrado una variabilidad relativamente baja,
aunque continua, en
este carácter, abarcando desde aquellos individuos que
presentan una banda
dorsal corta, aproximadamente de 1/3 de la longitud total del
élitro, hasta otros
con la banda completa, incluso fusionada en el ápice con
la presutural y/o
humeral (figura
25).
Para estudiar la variación de este carácter, se han
dividido los
individuos en tres categorías:
1.La dorsal no llega a la mitad elitral, pero sobrepasa el cuarto
basal.
2.Sobrepasando la mitad elitral, sin llegar al cuarto
apical.
3.Alcanzando el cuarto apical.
No se ha encontrado ningún individuo en el que la dorsal
no sobrepase el 1/4
basal o esté ausente, excepción hecha de aquellos
individuos
desprovistos totalmente de tomento y que se han comentado en el
apartado anterior;
han aparecido 6 individuos de tipo 1 (0,85%), 40 de
tipo 2
(5,68%) y 658 (93,47%) de tipo 3 (figura 23).
Esto nos indica que el fenotipo más abundante es aquel en
el que la banda
dorsal alcanza el ápice elitral, disminuyendo la
frecuencia según se va
acortando la banda.
Todo esto parece indicar que el carácter «longitud
de la banda
dorsal» es de tipo cuantitativo, cubriendo un gradiente que
va desde el 1/4 basal
hasta el ápice del élitro.
Este carácter aparece ligeramente asociado a la
presencia/ausencia de banda
lateral (coef. de contingencia=0,117), a la
presencia/ausencia de banda
interhumeral (coef. de contingencia=0,090) y la anchura
de las bandas
(coef. de contingencia=0,162) (figura
24). Las formas con dorsal corta, no suelen presentar
banda lateral ni interhumeral y las bandas de tomento tienden a
ser estrechas.
3.1.1.3. Longitud de la banda humeral (figura 26)
En la forma típica de I.(H.) hispanicum la
banda humeral
ocupa exclusivamente el tercio apical. En este carácter
hemos encontrado una
variación en cuanto a longitud de la banda, que va desde
aquellos ejemplares
que presentan la banda humeral corta (poco más de 1/4
de la longitud
del élitro), hasta aquellos en los que alcanza la base
elitral. Esta
gradación es continua, observándose multitud de
formas intermedias
que constituyen un cline.
Se han dividido los ejemplares estudiados en tres
categorías con respecto a
este carácter:
1.La banda humeral sobrepasa el cuarto apical, pero sin llegar
a la mitad
elitral.
2.La banda humeral sobrepasa la mitad elitral, sin llegar al
cuarto
basal.
3.La banda humeral alcanza el cuarto basal.
La gran mayoría de los individuos examinados
(88,35%)
presentan su humeral de igual tamaño aproximado que la
forma típica
(estado 1), el 9,80% pertenecen al segundo grupo y
en el 1,85%
restante, la banda humeral alcanza el cuarto basal,
correspondiendo con el estado
3 (figura 23). No ha
aparecido ningún individuo en el que la banda humeral
estuviera ausente, a
excepción de aquellos carentes de tomento por
completo.
En este caso encontramos, al contrario que en el carácter
anterior, que el
fenotipo más abundante es la banda dorsal corta,
disminuyendo la frecuencia
según va aumentando la longitud de la misma.
Todo esto nos indica que estamos ante otro carácter
cuantitativo, que
varía de forma continua desde las bandas humerales que
ocupan el 1/4 apical
del élitro, hasta las que llegan al margen basal del
mismo.
Por otro lado, este carácter aparece asociado a la
coloración de la
banda humeral, a la presencia/ausencia de banda lateral y su
longitud, a la
presencia/ausencia de banda interhumeral y su longitud y a la
anchura de las bandas
(figura 24). Los
individuos con bandas humerales largas, tienden a presentar
coloración parda
en la misma, así como bandas laterales e interhumerales
más largas
y, en general, las bandas más anchas. Esta
asociación de caracteres
es lo que justifica que los únicos casos de banda humeral
larga estén
descritos en las variedades nigrolineatum Chevrolat, 1862;
albidipenne
Pic, 1907 y humerale Lauffer, 1911, donde todas las bandas
son largas y
anchas, dándose diferentes grados de fusión entre
ellas. No obstante,
hemos encontrado bandas humerales largas en individuos con bandas
de tomento
estrechas, o con otras bandas más cortas (figura 23), lo que nos
indica, que si bien existe esta tendencia o asociación,
pueden aparecer otras
combinaciones de caracteres diferentes, por lo que podemos
afirmar que los distintos
caracteres considerados no se encuentran íntimamente
ligados.
3.1.1.4. Presencia/ausencia de la banda lateral
El 22,02% de los ejemplares estudiados carecen de banda
lateral, mientras que
el 77,98 restante presentan una fina banda de longitud
variable.
Hasta ahora se había descrito únicamente una
variedad carente de
banda lateral (BREUNING, 1962;
VIVES,
1983): la var. cebollerense Lauffer, 1911, para
los ejemplares de gran
tamaño desprovistos de banda lateral; pero según
hemos podido
comprobar (figura 23),
la ausencia de banda lateral, aunque aparece asociada a la
longitud del insecto con
un coeficiente de contingencia relativamente bajo
(0,103), se da en
ejemplares con tamaños muy diferentes.
3.1.1.5. Longitud de la banda lateral
La forma típica de I.(H.) hispanicum
presenta una banda
lateral completa que, discurriendo por el margen lateral del
élitro, va desde el
ápice hasta la base del mismo.
Se ha encontrado una gran variabilidad en la longitud de esta
banda, apareciendo una
gradación completa entre las formas en las que apenas
queda un esbozo en
el ápice elitral, hasta aquellas que la presentan
completa.
Se han definido tres categorías para la longitud e esta
banda:
1.No sobrepasando el tercio apical.
2.Sobrepasando el tercio apical sin llegar al tercio
basal.
3.Alcanzando el tercio basal.
Las frecuencias de los individuos estudiados son muy
equilibradas, encontrando un
39,96% del tipo 1, un 22,87% de tipo 2 y un 37,17%
de tipo 3.
El carácter «longitud de la banda lateral» es
también de
tipo cuantitativo, variando de forma continua desde la ausencia
total hasta alcanzar
el margen basal del élitro.
Parece estar asociado con la longitud de la banda humeral, la
presencia y color de
la banda interhumeral y con la anchura de las bandas. Los
ejemplares con banda
lateral larga tienden a presentar humerales más largas,
banda interhumeral
y bandas más anchas.
3.1.1.6. Presencia/ausencia de banda interhumeral
Han sido observados un elevado número de ejemplares
(el 41,9% del
total que presentan bandas de tomento) que poseen una
estrecha banda entre
la dorsal y la humeral, que hemos denominado «banda
interhumeral».
Este carácter, muy abundante entre los ejemplares
estudiados, no
había sido descrito más que en la var.
nigrolineatum
Chevrolat, 1862 (figura
20a, pág.
105). Aunque aparece asociado a la mayor longitud de las
bandas, a la mayor
anchura de las mismas, al sexo y al tamaño del insecto (figura 24), se han
encontrado en un gran número de ejemplares con
características muy
dispares, resultando muy abundante en el total de ejemplares
estudiado (figura 23).
3.1.1.7. Longitud de la banda interhumeral
Se ha encontrado una sensible variabilidad en este
carácter,
formándose un cline desde aquellos ejemplares que
presentan un casi
invisible esbozo de banda interhumeral hasta otros donde esta
banda ocupa casi la
totalidad de la longitud elitral, con multitud de estados
intermedios.
Los ejemplares estudiados se han dividido, con respecto a la
longitud de la banda
interhumeral, en tres categorías:
1.Longitud menor a 1/3 del élitro.
2.Longitud entre 1/3 y 2/3 del élitro.
3.Longitud mayor a 2/3 del élitro.
El 51,7% son del tipo 1, es decir con una interhumeral
pequeña. La
categoría 2 agrupa al 36,74% de los ejemplares,
mientras que solo el
11,56% pertenecen al tipo 3, presentando una interhumeral
más
larga.
Así pues, el fenotipo más abundante es una
interhumeral corta,
disminuyendo la frecuencia según va aumentando la longitud
de dicha
banda.
El carácter «longitud de la banda interhumeral»
resulta por todo
ello, de tipo cuantitativo, variando de forma continua desde la
ausencia total hasta
alcanzar prácticamente ambos márgenes
elitrales.
La longitud de esta banda se encuentra fuertemente asociada a la
mayor anchura del
resto de las bandas (coef. contingencia=0,432) y
también de forma
sensible a la mayor longitud de la banda humeral (coef.
contingencia=0,266), apareciendo algo más ligeramente
asociado al sexo
del insecto (coef. contingencia=0,144). Los individuos
con bandas
interhumerales largas, suelen presentar las bandas anchas y
tienden a una mayor
longitud de la banda humeral. El carácter parece ser
ligeramente más
abundante en las hembras.
3.1.1.8. Anchura de las bandas (figura
20, figura 27,
pág. 123)
Se ha encontrado una gran variabilidad en la anchura de las
bandas de tomento
elitral, desde algunas formas con las bandas muy estrechas, donde
el color
predominante es el negro del tegumento, hasta otras
prácticamente cubiertas
por tomento blanco, con las bandas fusionadas entre sí.
Entre una y otra
forma, han aparecido multitud de estados intermedios.
Los estados extremos en cuanto a mayor anchura y fusión
de bandas,
corresponderían a las variedades nigrolineatum
Chevrolat, 1862 (figura 20b, pág.
105) y
albidipenne Pic, 1907 (figura 20d,
pág. 105), por ese orden. En la figura 27
está ilustrado el gradiente de variación.
Los individuos estudiados se han dividido en dos
categorías:
1.Bandas estrechas, los espacios glabros que las separan son, al
menos, la
mitad de anchos que las bandas.
2.Bandas anchas, los espacios glabros son más estrechos
que las mitad
de las bandas o incluso inexistentes.
La mayor parte de los ejemplares (64,77%) presentan
bandas estrechas
(tipo 1), mientras que el 35,23% restante poseen
bandas anchas del tipo
2.
Este carácter resulta pues, de tipo cuantitativo, variando
de forma continua
desde bandas más estrechas que los espacios que las
separan hasta bandas
fusionadas completamente.
Como ya se ha comentado, este carácter aparece asociado
a la longitud y
anchura de las distintas bandas y también, muy
ligeramente, a la
coloración del tegumento y al tamaño del
insecto.
3.1.1.9. Coloración de las bandas de tomento (figura 20c,20f,20g
pág. 105)
En este apartado se engloban una serie de caracteres que hacen
referencia a la
coloración de las bandas de tomento en élitros y
pronoto.
Los ejemplares estudiados se han dividido en tres
categorías con respecto a
la coloración de las distintas bandas:
1. Tomento enteramente blanco
2. Tomento bicolor (blanco y pardo)
3. Tomento enteramente pardo
El tomento, en su totalidad, es de color blanco en la forma
típica,
habiéndose descrito algunas variedades debidas a la
coloración parda
de alguna de las bandas. Así tenemos la var.
brunneofasciatum Lauffer, 1901 (figura
20c, pág. 105) que englobaría a todos
aquellos individuos en
los cuales la banda dorsal aparece con tomento pardo en mayor o
menor
extensión, la var. eubruneum Breuning, 1947 (figura 20f, pág.
105) para los que,
además de la dorsal, presentan de color pardo el resto de
las bandas elitrales,
y la var. holobrunneum Breuning, 1947 (figura 20g, pág.
105) para los que
presentan la dorsal parda y la humeral de igual color casi en su
totalidad.
La mayor parte de los ejemplares estudiados presentan las bandas
de color blanco,
una menor proporción las poseen bicolores (blanco y
pardo) y por
último, la menor frecuencia corresponde generalmente a los
que las presentan
enteramente pardas:
Banda dorsalBlanca83,38%
Bicolor12,93%
Parda 3,69%
Banda interhumeralBlanca86,44%
Bicolor 1,02%
Parda12,54%
Tomento del pronotoBlanco91,32%
Bicolor 3,70%
Pardo 4,98%
Banda humeralBlanca97,15%
Bicolor 2,28%
Parda 0,57%
Banda presuturalBlanca98,72%
Bicolor 0,85%
Parda 0,43%
Banda lateralBlanca99,64%
Bicolor 0,18%
Parda 0,18%
En estos caracteres observamos un completo gradiente, desde
bandas totalmente
blancas, hasta otras constituidas por tomento pardo en su
totalidad, pasando por todo
tipo de estados intermedios. En ellos, la variación tiene
un doble aspecto: por
un lado el aumento de la extensión de tomento pardo y por
otro la tonalidad
del mismo, que también varía desde el crema muy
claro hasta el
marrón muy oscuro.
En este caso aparece una serie de asociaciones, algunas de las
cuales explican las
variedades descritas para esta especie con respecto a este
carácter: la
coloración de las bandas elitrales aparece asociada entre
sí y al color
del tomento pronotal (figura
24).
Por un lado, la banda dorsal es la que aparece más
frecuentemente de color
pardo (ya sea total o parcialmente), encontrándose
asociada con la
coloración de las otras bandas en el sentido de que cuando
la presutural,
humeral, interhumeral, lateral, e incluso el tomento pronotal,
aparecen de color pardo,
la banda dorsal generalmente presenta también color pardo
(total o
parcialmente). De esta forma, la var. brunneofasciatum
estaría
representada por aquellos individuos con la dorsal parda
(estado 2 ó
3) y el resto de bandas blancas (estado 1), la var.
holobrunneum
consistiría en el estado 2 ó 3 de la
coloración de la dorsal
(bicolor o totalmente parda) y el estado 2 de la humeral
(bicolor),
mientras que la var. eubruneum sería para aquellos
ejemplares en los
cuales todas las bandas poseen el estado 3 (coloración
enteramente
parda). Estas combinaciones representarían las
más frecuentes,
al encontrarse asociados toda esta serie de caracteres.
No han aparecido ejemplares con la banda dorsal blanca y algunas
de las otras
pardas (total o parcialmente), a excepción del
tomento pronotal; pero
sí encontramos muchas combinaciones posibles entre la
coloración de
las otras bandas (presutural parda-dorsal parda-humeral
blanca-lateral parda,
presutural blanca-dorsal parda-humeral parda, etc.), a las
que habría que
sumar la intervención del carácter
«coloración del tomento
del pronoto». Esto hace que aumente el número de
combinaciones
posibles y por lo tanto, el número de individuos
diferentes con respecto a
estos caracteres de coloración.
Además de éstas, aparecen otra serie de
dependencias, con un
coeficiente de contingencia menor: la coloración de la
banda dorsal,
interhumeral y el color del tomento pronotal aparecen asociados
al sexo (figura 24), al aparecer
el tomento pardo más frecuentemente en hembras. La
coloración de
la banda dorsal aparece también asociada con la anchura
de las bandas y la
presencia de la banda sutural, relacionada esta última
también con la
coloración de la banda interhumeral y del tomento
pronotal. Por último,
la coloración de la banda humeral parece estar asociada
con la presencia de
la banda interhumeral (figura
24).
3.1.1.10. Coloración del tegumento
La forma típica de I.(H.) hispanicum se
caracteriza por tener
el tegumento de color negro. La variedad erythropus
Lauffer, 1901, fue descrita
para algunos ejemplares que presentaban las patas y los primeros
artejos antenales
de color rojizo.
Se han establecido tres categorías con respecto a este
carácter:
1.Tegumento enteramente negro.
2.Patas y primeros artejos antenales de color rojizo.
3.Patas y antenas enteramente de color rojizo.
En este carácter se ha observado muy poca
variación, presentando el
99,18% de los ejemplares estudiados el tegumento
completamente negro. Un
ejemplar ha presentado las patas y primeros artejos antenales
rojos, tal como se
describe en la var. erythropus Lauffer, mientras otros
cinco (0,68% del
total estudiado) poseen tanto las patas como la
práctica totalidad de las
antenas de color rojo.
Así pues, con todas las reservas que produce el bajo
número de
individuos que presentan patas y antenas rojas, parece tratarse
de una
variación de tipo cuantitativo, o al menos, con
participación de genes
cuantitativos y/o reguladores de la expresión.
El carácter aparece muy ligeramente asociado a la anchura
de las bandas,
aunque debido al escaso número de ejemplares de los
estados 2 y 3, el
análisis de independencia de caracteres no resulta del
todo fiable.
3.1.1.11. Tamaño del insecto
Se han registrado dos medidas en cada individuo estudiado: la
longitud desde la base
de las antenas hasta el ápice de los élitros y la
anchura
máxima, que suele corresponder aproximadamente a la mitad
elitral.
Se ha podido apreciar la existencia de correlación
positiva entre la longitud y
anchura, tanto en machos como en hembras (Figs. 30, 29 y
28).
Los ejemplares estudiados presentan una longitud media de 13,5
mm, y una anchura
media de 4,5 mm. Los machos resultan de menor tamaño medio
que las
hembras (13,0 mm de longitud y 4,1 de anchura en machos
frente a 14,2 de
longitud y 5,2 de anchura en hembras). Se ha realizado un
contraste de
hipótesis mediante la t de Student para comprobar
la existencia de
diferencias significativas entre la longitud y anchura de machos
y hembras: con un
nivel de significación de 1,23 x 10-13 para la longitud
y 5,90 x 10-14 para la
anchura, se rechaza la hipótesis de que no existe
diferencia tanto en longitud
como en anchura media entre machos y hembras. Los resultados se
encuentran en
la tabla de la figura
31.
Con objeto de comparar el tamaño del insecto con los otros
caracteres
estudiados, y habida cuenta de que la longitud y anchura se
encuentran
correlacionadas, se ha utilizado la primera de estas medidas,
transformándola
en carácter cualitativo mediante la definición de
dos
categorías:
1.Longitud menor de 14 mm.
2.Longitud igual o mayor de 14 mm.
El 54,86% de los ejemplares estudiados pertenecen a la
categoría 1,
mientras que el 45,14% restante pertenecen a la 2.
El tamaño aparece asociado al sexo, resultando las hembras
de mayor
tamaño que los machos. También parece estar muy
ligeramente
asociado un mayor tamaño a la ausencia de tomento,
ausencia de banda
lateral, presencia de banda interhumeral y bandas estrechas (figura 24).
3.1.1.12. Sexo<
P>
Los machos representan el 62,94% de los individuos
estudiados, y las 7hembras
el 37,06% restante. Así pues, la proporción
machos:hembras
resulta ser aproximadamente 5:3. Esto contrasta con las
afirmaciones de KEITH (1988), que supone
proporciones
iguales en machos y hembras de Dorcadionini.
Como ya se ha comentado en los apartados anteriores, el sexo
aparece asociado al
tamaño del insecto y a la presencia/ausencia de tomento
elitral. También
aparece ligeramente asociado a la coloración de la banda
dorsal y del tomento
pronotal, así como a la banda interhumeral.
3.1.1.13. Otras variaciones
Además de los caracteres descritos, y que afectan a un
mayor o menor
número de ejemplares, se han encontrado algunas
variaciones individuales
interesantes, que deben encontrarse en un porcentaje
mínimo dentro de la
población, o bién pueden tratarse de mutaciones
aisladas. En la figura 32 se han
representado las más notables: Un ejemplar hembra con la
totalidad de los
élitros cubiertos de tomento pardo, a excepción de
la banda presutural,
humeral, y dos pequeñas áreas glabras en la
región humeral (figura 32, a); una hembra
con las bandas
blancas muy irregulares (figura
32, b);
un macho con la dorsal y presutural unidas, interhumeral y
humeral completa y con
la mayor parte del tomento claro de color pardo (figura 32, c), y otro
macho con todas las
bandas blancas bordeadas de tomento pardo (figura 32, d).
3.1.1.14. La variabilidad en I.(H.) hispanicum:
consideraciones
globales.
De los 16 caracteres considerados (excluido el sexo),
encontramos que los
más variables en la población son: el tamaño
del insecto, con
un 44,96% de variación, la anchura de las bandas
(40,19%),
y la banda lateral (longitud: 30,38%; presencia/ausencia:
21,11%).
Los menos variables han resultado ser la coloración de la
banda lateral
(0,27%), la coloración del tegumento
(0,82%) y la
coloración de la banda presutural (1,09%). En
la tabla de la figura 33 están
representados todos los caracteres y su grado de variación
(ver Material
y Métodos).
Como norma general, la longitud de las bandas suele ser
más variable
que la coloración de las mismas. Los caracteres
tamaño del insecto,
presencia/ausencia y anchura de las bandas son bastante
variables, mientras que la
presencia/ausencia de tomento y la coloración del
tegumento, resultan poco
variables.
Según se refleja también en la tabla 33
(pág. 133),
las hembras resultan algo más variables que los machos,
siendo la variabilidad
global de la especie (individuos que no presentan un estado
típico en
todos los caracteres) bastante elevada, de un
82,43%.
En cuanto a la dependencia entre diferentes caracteres,
encontramos tres
asociaciones principales (figura 24,
pág. 113):
1Coloración de las bandas de tomento.
2Longitud de las bandas, existencia de banda interhumeral y
anchura general de
las mismas.
3Tamaño, sexo del insecto y ausencia/presencia de
tomento.
Así, podemos decir que las variaciones de
coloración suelen aparecer
en varias bandas a la vez, los individuos con bandas anchas
suelen presentar
éstas de mayor longitud y poseer interhumeral, y que las
hembras tienden a
ser de mayor tamaño y presentar formas carentes de
tomento. Debemos
señalar que el ligamiento entre estos caracteres no es
total (excepto, en
todo caso, entre «sexo» y «presencia/ausencia de
tomento»), de forma que aparecen, aunque en menor
frecuencia, individuos
con combinaciones de caracteres diferentes a éstas.
Con respecto al tipo de variabilidad, todos los caracteres
estudiados (excepto la
presencia/ausencia de tomento y, evidentemente, el sexo) son
cuantitativos,
habiendo encontrado formas intermedias entre un extremo y otro,
presentando de
esta forma una variabilidad continua.
Estos caracteres se encuentran, por lo tanto, regulados por genes
cuantitativos o
poligénicos, algunos de los cuales están ligados
en mayor o menor
medida entre sí. El carácter presencia/ausencia de
tomento es el
único que presenta un determinismo genético
cualitativo, apareciendo
además ligado al sexo.
Las distintas variedades descritas en I.(H.)
hispanicum representan
la máxima expresión de algunos caracteres, o bien,
en la
mayoría de los casos, de la variación conjunta de
un grupo de ellos.
Algunos de estos «grupos de caracteres variados» son
más
frecuentes que otros, al encontrarse asociados entre sí,
lo que justifica la
aparición de numerosos individuos con un determinado
fenotipo. Este es el
caso de la var. nigrolineatum, donde se conjunta la
longitud de las bandas, la
gran anchura de las mismas y la existencia de banda interhumeral
(caso 2 de
las asociaciones descritas anteriormente); la var.
humerale, siguiendo con
el ejemplo, representaría un nigrolineatum donde
el carácter
«anchura de las bandas» adopta el estado más
extremo, llegando
éstas a fusionarse entre sí.
La continuidad en la expresión de los diferentes
caracteres, así como
el hecho de que la asociación entre ellos es parcial,
produce multitud de
combinaciones, multiplicando los fenotipos existentes. Por estos
motivos, creemos
inadecuado el denominar taxonómicamente como
«variedades»
algunas combinaciones o estados más extremos y llamativos.
Esta
inconveniencia tendría su excepción en el fenotipo
«encaustum», carácter cualitativo claramente
definido y donde no
existen formas intermedias.
3.1.2. VARIABILIDAD INTERPOBLACIONAL
En I.(H.) hispanicum han sido estudiados
ejemplares de diferentes
poblaciones, muchas de ellas aisladas geográficamente
entre sí. Con
el objeto de estudiar la posible distribución diferencial
de frecuencias de
caracteres en las distintas poblaciones, se ha realizado un
análisis de chi-
cuadrado de homogeneidad de varias muestras (ver Material y
Métodos). Los resultados de este test se encuentran
reflejados en la tabla
de la figura 34.
La presencia/ausencia de tomento, coloración de la banda
humeral,
coloración de la presutural, coloración del
tegumento y el sexo,
parecen encontrarse en similar proporción en todas las
poblaciones
estudiadas, mientras que el resto, y especialmente la anchura de
las bandas, el
tamaño del insecto y la coloración de la banda
dorsal, se encuentran en
diferente proporción según las poblaciones
consideradas.
Se ha realizado un análisis de correspondencias
(CA) cuyos
resultados aparecen en la figura
35
(pág.137). Se han tomado los datos
correspondientes a las
poblaciones estudiadas y a los tres caracteres más
típicos de los que
definen los grupos principales de asociación y
que se encuentran más irregularmente distribuidos entre
ellas (figura 34, pág.
136): Tamaño
del Insecto, anchura de las bandas y coloración de la
banda dorsal.
El primer eje separa la anchura de las bandas, y más
ligeramente el
tamaño grande del pequeño y las bandas blancas de
las pardas y
bicolores. El eje 2 ordena la coloración de las bandas y
el tamaño del
insecto, separando muy ligeramente bandas anchas y
estrechas.
Podemos observar que la mayoría de las poblaciones se
sitúan en el
lado izquierdo del gráfico, próximos a las bandas
elitrales estrechas,
a excepción del Pto. de la Morcuera y Rascafría muy
próximos
a las bandas más anchas. En cuanto a la coloración
de la banda
dorsal, observamos el aislamiento del Pto. de los Cotos,
adyacente a la dorsal bicolor
y muy próximo a la dorsal parda, mientras el resto de
poblaciones, se
sitúan en una zona más o menos intermedia, a
excepción de
Pto. Morcuera y Rascafría, más próximas a
las dorsales
blancas que a las otras. El tamaño también
carácteriza algunas
poblaciones, quedando Bola del Mundo más próxima
al pequeño
tamaño , y las poblaciones de Navacerrada, Canencia y Pto.
Navafría
más cerca del tamaño grande.
De esta forma, encontramos un grupo de poblaciones relativamente
homogéneas, situadas en la zona izquierda y central del
gráfico,
carácterizadas por presentar las bandas de tomento elitral
estrechas,
independientemente del color de las mismas, y con una sensible
diferencia de
tamaños en un gradiente formado por Bola del Mundo - Pto.
Canencia -
Cercedilla - Navacerrada - Canencia (de mayor a menor
tamaño).
De este grupo «central» se separan otras poblaciones,
donde
encontramos mayor representación de algunos estados:
Pto. de los Cotos: con una mayor frecuencia de dorsales
pardas
Pto. Navafría: con mayor tamaño medio de los
individuos
Pto. Morcuera y Rascafría: con una mayor frecuencia de
bandas elitrales
anchas.
3.1.3. VARIABILIDAD EN I.(H.) hispanicum:
CONCLUSIONES
Y DISCUSIÓN.
I.(H.) hispanicum se encuentra distribuido por
gran parte de la Sierra
de Guadarrama, presentando una gran variabilidad de tipo continuo
o cuantitativo, a
excepción del carácter «presencia/ausencia de
tomento
elitral». Este carácter es de tipo discontinuo o
cualitativo, no existiendo
diferencia significativa en cuanto a su distribución de
frecuencias entre las
distintas poblaciones estudiadas. Por ello, este carácter
se ajusta a la
definición clásica de polimorfismo, como diferentes
fenotipos
claramente definidos en el seno de una misma población,
sin estados
intermedios; además, ha resultado estar ligado al
sexo.
El resto de la variabilidad encontrada es de tipo cuantitativo,
y atiende principalmente
a la distribución y coloración del tomento
corporal, presentando los
distintos caracteres estudiados diferentes grados de
variación.
En cuanto a la distribución de los distintos estados de
los caracteres en las
poblaciones estudiadas, la mayoría presentan diferentes
frecuencias en cada
una de las poblaciones. Así, de un grupo más o
menos homogeneo
de poblaciones, el que hemos llamado «central», se
separan varias en las
que se ha producido un aumento significativo de la frecuencia de
ciertos
fenotipos.
El Pto. de Navafría, aparece bien separado del resto de
poblaciones, asociado
a un mayor tamaño medio del insecto.
Los otros dos grupos que se encuentran bien delimitados, son, por
un lado el Pto. de
los Cotos, con una mayor frecuencia de bandas dorsales pardas y
de bandas elitrales
estrechas y por otro el Pto. de Morcuera y Rascafría, con
las bandas elitrales
anchas y más próximos a dorsales blancas. Si
observamos los
caracteres a los que están asociados éstos
(pág.
134), se observa un fenómeno interesante: las
poblaciones del Pto.
Morcuera y Rascafría, tienden a presentar un mayor
número de
individuos con las bandas de tomento ensanchadas, largas, y con
presencia de banda
interhumeral; considerando además que estas bandas son en
la mayor parte
de los individuos de color blanco, resulta una forma de conseguir
un insecto
más «claro», al presentar una mayor superficie
corporal cubierta
de tomento blanco. Por el contrario, en el Pto. de Cotos
encontramos un predominio
individuos con bandas estrechas, cortas y sin interhumeral,
presentando
además estas bandas una coloración pardusca, al
menos en parte;
esto conduce a un insecto más «oscuro», al
presentar una menor
superficie cubierta de tomento blanco (recordemos que la
coloración del
tegumento es negra en la inmensa mayoría de los ejemplares
estudiados). Así, podemos concluir, que de un grupo
más o
menos homogeneo de poblaciones, que presentan una mayor
frecuencia de
caracteres plesiomorfos (bandas estrechas y blancas, ausencia
de
interhumeral) se están diferenciando dos grupos: uno
que tiende hacia
una librea más clara (Pto. de la Morcuera y
Rascafría),
mediante un aumento de la superficie de tomento blanco y otra
más oscura
(Pto. de Cotos), mediante una reducción de esta
superficie y
oscurecimiento del tomento restante.
3.1.4. Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
hispanicum ssp.
nudipenne (ESCALERA,
1908)
sensu VIVES, 1983.
Como ya se ha comentado anteriormente (pág. 107),
Escalera
(1908), describe Dorcadion nudipenne en base a
ejemplares de la
zona de Riaza (Sierra de Ayllón), estando
carácterizado por
una banda media protorácica muy patente, lisa y brillante,
y el resto del
pronoto punteado. VIVES
(1983) lo
considera subespecie de I.(H.) hispanicum
(Mulsant).
Aunque la zona de distribución de esta especie no entra
dentro del marco
geográfico del presente trabajo, se han estudiado algunos
ejemplares, por
considerar interesante su proximidad a I.(H.)
hispanicum
(Mulsant), I.(H.) ghilianii
(Chevrolat) e
I.(H.) perezi (Graëlls).
En total hemos estudiado 33 individuos, de los cuales 30
pertenecen a la misma
localidad: Puerto de la Quesera (Segovia).
El carácter principal que separa la subespecie es la
granulación de las
callosidades protorácicas, que confiere un aspecto rugoso
a todo el pronoto,
recordando a I. (H.) ghilianii.
En la mayoría de los ejemplares estudiados, aparecen las
características descritas en cuanto a puntuación
pronotal, pero en
varios ejemplares (todos ellos del Puerto de la Quesera),
que suponen el
24,24% del total, se pueden apreciar unas callosidades
protorácicas lisas
y brillantes, semejantes en muchos casos a la forma típica
de
I.(H.) hispanicum.
La extensión de estas áreas lisas es muy variable,
por lo que se
trataría también de un carácter de tipo
cuantitativo.
A falta de estudiar un mayor número de ejemplares y
poblaciones, decidimos
no proponer de momento ningún cambio de status para
este
taxón, pero creemos que la variabilidad observada conlleva
dos conclusiones
importantes: por un lado, el taxón que nos ocupa debe ser
revisado, ya que
muy posiblemente se trate de una forma de I.(H.)
hispanicum en la
que varía la extensión de las callosidades
protorácicas. En
segundo lugar, y como expondremos más adelante, los
caracteres que
parecen más estables, y en los que se basan los actuales
criterios para
separar especies, son también considerablemente variables,
por lo que cabe
cuestionarnos su validez.
A pesar de los pocos ejemplares estudiados, hemos encontrando una
variabilidad
elevada. Diez de los individuos presentan la banda humeral corta
y ocho la dorsal,
ventiuno poseen las patas y antenas de color negro y once la
banda dorsal de color
pardo. Esto parece indicar que I.(H.) hispanicum
ssp.
nudipenne (Escalera) «sensu»
Vives
(1983), presenta gran variabilidad, al igual que las
otras especies el
subgénero estudiadas.
3.1.5. Conclusiones sistemáticas.
Con arreglo a las consideraciones realizadas hasta ahora, a
continuación se
proponen una serie de nuevas sinonimas que reorganizan
sistemáticamente
la especie:
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) hispanicum (Mulsant,
1851)
ssp. hispanicum s.str.
Dorcadion hispanicum Mulsant, 1851. Mem. Ac. Sc.
Lyon (2)I:125.
Dorcadion hispanicum: Mulsant, 1853,
Opusc. Ent., II:108; 1860, Opusc. Ent., XI:149;
Chevrolat, 1862, Berl. Ent. Zs., VI:339; 1870, Ann.
Soc. Ent. Fr., (4)10:85; Ganglbauer, 1884, Best. Tab.,
VIII: 473; Escalera, 1901, Bol. Soc. Esp. Hist. Nat. I:82-
83; 1901, Bol. Soc. Esp. Hist. Nat. I:92.
=
Dorcadion encaustum Chevrolat, 1862, Berl. Ent.
Zs., VI:337
= Dorcadion nigrolineatum Chevrolat,
1862, Berl. Ent. Zs., VI:339.
= Dorcadion
hispanicum var. nigrolineatum: Ganglbauer, 1884,
Best. Tab., VII: 473.; Lauffer, 1901, Bol. Soc. Esp.
Hist. Nat., I:93; Pic, 1907, Longic., VI/2: 8. nov.
syn.
= Dorcadion hispanicum var. erythropus
Lauffer, 1901, Bol. Soc. Esp. Hist. Nat. I:93. nov.
syn.
= Dorcadion hispanicum var.
brunneofasciatum Lauffer, 1901, Bol. Soc. Esp. Hist.
Nat. I:94. nov. syn.
= Dorcadion hispanicum
raza 3 (sic!) Lauffer, 1901, Bol. Soc. Esp. Hist. Nat.,
I:92 (= Dorcadion hispanicum var. cebollerense
Lauffer, 1911): Breuning, 1962. Entom. Abh. Mus. Tierk.
Dresden, 27:595.
= Dorcadion diversepubens Pic,
1907, Longic., VI/2:8. (= Dorcadion hispanicum var.
brunneofasciatum Lauffer, 1901): Breuning, 1962, Entom.
Abh. Mus. Tierk. Dresden, 27:595.
= Dorcadion
hispanicum var. multilineatum Pic, 1907,
Longic., VI/2: 8. (= Dorcadion hispanicum var.
nigrolineatum Chevrolat, 1862): : Breuning, 1962,
Entom. Abh. Mus. Tierk. Dresden, 27:595.
= Dorcadion
hispanicum var. albidipenne Pic, 1907, Longic.,
VI/2: 8. nov. syn.
= Dorcadion hispanicum var.
griseopubescens Lauffer, 1911, Bol. Soc. Arag. Cien.
Nat. X:41. (= Dorcadion hispanicum var.
albidipenne Pic, 1907): Breuning, 1962, Entom. Abh.
Mus. Tierk. Dresden, 27:596.
= Dorcadion hispanicum
var. cebollerense Lauffer, 1911, Bol. Soc. Arag. Cienc.
Nat. X:40. nov. syn.
= Dorcadion hispanicum
var. cebollerense ab. humerale Lauffer, 1911,
Bot. Soc. Arag. Cien. Nat. X:41.
= Dorcadion
(Iberodorcadion) hispanicum var. eubruneum Breuning,
1947, Mis. Ent., XLIII: 154. nov. syn.
=
Dorcadion (Iberodorcadion) var. mibrunneum
Breuning, 1947, Misc. Ent. XLIII: 154. (=
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) hispanicum var.
brunneofasciatum Lauffer, 1901): Vives, 1983,
Revisión del Género Iberodorcadion,
p. 123.
= Dorcadion hispanicum var. holobrunneum
Breuning, 1947, Misc. Ent., 43: 154. nov.
syn.
Dorcadion hispanicum var. humerale:
Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk. Dresden,
27:595.
= Dorcadion hispanicum var.
erythropoides Heyrovsky, 1964, Reichembachia p.
184. (=Iberodorcadion (Hispanodorcadion) hispanicum var.
etythropus Lauffer, 1901): Vives, 1983, Revisión
Género Iberodorcadion, p. 123,
Dorcadion
(Iberodorcadion) hispanicum: Breuning, 1962, Entom. Abh.
Mus. Tierk. Dresden, 27:594.
Dorcadion (Iberodorcadion)
hispanicum var. nigrolineatum: Breuning, 1962,
Entom. Abh. Mus. Tierk. Dresden, 27: 595.
Dorcadion
(Iberodorcadion) hispanicum var. erythropus: Breuning,
1962, Entom. Abh. Mus. Tierk. Dresden,
27:595.
Dorcadion (Iberodorcadion) hispanicum var.
brunneofasciatum: Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus.
Tierk. Dresden, 27:595.
Dorcadion (Iberodorcadion)
hispanicum var. albidipenne: Breuning, 1962, Entom.
Abh. Mus. Tierk. Dresden, 27:596.
Dorcadion
(Iberodorcadion) hispanicum var. cebollerense:
Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk. Dresden,
27:595.
Dorcadion (Iberodorcadion) hispanicum var.
humerale: Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk.
Dresden, 27:595.
Dorcadion (Iberodorcadion) hispanicum
var. eubruneum: Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus.
Tierk. Dresden, 27:594.
Dorcadion (Iberodorcadion)
hispanicum var. holobrunneum: Breuning, 1962,
Entom. Abh. Mus. Tierk. Dresden, 27:597.
Dorcadion
(Iberodorcadion ) hispanicum var. mibrunneum:
Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk. Dresden,
27:595.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) hispanicum:
Vives, 1983, Revisión Género Iberodorcadion,
p. 120-126; 1984, Trab. Mus. Zool. Barcelona, 2: 88-
89.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) hispanicum var.
eubruneum: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, p. 123; 1984, Trab. Mus.
Zool. Barcelona, 2: 89.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) hispanicum var. cebollerense:
Vives, 1983, Revisión del Género
Iberodorcadion, p. 123; 1984, Trab. Mus. Zool.
Barcelona, 2: 89.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
hispanicum var. humerale: Vives, 1983,
Revisión del Género Iberodorcadion, p. 123;
1984, Trab. Mus. Zool. Barcelona, 2:
89.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) hispanicum var.
erythropus: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, p. 123; 1984, Trab. Mus.
Zool. Barcelona, 2: 89.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) hispanicum var. brunneofasciatum:
Vives, 1983, Revisión del Género
Iberodorcadion, p. 123; 1984, Trab. Mus. Zool.
Barcelona, 2: 89.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
hispanicum var. nigrolineatum: Vives, 1983,
Revisión del Género Iberodorcadion, p. 124;
1984, Trab. Mus. Zool. Barcelona, 2:
89.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) hispanicum var.
albidipenne: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, p. 124; 1984, Trab. Mus.
Zool. Barcelona, 2: 89.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) hispanicum var. holobrunneum:
Vives, 1983, Revisión del Género
Iberodorcadion, p. 125; 1984, Trab. Mus. Zool.
Barcelona, 2: 89.
var. encaustum Chevrolat, 1862
Dorcadion
encaustum Chevrolat, 1862, Berl. ent. Zs. VI:
337.
Dorcadion hispanicum var. encaustum:
Ganglbauer, 1884, Best. Tab, VIII: 472-473.; Escalera,
1901, Bol. Soc. Esp. Hist. Nat., 1:84; Lauffer, 1901,
Bol. Soc. Esp. Hist. Nat., 1:93.
Dorcadion
(Iberodorcadion) hispanicum var. encaustum: Breuning,
1962, Entom. Abh. Mus. Tierk. Dresden,
27:597.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) hispanicum
var. encaustum: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, p. 125; 1984, Trab. Mus.
Zool. Barcelona, 2: 89.
ssp. nudipenne (Escalera,
1908)
Dorcadion nudipenne Escalera, 1908, Bol. Soc.
Esp. Hist. Nt., VIII:337.
Dorcadion nudipenne: Pic,
1911, Longic., VIII/1:9.
Dorcadion (Iberodorcadion)
nudipenne: Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk.
Dresden., 27:575.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
hispanicum ssp. nudipenne: Vives, 1983,
Revisión del Género Iberodorcadion, p. 125;
1984, Trab. Mus. Zool. Barcelona, 2: 89.
var. riazanum Pic, 1910
Dorcadion
nudipenne var. riazanum Pic, 1910, Echange,
XXVI(307):81.
Dorcadion (Iberodorcadion) nudipenne var.
riazanum: Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk.
Dresden., 27:575.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
hispanicum ssp. nudipenne var. riazanum: Vives,
1983, Revisión del Género Iberodorcadion,
p. 126; 1984, Trab. Mus. Zool. Barcelona, 2: 89.
var. seminudipenne Breuning,
1947
Dorcadion (Iberodorcadion) nudipenne var.
seminudipenne Breuning, 1947, Misc. Ent.,
43:159.
Dorcadion (Iberodorcadion) nudipenne var.
seminudipenne: Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk.
Dresden., 27: 575.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
hispanicum ssp. nudipenne var. seminudipenne:
Vives, 1983, Revisión del Género
Iberodorcadion, p. 126; 1984, Trab. Mus. Zool.
Barcelona, 2: 89.
3.2. Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
ghilianii
(Chevrolat, 1862)
Especie descrita por CHEVROLAT
en 1862, como
procedente de «Castilla»; se sitúa muy
próximo a
I.(H.) hispanicum (Mulsant, 1851), del que
se diferencia
principalmente por la ausencia de callosidades
protorácicas aparentes y
desnudas, apareciendo poco marcadas y fuertemente granuladas
(VIVES, 1983).
A continuación transcribimos la descripción
original de CHEVROLAT (1862):
Affine D. Perezi sed majus, nigrum, nitidum; capite
crebre punctato, in
vertice costis duabus glabris intus unisulcatis lineola alba
antecessis; prothorace albo,
lineis tribus nigris, media elevata glabra obsulcata, spina
laterali brevi subobtusa; elytris
ovalibus singulatim bicostatis limbo marginali et suturali ad
apicem anguste albis; albis
quoque spatio a basi elytrorum intra costam internam usque ante
apicem, lineola humerali
integra (parte interiore elevata et valide punctata);
pectore cinereo; abdomine
nigro minutissime granulato et coriaceo, ano pedibusque infra
cinereo limbatis. hembra.-
Long. 15, Lat. 6 Millm.
Castille. de la Coll. de M.L. Reiche.
Al igual que I.(H.) hispanicum presenta
también una gran
variabilidad, habiéndose descrito varias especies que,
posteriormente, han sido
sinonimizadas con I.(H.) ghilianii.
Dorcadion reichei Chevrolat, 1862, descrito en base a
ejemplares procedentes
de «Hispania», fue sinonimizado por BREUNING (1962) con la
especie que nos
ocupa. En 1900, Escalera describe un Dorcadion laufferi,
sobre material de
J.Lauffer, nombre que PIC
(1900),
considera preocupado por Dorcadion bolivari var.
laufferi Pic y por lo
que propone, para el nuevo taxón descrito por Escalera,
el nombre de
cercedillanum. D. cercedillanum fue considerado por
BREUNING (1947) como
subespecie de
D. (I.) ghilianii. VIVES
(1983,1984) comparte la opinión de este
último autor,
considerando el taxón como subespecie de I.
(H.) ghilianii.
A continuación transcribimos la descripción
original de ESCALERA (1900):
Patria Cercedilla. Lauffer collegit.
Cuerpo oval, muy alargado, esbelto, negro de pez, incluso
patas y palpos.
Cabeza con un comienzo de costilla lisa y saliente, que
naciendo en el
vértice se borra al nivel de la inserción de las
antenas; esta costilla surcada
por una estría fina que se continúa sin
interrupción después
de borrada aquélla: sobre la frente y á los lados
de la costilla una muy fina
y corta pubescencia blanco-agrisada y sin llegar á
formar bandas ni manchas
distintas.
Protórax más largo que ancho, con una costilla
longitudinal entera,
fuerta, lisa y brillante, surcada por una estría en toda
su longitud, con tuberculos
no muy pronunciados, sin callosidades, y con la
puntuación densa, gruesa, fuerte
y desigual, resultando el protórax, excepto en la
costilla, muy reticulado;
desprovisto de pubescencia, excepto en dos estrechas fajas
á los lados de la
costilla, ó mejor vestigios de pubescencia de color
blanco agrisado y con algunos
pelitos negros erizados en los lados del protórax.
Élitros más de dos veces tan largos como
anchos, tan fuertemente
reticulados en los húmeros como en el protórax,
pero mucho menos en el
resto de ellos; sin costillas ni más elevaciones que la
sutura lisa y desprovista de
pubescencia y el reborde marginal, que la tiene blanca; con una
corta y clara pubescencia
negra muy fina y erizada en toda su superficie, salvo dos
manchas de color blanco puro,
que sin llegar á la base se corren á lo largo de
la elevación sutural
hasta el fin de los élitros, donde se unen con el
margen, y que recuerdan á
las del D. perezi.
De ambas subespecies han sido descritas numerosas variedades:
ssp. ghilianii
var. humeroalbovittatum Breuning, 1947 (figura 36b, pág.
146).
Descrita para los ejemplares con la banda dorsal recubierta de
tomento blanco.
var. humeralireductum Breuning, 1947 (figura 36c, pág.
146) .
Descrito sobre ejemplares con el tomento de fondo de color pardo
o
castaño.
var. reichei Chevrolat, 1862.
Descrito originalmente como especie, comprende a los ejemplares
con patas y
primeros artejos antenales rojos.
var. alboreductum Breuning, 1962.
Patas y primeros artejos antenales rojos. pero sin ningún
vestigio de la banda
humeral blanca. Vives (1983) sitúa esta variedad
en la ssp.
cercedillanum
var. flavovestitum Breuning, 1947 (figura
36d, pág. 146).
Patas y primeros artejos antenales rojos. Bandas claras de color
amarillento.
var. flavobifasciatum Breuning, 1947.
Como la var. reichei, pero con el tomento de fondo
blanco-amarillento, al igual
que la coloración de las bandas, con las que se confunde,
dando una
coloración homogénea, a excepción de las
regiones glabras.
El tomento de fondo del pronoto también
blanco-amarillento. VIVES (1983) la considera
sinónima
de la var. flavovestitum Breuning.
var. ebeninum Lauffer, 1901.
Descrita para los ejemplares desprovistos de tomento. BREUNING (1962) la considera
como
variedad hembra.
var. nigrum Breuning, 1947.
Como la var. ebeninum, pero los fémures, tibias,
y primeros artejos
antenales de color rojo oscuro. Considerada por el autor como
variedad hembra. VIVES (1983) la considera
sinónima
de la variedad anterior.
ssp. cercedillanum
var. bialbovittatum Breuning, 1962.
Como la forma típica, pero con la humeral completa, la
postdorsal inferior
completa y la sutural unida a la anterior. VIVES
(1983) la considera sinónima de la forma
típica.
var. pseudoghilianii Breuning, 1947.
Ejemplares con patas y antenas rojas; tomento pronotal de color
pajizo. Similar a la
var. flavovestitum de la subespecie típica.
var. schrammi Pic, 1903.
Descrita para los ejemplares con la zona humeral de color
oscuro.
var. laterinigrum Breuning, 1903.
Como la forma típica, pero sin humeral ni postdorsal
superior; postdorsal
inferior ancha y unida a la sutural, oscureciéndose el
tomento hacia la
región humeral. VIVES
(1983) la considera sinónima de la variedad
anterior.
var. albosparsum Breuning, 1947.
Descrita en base a ejemplares que presentan únicamente las
bandas
presutural y lateral. El resto de los élitros con manchas
blancas
dispersas.
var. subpolitum Lauffer, 1901.
Para los ejemplares completamente desprovistos de tomento. Es
semejante a la var.
ebeninum de la subespécie típica.
3.2.1. VARIABILIDAD
Al igual que en I.(H.) hispanicum, se han
encontrado en esta especie
un elevado número de caracteres que presentan una
considerable variabilidad.
De la misma forma que en la especie anterior, esta variabilidad
corresponde
principalmente a la extensión y fusión de las
bandas de tomento elitral
y a la coloración del mismo, junto con el tamaño
del insecto y la
coloración del tegumento.
Las variedades descritas corresponden a los estados extremos de
algunos caracteres,
o bien a la conjunción de varios de ellos. La ssp.
cercedillanum se basa
principalmente en la inexistencia de la región deprimida
en los élitros
que carácteriza a la forma típica, aproximadamente
la región
que cubre la banda humeral, y más patente en la zona
basal. Este
carácter también presenta una considerable
variabilidad, y ha sido
estudiado en todos los ejemplares.
Los caracteres estudiados están reflejados en las tablas
de las figs. 37 y 38
(Págs. 150 y 151), las diferentes frecuencias en
la tabla de la figura 39 (pág.
153) y los resultados
del test de de independencia de caracteres en la tabla de la figura 40 (pág.
154).
3.2.1.1. Ausencia/presencia de tomento
En esta especie aparecen también una sere de individos
carentes por
completo de tomento, carácter que es semejante al
correspondiente de
I.(H.) hispanicum al que nos hemos referido en la
página 115.
De igual forma, se diferencia de la pérdida de tomento por
rozamiento
(variabilidad extrínseca traumática) y ha
aparecido
exclusivamente en individuos del sexo femenino, no habiendo
encontrado, entre los
ejemplares estudiados, ninguna forma intermedia. Esta ausencia
total de tomento
define la variedad ebeninum Lauffer, 1901.
Así, el carácter «ausencia/presencia de
tomento»
sería de tipo cualitativo o discontinuo, apareciendo
ligado al sexo, de forma
similar al carácter equivalente de la especie anterior
(pág.
115).
El 10,79% de los ejemplares estudiados han resultado carentes
de tomento,
proporción relativamente baja, pero mayor que en el caso
de
I.(H.) hispanicum.
Este carácter condiciona la expresión de los 11
caracteres siguientes,
ya que todos ellos se refieren al tomento elitral. Con respecto
a los cuatro caracteres
restantes, aparece ligado al sexo, por razones obvias.
3.2.1.2. Longitud de la banda dorsal (figura 41, pág.
155)
En la forma típica, la banda dorsal aparece completa,
presentando la
región basal y apical con tomento pardo.
Este carácter no posee un rango de variabilidad muy
amplio, habiendo
observado dorsales algo más cortas en algunos individuos,
pero llegando
siempre al tercio apical, existiendo una gradación
continua hasta alcanzar las
formas con dorsales completas.
Se han definido dos estados para este carácter.
1.La banda dorsal no alcanza el margen apical.
2.La banda dorsal alcanza el margen apical.
No se ha encontrado ningún ejemplar con una dorsal que
no alcance
el 1/3 apical de élitro. El 57,26% de los ejemplares
estudiados presentan
el estado 2, mientras que el 42,74% restantes son de tipo 1.
El fenotipo
más abundante resulta pues ser el típico, es decir,
donde la banda
dorsal es completa, alcanzando el margen apical.
La «longitud de la banda dorsal» es un carácter
que presenta una
variabilidad de tipo cuantitativo o continuo, cubriendo un
gradiente que va,
aproximadamente, desde el 1/3 apical hasta el margen elitral.
Para un þ=0,05, este carácter aparece asociado a la
coloración de las
regiones basal y apical de la banda dorsal, a la «longitud
de la banda
humeral» y a la coloración de la misma. Aquellos
individuos con bandas
dorsales mas cortas, tienden a presentar la zona basal bicolor
o blanca y la apical
blanca; las bandas dorsales más largas, tienden a ir
acompañadas de
humerales largas y pardas.
3.2.1.3 Coloración de la zona basal de la banda
dorsal. (figura 42, pág.
156)
Como hemos mencionado en el carácter anterior, la forma
típica de
I.(H.) ghilianii presenta la base y el
ápice de la dorsal de color
pardo. Hemos podido comprobar que ambos caracteres son
independientes (
= 1,97), pudiendo aparecer individuos con ambas zonas pardas
o solamente
con una de ellas.
El tomento pardo puede ocupar toda la parte basal de la banda,
hasta el ápice
elitral, o únicamente una pequeña zona
próxima a la base. En
este último caso hemos definido la base de la dorsal como
«bicolor».
Las tres categorías que hemos establecido para este
carácter
son:
1.Región basal de la banda dorsal enteramente de color
blanco.
2.Región basal de la banda dorsal bicolor (blanco y
pardo).
3.Región basal de la banda dorsal enteramente de color
pardo.
La forma típica (base de la dorsal parda) es el
fenotipo más
frecuente, representando el 45,97% del total, y seguido del
tipo 2 con el
36,29%; por último, la coloración blanca
(tipo 1)
representan el 17,74% restante.
Se ha comprobado la existencia de formas intermedias entre un
estado y otro, por lo
que concluimos que la «coloración de la región
basal de la banda
dorsal» presenta una variabilidad de tipo cuantitativo, con
una mayor
abundancia de las formas pardas, disminuyendo la frecuencia
según
disminuye la extensión del tomento pardo.
Este carácter aparece ligado, para un þ=0,05 a la
«longitud de la banda
dorsal», como ya se ha comentado, así como a la
«anchura de la
banda lateral», de tal manera que los individuos con la
región basal de
la dorsal parda, tienden a presentar laterales más anchas.
No obstante, esta
última dependencia no es demasiado fuerte
(=3,91)
3.2.1.4. Coloración de la zona apical de la banda
dorsal.
En la forma típica, esta parte de la dorsal presenta
tomento pardo, que
alcanza el margen apical del élitro. También hemos
encontrado una
variabilidad en esta coloración, que va desde este
fenotipo hasta dorsales
completamente blancas, disminuyendo progresivamente la superficie
de tomento
pardo.
Hemos definido los tres mismos estados que en el carácter
anterior:
1.Región apical de la banda dorsal enteramente de color
blanco
2.Región apical de la banda dorsal bicolor (blanco y
pardo)
3.Región apical de la banda dorsal enteramente de color
pardo.
Al contrario que en la región basal, la mayoría de
los ejemplares no
pertenecen a la forma típica, sino al extremo contrario
del gradiente de
variación, es decir, al tipo 1, presentando la totalidad
de la región
apical de color blanco, éstos representan el 59,35%
de los individuos
estudiados. A continuación, la forma típica abarca
el 21,95% y el
fenotipo bicolor un porcentaje parecido, el 18,70%.
También en este caso se han encontrado numerosos estados
intermedios que
hacen imposible establecer un punto de corte claro, por lo que
nos encontramos ante
un carácter de tipo cuantitativo.
La «coloración de la región apical de la
dorsal» aparece
asociada a la longitud de esta misma banda, según se ha
comentado
anteriormente, así como a la «longitud de la banda
humeral»,
presentando, casi la totalidad de los individuos con la
región apical de la
dorsal parda o bicolor, unas bandas humerales completas.
3.2.1.5. Longitud de la banda humeral. (figura 43, pág.
159)
Se ha observado una variabilidad bastante acusada en este
carácter,
apareciendo individuos con bandas humerales pequeñas, que
naciendo en el
margen apical no son mayores de 1/3 de la longitud total del
élitro; frente a
otros que presentan la humeral completa, desde el margen apical
al basal. Se ha
observado una gradación continua entre ambos
estados.
Las categorías definidas para este carácter han
sido tres:
1.La banda humeral no sobrepasa el tercio apical.
2.La banda humeral sobrepasa el tercio apical pero sin llegar al
tercio
basal.
3.La banda humeral alcanza el tercio basal, pudiendo llegar al
margen
elitral.
El fenotipo más abundante es el 3, correspondiente a la
forma típica,
con el 76,42% de los ejemplares estudiados. Las bandas mas
cortas, aparecen
con una frecuencia mucho menor, habiendo encontrado un 10,57%
de individuos
de tipo 2 y un 13,01% de tipo 1.
Podemos decir que la «longitud de la banda humeral»
presenta una
variabilidad de tipo continuo o cuantitativo, con una mayor
frecuencia de bandas
largas.
Aparece asociado a la «longitud de la banda dorsal» y
a la «coloración de la banda humeral», siendo
las
humerales cortas, preferentemente de coloración
blanca.
3.2.1.6. Coloración de la banda humeral.
Se ha podido observar una considerable variabilidad en la
coloración de esta
banda, existiendo formas con la humeral completamente blanca, y
otras con la
totalidad del tomento que conforma la banda, de coloración
parda en su
totalidad. Entre uno y otro extremo, aparecen multitud de formas
intermedias, donde
encontramos bandas bicolores, con áreas blancas y pardas
de
extensión muy variable.
Se han definido tres estados para este carácter:
1.Banda humeral enteramente de color blanco.
2.Banda humeral enteramente de color pardo.
3.Banda humeral bicolor (blanca y parda).
La mayoría de los ejemplares estudiados
(60,98%) presentan
bandas bicolores, el 30,08% son de tipo 2, y el 8,94
restante de tipo 1.
Este carácter presenta pues, una variabilidad de tipo
cuantitativo o continuo,
con formas que van desde bandas humerales completamente pardas
hasta otras
totalmente blancas, existiento todo tipo de estados intermedios,
con la humeral
bicolor. Este último es el fenotipo más abundante,
seguido de las
pardas y las menos frecuentes resultan aquellas completamente
blancas.
Este carácter únicamente aparece asociado a la
longitud de las bandas
dorsal y humeral.
3.2.1.7. Anchura de la banda lateral.
Hemos comprobado que en esta especie, el carácter
«anchura de la
banda lateral» es bastante variable, desde bandas muy
estrechas, que aparecen
como una fina línea en el margen lateral del
élitro, hasta otros
ejemplares que presentan una banda considerablemente ancha, tanto
o más
que las restantes bandas de tomento elitral.
Existe un gradiente de variación contínuo entre uno
y otro extremo,
pero para el análisis numérico hemos dividido los
ejemplares en dos
categorías:
1.Banda lateral ancha, al menos tan ancha como la humeral.
2.Banda lateral estrecha, más que la humeral.
Las frecuencias de ambos fenotipos en la población son muy
similares,
presentando bandas anchas el 50,59% de los ejemplares
estudiados, mientras
que el 48,24 % restante las poseen estrechas.
Nos encontramos pues con un carácter que presenta una
variabilidad de tipo
cuantitativo, variando de forma continua entre los dos casos
extremos.
Aparece ligado al carácter «coloración de la
zona basal de la
banda dorsal» y a la «coloración del
tegumento»: la mayoría de los ejemplares con patas
y antenas rojas
presentan bandas laterales estrechas.
3.2.1.8. Anchura general de las bandas. (figura 44, pág.
162)
Las bandas dorsal, interdorsal y presutural pueden ser de
distinta anchura, desde
considerablamente finas, de tal forma que se encuentran
perfectamente definidas y
separadas, hasta formas donde las tres bandas de fusionan. Esta
variabilidad es de
tipo continuo o cuantitativo, presentándose formas
intermedias, con las bandas
de distinta anchura y fusionadas parcialmente.
Hemos definido dos categorías o estados para este
carácter, utilizando
el grado de fusión entre estas bandas elitrales como
indicativo de su
anchura:
1.Banda dorsal, interdorsal y presutural fusionadas entre
sí, al menos en
parte de su extensión.
2.Banda dorsal, interdorsal y presutural no fusionadas las tres
entre sí,
aunque puede haber fusiones parciales de solo dos bandas.
La mayoría de los ejemplares estudiados (el
75,81%) presentan
un fenotipo con las bandas más anchas, estando las tres
fusionadas, al menos
en parte (estado 1), mientras que el 24,19% restante
las presentan de
tipo 2, es decir, más estrechas.
De esta forma, el carácter «anchura general de las
bandas» resulta
ser un carácter cuantitativo, que varía de forma
continua desde bandas
estrechas hasta bandas más anchas, siendo sensiblemente
más
abundante este último fenotipo. No obstante, este
carácter no posee
un rango de variabilidad demasiado amplio como presentaba, por
ejemplo, el
carácter equivalente de la especie anterior,
I.(H.) hispanicum
(pág. 122).
Para un þ=0,05, este carácter aparece asociado a la
coloración del
tomento del pronoto y al sexo, tendiendo los individuos con
bandas anchas a
presentar el tomento del pronoto blanco en su mayor parte,
apareciendo éstas
además con mayor frecuencia en los machos.
3.2.1.9. Cobertura de tomento en la región humeral.
(figura 45,
pág. 165)
La práctica totalidad de los ejemplares estudiados
presentan la zona
interhumeral de los élitros glabra hacia la región
humeral, habiendo
aparecido un reducido número de individuos (el
4,84% de los
estudiados) que presentaron esta zona recubierta de tomento
oscuro, del mismo
color que el resto del tomento elitral que no forma parte de las
bandas blancas. El tipo
de variabilidad de este carácter no ha podido ser bien
determinado debido a
que han sido muy pocos los ejemplares que han presentado el
espacio interhumeral
sin tomento, aunque todo indica que se trata de una variabilidad
de tipo cuantitativo,
ya que el área glabra no tiene exactamente la misma
extensión en
todos los individuos, y se han observado algunos ejemplares el
los cuales la
región humeral presentaba una menor densidad de tomento
que el resto de
los élitros. No obstante, no se ha encontrado una
gradación continua,
si bien puede deberse, como se ha indicado, al reducido
número de
ejemplares que han presentado estas
características.
Los dos estados definidos para este carácter han sido:
1.Región humeral del espacio interhumeral glabra.
2.Región humeral del espacio interhumeral cubierta de
tomento.
Este carácter no aparece asociado a ninguno de los otros
estudiados.
3.2.1.10. Coloración del tomento pronotal.
En la forma típica de Iberodorcadion
(Hispanodorcadion)
ghilianii, el tomento pronotal se dispone a ambos lados de
la costilla media en dos
bandas: una más proxima a la costilla, fina y de color
blanco y otra adyacente,
mucho más ancha, de coloración parduzca.
Entre los ejemplares estudiados se han encontrado algunos
individuos con el tomento
pronotal completamente blanco. Pese a no haber aparecido
ningún ejemplar
con la totalidad del tomento pardo, se ha observado un gradiente
continuo, que va
desde bandas blancas extremadamente finas e incluso discontinuas,
hasta la total
sustitución del tomento pardo por blanco. Este
carácter, aunque
definido como coloración, podría haberse denominado
«anchura
de las bandas de tomento claro del pronoto», ya que en
realidad se trata, en la
mayoría de los casos, de la mayor o menor anchura de la
banda blanca
pronotal.
Hemos dividido a los ejemplares estudiados en dos
categorías, atendiendo a
la mayor o menor extensión ocupada por el tomento
blanco:
1.El tomento blanco ocupa más de la mitad de la
región
pubescente del pronoto.
2.El tomento blanco ocupa, como mucho, la mitad de la
región
pubescente del pronoto.
El 87,10% de los ejemplares estudiados presenta un fenotipo
más
parecido a la forma típica, es decir, de tipo 2.
Unicamente el 12,90% posee
una banda blanca de mayor anchura que la banda parda (estado
1).
Todo esto nos indica que nos encontramos ante otro
carácter cuantitativo, que
varía de forma contínua desde bandas blancas en
forma de finas
líneas discontinuas, adyacentes a la costilla media
protorácica, hasta
el fenotipo que presenta la totalidad del tomeno pronotal de
color blanco.
Únicamente aparece asociado, para un þ=0,05, al
carácter
«anchura de las bandas», como ya se ha señalado
en la
página 163.
3.2.1.11. Coloración general del tomento
claro.
En una proporción muy baja (5,65%) se han
observado
ejemplares en los que la coloración de las bandas
elitrales y pronotales no son
de color blanco puro, sino más bien amarillo pajizo. La
var.
flavovestitum Breuning, 1947 está definida para
ejemplares con patas
y antenas rojas y que presentan las bandas elitrales de color
amarillo pajizo. Hemos
podido comprobar que ambos caractéres son independientes
(
=0,537), apareciendo individuos con todas las combinaciones
posibles
(excepto patas rojas y tomento blanco, que puede ser debido
al
escasísimo número de ejemplares con las patas de
este color).
Como en el carácter «cobertura de tomento de la
región
interhumeral» (pág. 164) no se ha podido
establecer con
seguridad el tipo de variabilidad de este carácter, debido
al bajo
número de ejemplares que presentan las bandas de color
amarillento
(únicamente 7).
Hemos definido dos estados para este carácter:
1.Bandas de tomento claro de color blanco.
2.Bandas de tomento claro de color amarillo pajizo.
El 94,35% de los ejemplares estudiados presentan el estado
1 del
carácter, mientras el 5,65% restante son de tipo
2.
Este carácter no aparece asociado a ningún otro
para un þ=0,05.
3.2.1.12. Coloración general del tomento
oscuro.
El tomento que recubre el espacio existente entre las bandas
blancas elitrales y a
continuación de la banda blanca pronotal, es de color
pardo. Se ha
comprobado que existe una variabilidad en esta coloración
de tipo cuantitativo,
yendo desde un color marrón oscuro hasta un crema muy
claro. En un mismo
ejemplar pueden además, aparecer algunas zonas
(generalmente la
interhumeral) con un tomento más claro que el resto
de los élitros.
Este carácter es muy variable, habiéndo dividido
los ejemplares
estudiados en tres categorías:
1.La mayor parte del tomento oscuro es de color crema
claro.
2.La mayor parte del tomento oscuro es de color pardo
claro.
3.La mayor parte del este tomento es de color pardo oscuro.
El fenotipo más abundante es el de tomento pardo claro
(tipo 2), con
el 48,36% de los ejemplares estudiados, seguido del fenotipo
pardo oscuro, en
una proporción del 36,89% y mucho menos frecuente, el
fenotipo crema,
que aparece únicamente en el 14,75% del total.
La «coloración general del tomento oscuro»,
aparece asociada al
tamaño, tendiendo los ejemplares más grandes a
presentar un tomento
pardo claro (tipo 2), mientras los pequeños
presentan más
frecuentemente el tomento de fondo de color pardo oscuro
(tipo 3).
También aparece asociado a la «coloración del
tegumento», siendo más frecuente las coloraciones
claras del tomento
de fondo en los individuos de patas y antenas rojizas.
Podemos concluir que el carácter «coloración
general del
tomento oscuro» es muy polimórfico en la
población, presentando
una variabilidad de tipo continuo o cuantitativo, al existir un
gradiente entre los
estados extremos.
3.2.1.13. Coloración del tegumento.
La forma típica de I.(H.) ghilianii
presenta el tegumento de
todo el cuerpo de color negro. Al igual que en la especie
anterior, se han observado
algunos ejemplares donde determinadas partes del cuerpo presentan
una
coloración roja. En la mayoría de estos casos, son
las patas y los
primeros artejos antenales los afectados, o incluso la totalidad
de las antenas. Un
pequeño número de individuos poseen las patas
rojizas y las antenas
negras. No se ha encontrado, sin embargo, ningún caso de
antenas rojas y
patas negras, o cualquier otra zona del cuerpo de color rojizo.
Dentro de estas posibilidades, aparecen individuos con diferentes
coloraciones
intermedias entre el negro y el rojo claro, así como con
distinta
extensión de las zonas rojizas. Dentro de este
último gradiente de
variación encontramos ejemplares con los fémures
rojos unicamente,
con los fémures y parte de las tibias y con la totalidad
de las patas rojizas. De
igual forma ocurre en las antenas, pudiendo presentar el escapo
rojo y el resto de los
artejos negros, existiendo formas que presentan cada vez
más artejos rojizos,
hasta alcanzar ejemplares con la totalidad de las antenas rojas.
En todo caso, el
gradiende comienza en la región proximal o basal de patas
y antenas
(fémures y escapo).
Estas dos variaciones se encuentran combinadas, aunque el color
rojizo más
intenso corresponde a formas con la totalidad de las patas y
antenas de este
color.
La variedad reichei Chevrolat, 1862 hace referencia a la
coloración
rojiza de patas y antenas. Aunque de forma poco abundante, hemos
observado casos
de coloración rojiza en patas y negra en antenas.
Se han definido tres categorías para este
carácter:
1.Tegumento completamente negro en toda su
extensión.
2.Patas (al menos el fémur) de color
rojizo.
3.Patas (al menos el fémur) y antenas (al
menos el
escapo) de color rojizo.
El fenotipo más frecuente es el típico, es decir,
con la totalidad del
tegumento negro (78,42% de los ejemplares
estudiados), seguido por
el que presenta patas y antenas rojizas (20,14%) y
en una
proporción mucho menor, aparecen algunos ejemplares que
presentan
únicamente las patas, al menos en parte, de color rojo
(1,44%).
El carácter «coloración del tegumento»
presenta una
variación que resulta ser de tipo cuantitativo, al
aparecer formas intermedias
desde un extremo al otro.
Este carácter aparece asociado, para un þ=0,05, a la
«anchura de la
banda lateral», a la «coloración
general del tomento oscuro», a la
«depresión de la región humeral» y a las
«callosidades protorácicas» tendiendo, los
individuos con patas y/o
antenas rojizas, a presentar regiones humerales más o
menos deprimidas y
callosidades protorácicas con pequeñas áreas
lisas y
brillantes.
3.2.1.14. Depresión de la región humeral.
La forma típica presenta la región humeral
deprimida, con dos costillas
a cada lado que limitan una depresión longitudinal
central. La subespecie
I.(H.) ghilianii cercedillanum (Pic, 1900)
se
carácteriza por presentar esta región lisa, sin
ningún tipo de
depresión, independientemente de la cobertura de tomento
que define el
carácter «cobertura de tomento en la región
humeral»
(pág. 164).
Se ha considerado este carácter en la totalidad de los
ejemplares estudiados,
pudiendo comprobar que presenta un rango de variabilidad muy
amplio, desde
depresiones muy marcadas hasta formas completamente lisas.
Con objeto de cuantificar el carácter, se han repartido
los ejemplares en tres
categorías:
1.Depresión humeral muy marcada llegando
prácticamente a la
mitad elitral.
2.Depresión humeral muy poco marcada, presente como una
ligera
ondulación en la región humero-basal de los
élitros.
3.Región humeral completamente lisa, incluso en la zona
basal.
El cáracter es muy variable, siendo ligeramente más
abundantes los
ejemplares de tipo 3 (38,85%), seguidos de los de
tipo 2
(37,41%), y apareciendo algo más escasos los
de tipo 1
(23,74%).
Este carácter parace estar asociado únicamente a
la
«coloración del tegumento», asociación
a la que nos hemos
referido en la página 45.
Al existir multitud de formas intermedias entre ambos extremos
de variación,
debemos considerar que es un carácter con una variabilidad
de tipo continuo
o cualitativo.
3.2.1.15. Tamaño del insecto.
Se ha tomado de cada ejemplar dos medidas para realizar la
estimación de
tamaño: la longitud desde la base de las anteas hasta el
ápice de los
élitros y la anchura máxima, que corresponde
aproximadamente a la
mitad elitral.
Existe una correlación positiva entre la longitud y la
anchura, tanto en machos
como en hembras (Figs. 47 , 48 y 49, Págs. 173, 173
y
174)
Los ejemplares estudiados presentan una longitud y anchura media
de 13,4 mm y 4,8
mm, respectivamente. Los machos han presentado un menor
tamaño medio
que las hembras (macho: 12,9 mm de longitud y 4,3 mm de
anchura; hembra:
13,8 mm de longitud y 5,2 mm de anchura). Se ha llevado a
cabo un contraste
de hipótesis mediante la t de Student para
comprobar la existencia de
diferencias significativas entre la longitud y anchura de machos
y hembras: con un
nivel de significacion de 1,87828 x 10-4 para la longitud y
9,37456 x 10-13 para la
anchura, se rechaza la hipótesis de que no existe
diferencia tanto en longitud
como en anchura media entre machos y hembras. Los resultados se
encuentran en
la tabla de la figura 46
(pág.
172)
Procediendo como en la especie anterior, con objeto de comparar
este
carácter con el resto de los considerados, y estando
correlacionadas longitud
y anchura, se ha utilizado la primera para dividir a los
ejemplares estudiados en dos
categorías:
1.Longitud menor de 14 mm.
2.Longitud igual o mayor a 14 mm.
El 57,55 de los ejemplares miden menos de 14 mm de longitud, y
el 42,45 restante
14 mm o más.
Este carácter aparece asociado a la
«coloración general del
tomento oscuro» así como al sexo del
insecto, siendo, generalmente y como ya se ha mencionado
más arriba, las
hembras de mayor tamaño que los machos.
3.2.1.16. Sexo.
El 43,88% de los ejemplares estudiados son machos, mientras
que las hembras
representan el 56,12% restante, resultando así la
proporcion
hembras:machos aproximadamente 5:4. Las observaciones realizadas
sobre la
especie anterior son igualmente válidas en
ésta.
El sexo se encuentra asociado, para un þ=0,05, a la «anchura
de las
bandas» y al «tamaño del
insecto».
Así pues, las hembras tienen un tamaño medio mayor
que los machos,
tendiendo a presentar las bandas de tomento más estrechas.
También
son la únicas que presentan ausencia total de tomento en
el cuerpo, como se
ha señalado en la página 151.
3.2.1.17. Callosidades protorácicas
I. (H.) ghilianii se carácteriza por
presentar unas callosidades
protorácicas patentes, pero rugosas, sin áreas
planas y brillantes como
en la especie anterior. En este carácter también
hemos encontrado
cierta variabilidad, apareciendo en mayor o menor grado,
pequeñas
áreas lisas y brillantes en algunos ejemplares.
Hemos definido dos categorías para este
carácter:
1.Callosidades protorácicas rugosas, sin espacios
lisos.
2.Callosidades protorácicas rugosas, pero presentando
pequeñas
áreas planas y brillantes.
Este carácter resulta poco variable, la gran
mayoría de los ejemplares
estudiados se ciñen a la característica
típica, careciendo de
espacios lisos en las callosidades protorácicas.
Unicamente el 5,04 % de
los ejemplares presentan regiones planas y brillantes de distinto
tamaño.
Solamente ha aparecido asociado, para un þ=0,05, a la
«coloración del
tegumento» (pág. 169).
3.2.1.18. Otras variaciones
Además de los caracteres descritos, y que afectan a un
mayor o menor
número de ejemplares, se han encontrado algunas
variaciones con una
frecuencia muy escasa o bien muy poco variables: un macho ha
presentado una
banda lateral incompleta, que no llega a la base elitral. Por
otro lado, se observa una
ligera variación en la costilla media protorácica,
que puede presentar
una puntuación más o menos densa, así como
ligeras
variaciones de anchura.
3.2.1.19. La variabilidad en I.(H.) ghilianii:
consideraciones
globales.
Excluyendo el sexo, de los 15 caracteres considerados, los
más variables son
la «depresión de la región humeral», con
un 61,15%
de variación, la «coloración de la zona basal
de banda
dorsal» (54,03% de variación) y la
«coloración general del tomento oscuro»
(51,64 de
variación). Los menos variables son la
«coloración general
del tomento claro» (5,65% de variación)
y la
«cobertura de tomento en la región humeral»
(4,84 de
variación). En la tabla de la figura 51
(pág. 177) están representados todos los
caracteres y su
grado de variación (ver Material y Métodos,
pág.
54).
Las hembras son más variables que los machos, y la
variabilidad global
de la especie es más alta que en la especie anterior,
alcanzando el
99,28%.
Con respecto a la dependencia de caracteres, encontramos una
asociación
patente entre la longitud y la coloración de las bandas,
mientras que la
anchura de las mismas, independiente de la primera
asociación, se encuentra
ligada a la coloración del tomento pronotal (o anchura
de la banda clara
del pronoto) y al sexo. La asociación
tamaño-sexo-
ausencia/presencia de tomento, citada en I.(H.)
hispanicum
(Página 134) también aparece en esta
especie.
De esta forma, los individuos con bandas largas tienden a
presentarlas de color
más oscuro; aquellos ejemplares con bandas elitrales
anchas, también
presentan una banda blanca ancha en el pronoto, siendo
ésto menos
frecuente en las hembras. Pór último, las hembras
poseen un mayor
tamaño medio y tienden a presentar formas
«negras» carentes de
tomento.
Al igual que se a comentado anteriormente para otras especies,
el ligamiento entre
estos caracteres no es total, de tal manera que aparecen otras
combinaciones
diferentes (a excepción de «presencia/ausencia
de tomento»
y «sexo»).
El tipo de variabilidad, en la gran mayoría de caracteres
estudiados, es de tipo
cuantitativo, presentando formas intermedias que constituyen un
gradiente continuo
entre un estado y otro. El carácter
«presencia/ausencia de
tomento» representa la única excepción, siendo
de tipo
cualitativo, y no existiendo ninguna forma intermedia. Los
caracteres
«coloración general de tomento claro» y
«cobertura de
tomento de la interhumeral», parecen ser también de
tipo cuantitativo,
pero no se ha podido comprobar con exactitud debido al escaso
porcentaje de
variación que presentan (figura 51).
Estos caracteres se encuentran, por lo tanto, regulados por genes
cuantitativos o
poligénicos, algunos de los cuales están ligados
en mayor o menor
medida entre sí. De igual manera que en
I.(H.)
hispanicum, el carácter presencia/ausencia de tomento
es el único
que presenta un determinismo genético cualitativo,
apareciendo
además ligado al sexo.
Las distintas variedades de I.(H.) ghilianii
representan los estados
extremos de algunos caracteres, o bien, la variación
conjunta de un grupo de
ellos. Algunos de estos «grupos de caracteres variados»
son más
frecuentes que otros, al encontrarse asociados entre sí,
lo que justifica la
aparición de numerosos individuos con un determinado
fenotipo.
La continuidad en la expresión de los diferentes
caracteres, así como
el hecho de que la asociación entre ellos es parcial,
produce multitud de
combinaciones, multiplicando los fenotipos existentes. Por estos
motivos, creemos
inadecuado el denominar taxonómicamente algunas
combinaciones o estados
más extremos y llamativos como «variedades».
Esta
inconveniencia tendría su excepción en el fenotipo
«ebeninum», carácter cualitativo
claramente definido y
donde no existen formas intermedias. Lo mismo ocurre con la
subespecie
I.(H.) ghilianii cercedillanum (Pic,
1900),
carácterizada por la ausencia de depresión humeral;
hemos visto que
este carácter es cuantitativo, con existencia de numerosas
formas hasta la
forma típica, y según se verá en el
capítulo siguiente,
aunque se encuentra distribuido de forma diferencial en las
poblaciones estudiadas,
aparece mezclado con otros individuos típicos, encontrando
también
formas de cercedillanum en varias localidades así
como formas
intermedias. Por ello, creemos que este taxón debe pasar
a nueva sinonimia
de I.(H.) ghilianii (Chevrolat, 1862).
3.2.2. VARIABILIDAD INTERPOBLACIONAL.
Se han estudiado cinco poblaciones de I.(H.)
ghilianii. Las cinco
poblaciones se encuentran aisladas entre sí. Se ha llevado
a cabo un test þ2
de homogeneidad de varias muestras, cuyos resultados, junto con
las poblaciones
estudiadas, se encuentran en la figura 50.
La anchura de la banda lateral, la cobertura de tomento de la
región humeral,
la coloración general del tomento claro y del tomento
oscuro, el tamaño
del insecto, el sexo y las callosidades protorácicas,
presentan una
distribución homogénea de sus distintos estados en
todas las
poblaciones estudiadas. El resto de los caracteres, y
especialmente la longitud de la
banda humeral y la coloración del tomento pronotal,
parecen distribuirse de
diferente forma en las cinco poblaciones.
A partir de estos datos, tomando las cinco poblaciones
estudiadas y tres caracteres
que definen las principales asociaciones y se encuentran
más irregularmente
distribuidos (longitud de la banda humeral, coloración
del tomento
pronotal y ausencia/presencia de tomento), se ha llevado a
cabo un
análisis de correspondencias (CA); los resultados
de dicho
análisis se encuentran en la figura 52
(pág. 179).
Como se puede observar en la figura, l eje X viene
carácterizado por la
ausencia/presencia de tomento, mientras que el eje Y ordena el
color del tomento del
pronoto, la longitud de la banda humeral y, en menor medida, la
depresión de
la región humeral.
En cuanto a las poblaciones estudiadas, se diferencian
relativamente bien, aunque no
existe una distribución de frecuencias fenotípicas
tan diferenciada como
en la especie anterior, denotado por los altos valores del
estadístico X2 que
adquirían algunos caracteres de I.(H.)
hispanicum
(pág. 136).
La localidad de Cercedilla se sitúa en la zona central del
gráfico, muy
cercana al grupo de estados constituido por la presencia de
tomento, banda humeral
larga, banda blanca pronotal estrecha y región humeral
poco o nada
deprimida. De este «centro», que representa mayores
frecuencias de los
estados típicos, se separan en mayor o menor medida el
resto de las
poblaciones: El Espinar se situa en la parte superior del
gráfico,
carácterizada por una mayor proporcion de formas con la
banda blanca
pronotal ancha, la humeral de poca longitud y la región
humeral notablemente
deprimida. El Puerto de Guadarrama, en la mitad inferior del
gráfico, se separa
de Cercedilla tendiendo hacia el extremo contrario de
variación de estos
caracteres. Por último, Cabeza Lijar y Collado Hornillo
se desplazan hacia la
región derecha del grafico, ligados a una mayor proporcion
de formas sin
tomento; la primera de estas localidades se sitúa cerca
de las bandas
humerales de longitud media, mientras Collado Hornillo aparece
próxima
además a las regiones humerales poco o nada
deprimidas.
Asi pués, se forma un grupo «central» de
caracteres
típicos: presencia de tomento, región humeral poco
o nada deprimida
y banda blanca pronotal estrecha, que a su vez se encuentra
asociado a la menor
anchura de las bandas elitrales. Junto a éstos caracteres,
también se
sitúan las bandas humerales más largas, asociadas
a la mayor longitud
de las dorsales y a una mayor frecuencia de coloración
parda. Este grupo
carácteriza a las poblaciones de Cercedilla y Guadarrama.
De aquí, se
separan por un lado las localidades de Cabeza Lijar y Collado
Hornillo, con mayor
proporción de formas sin tomento, y por otro lado la
localidad de El Espinar,
con bandas humerales más cortas, bandas blancas pronotales
más
anchas y la región humeral más deprimida,
caracteres que se asocian
con una dorsales más cortas y bandas elitrales más
anchas.
3.2.3. VARIABILIDAD EN I.(H.) ghilianii:
CONCLUSIONES Y
DISCUSIÓN.
I.(H.) ghilianii, presenta una distribución
más
restringida que la especie anterior, encontrándose
localizada en la
región occidental de la sierra (de Cercedilla a El
Espinar). Presenta
también una gran variabilidad, en su mayor parte de tipo
cuantitativo o
continuo, a excepción de la «presencia/ausencia de
tomento», que
es el único de tipo cualitativo, encontrándose
ligado al sexo. En este
caso, si se encuentra distribuido irregularmente en las
poblaciones estudiadas,
apareciendo con mayor frecuenca en las localidades de Collado
Hornillo y Cabeza
Lijar.
El resto de los caracteres, de tipo cuantitativo, se distribuyen
en su mayor parte de
forma diferencial en las distintas poblaciones estudiadas. De
esta forma, un grupo de
caracteres «típico»,
carácterístico de las poblaciones
de Cercedilla y Guadarrama, se diferencias dos tendencias: una
primera en la que
aumentan las regiones humerales deprimidas y bandas blancas
anchas y cortas
(El Espinar) y, por otro lado, una mayor frecuencia de
formas femeninas sin
tomento en Cabeza Lijar y Collado Hornillo, localidades bastante
próximas
entre sí.
La primera de las tendencias, como hemos comentado en la
página 178, no
justifica la existencia del taxon cercedillanum Pic, 1900
como subespecie de
I.(H.) ghilianii, sino simplemente indica que las
poblaciones de la
zona de El Espinar estan diferenciándose de algún
modo del resto de
la especie, seleccionándose determinados fenotipos que,
no obstante,
existían ya en las formas originales.
En cuanto a la segunda tendencia, ésta deriva hacia un
aumento de formas
sin tomento. En caso de que se encontrase favorecida por
algún factor de
selección, podría explicar el origen de especies
de Dorcadionini
donde todas las hembras carecen de tomento o, incluso, de otras
donde el tomento
se ha perdido por completo en los dos sexos.
3.2.4. Conclusiones sistemáticas.
Debido a los resultados obtenidos en el estudio sobre la
variabilidad de I.
(H.) ghilianii, proponemos la siguiente
remodelación
sistemática de esta especie:
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii Chevrolat,
1862
Dorcadion ghilianii Chevrolat, 1862, Berl. Ent.
Zs. 6: 338.
Dorcadion ghilianii: Ganglbauer,
1884, Best. Tab. 8: 473; Escalera, 1901, Bol. Soc. Esp.
Hist. Nat. I:80,85.; Lauffer, 1901, Bol. Soc. Esp. Hist.
Nat. 1:96.
= Dorcadion reichei Chevrolat, 1862,
Berl. Ent. Zs. VI:342.
= Dorcadion laufferi
Escalera, 1900, Act. Soc. Esp. Hist. Nat. 29:236.
=
Dorcadion cercedillanum Pic, 1900, Bull. Soc. Ent.
Fr. p. 404.
Dorcadion laufferi: Escalera, 1901,
Bol. Soc. Esp. Hist. Nat. 1:84; Lauffer, 1901, Bol.
Soc. Esp. Hist. Nat. 1:97.
= Dorcadion
cercedillanum var. schrammi Pic, 1903, Echange,
19(228):175. nov. syn.
= Dorcadion
(Iberodorcadion) ghilianii var. humeroalbovittatum
Breuning, 1947, Misc. Ent. 43:155. nov. syn.
=
Dorcadion (Iberodorcadion) ghilianii var.
humeralireductum Breuning, 1947, Misc. Ent. 43:155.
nov. syn.
= Dorcadion (Iberodorcadion)
ghilianii var. flavovestitum Breuning, 1947, Misc.
Ent. 43:155. nov. syn.
= Dorcadion
(Iberodorcadion) ghilianii var. favobifasciatum
Breuning, 1947, Misc. Ent. 43:155 (= Dorcadion
(Iberodorcadion) ghilianii var. flavovestitum
Breuning, 1947): Vives, 1983, Revisión del
género Iberodorcadion, p. 129.
Dorcadion (Iberodorcadion) ghilianii ssp.
cercedillanum: Breuning, 1947, Misc. Ent. 43:155.
nov. syn.
= Dorcadion (Iberodorcadion)
ghilianii ssp. cercedillanum var.
pseudoghilianii Breuning, 1947, Misc. Ent. 43:155.
nov. syn.
= Dorcadion (Iberodorcadion)
ghilianii ssp. cercedillanum var. laterinigrum
Breuning, 1947, Misc. Ent., 43:155 (= Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) ghilianii ssp. cercedillanum var.
schrammi Pic, 1903): Vives, 1983, Revisión
Género Iberodorcadion. p. 130.
=
Dorcadion (Iberodorcadion) ghilianii ssp.
cercedillanum var. albosparsum Breuning, 1947,
Misc. Ent. 43:155.
Dorcadion (Iberodorcadion)
ghilianii: Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk.
Dresden. 27:590.
Dorcadion (Iberodorcadion)
ghilianii var. humeroalbovitatum: Breuning, 1962,
Ent. Abh. Mus. Tierk. Dresden. 27: 591.
Dorcadion (Iberodorcadion) ghilianii var.
humeralireductum: Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk.
Dresden. 27:591.
Dorcadion (Iberodorcadion)
ghilianii var. reichei: Breuning, 1962, Ent. Abh.
Mus. Tierk. Dresden. 27:591.
= Dorcadion
(Iberodorcadion) ghilianii var. alboreductum Breuning,
1962, Ent. Abh. Mus. Tierk. Dresden. 27:
592.
Dorcadion (Iberodorcadion) ghilianii var.
flavobifasciatum: Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk.
Dresden. 27:592.
Dorcadion (Iberodorcadion)
ghilianii var. flavovestitum: Breuning, 1962, Ent.
Abh. Mus. Tierk. Dresden. 27:592.
Dorcadion
(Iberodorcadion) ghilianii ssp. cercedillanum:
Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk. Dresden.
27:592.
= Dorcadion (Iberodorcadion) ghilianii ssp.
cercedillanum var. bialbovittatum Breuning, 1962,
Entom. Abh. Mus. Tierk. Dresden. 27:593. (=
Iberodorcadion(Hispanodorcadion) ghilianii ssp.
cercedillanum): Vives, 1983, Revisión
Género Iberodorcadion, p. 129.
Dorcadion
(Iberodorcadion) ghilianii ssp. cercedillanum var.
pseudoghilianii: Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk.
Dresden. 27:593.
Dorcadion (Iberodorcadion)
ghilianii ssp. cercedillanum var. schrammi:
Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk. Dresden.
27:593.
Dorcadion (Iberodorcadion) ghilianii ssp.
cercedillanum var. laterinigrum: Breuning, 1962,
Ent. Abh. Mus. Tierk. Dresden. 27:593.
Dorcadion (Iberodorcadion) ghilianii ssp.
cercedillanum var. albosparsum: Breuning, 1962,
Ent. Abh. Mus. Tierk. Dresden. 27:593.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii: Vives, 1983,
Revisión Género Iberodorcadion, p.
126.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii
var. humeroalbovittatum: Vives, 1983, Revisión
Género Iberodorcadion, p. 129.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii var.
humeralireductum: Vives, 1983, Revisión
Género Iberodorcadion, p. 129.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii var.
reichei: Vives, 1983, Revisión Género
Iberodorcadion, p. 129.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) ghilianii var. flavovestitum:
Vives, 1983, Revisión Género Iberodorcadion,
p. 129.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
ghilianii ssp. cercedillanum: Vives, 1983,
Revisión Género Iberodorcadion, p.
129.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii ssp.
cercedillanum var. alboreductum: Vives, 1983,
Revisión Género Iberodorcadion, p.
130.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii ssp.
cercedillanum var. pseudoghilianii: Vives, 1983,
Revisión Género Iberodorcadion, p.
130.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii ssp.
cercedillanum var. schrammi: Vives, 1983,
Revisión Género Iberodorcadion,
p.130.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii
ssp. cercedillanum var. albosparsum: Vives,
1983, Revisión Género Iberodorcadion, p.
131.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii:
Vives, 1984, Treb. Mus. Zool. Barcelona, 2:89.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii var.
humeroalbovittatum: Vives, 1984, Treb. Mus. Zool.
Barcelona, 2:89.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
ghilianii var. humeralireductum: Vives, 1984, Treb.
Mus. Zool. Barcelona, 2:89.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) ghilianii var. reichei: Vives,
1984, Treb. Mus. Zool. Barcelona, 2:89.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii var.
flavovestitum: Vives, 1984, Treb. Mus. Zool.
Barcelona, 2:89.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
ghilianii ssp. cercedillanum: Vives, 1984, Treb.
Mus. Zool. Barcelona, 2:90.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) ghilianii ssp. cercedillanum var.
alboreductum: Vives, 1984, Treb. Mus. Zool.
Barcelona, 2:90.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
ghilianii ssp. cercedillanum var.
pseudoghilianii: Vives, 1984, Revisión
Género Iberodorcadion, 2:90.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) ghilianii ssp. cercedillanum var.
schrammi: Vives, 1984, Treb. Mus. Zool. Barcelona,
2:90.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii ssp.
cercedillanum var. albosparsum: Vives, 1984,
Treb. Mus. Zool. Barcelona, 2:90.
var. ebeninum Lauffer, 1901.
Dorcadion
ghilianii var. ebeninum Lauffer, 1901, Bol. Soc.
Esp. Hist. Nat. 1:96.
= Dorcadion laufferi var.
subpolitum Lauffer, 1901, Bol. Soc. Esp. Hist. Nat.
1:98.
= Dorcadion (Iberodorcadion) ghilianii var.
nigrum Breuning, 1947, Misc. Ent.
43:155
Dorcadion (Iberodorcadion) ghilianii var.
ebeninum: Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk.
Dresden. 27:592.
Dorcadion (Iberodorcadion)
ghilianii var. nigrum: Breuning, 1962, Ent. Abh.
Mus. Tierk. Dresden. 27:592.
Dorcadion (Iberodorcadion)
ghilianii ssp. cercedillanum var. subpolitum:
Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk. Dresden.
27:593.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii
var. ebeninum: Vives, 1983, Revisión
Género Iberodorcadion, p. 129.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) ghilianii ssp. cercedillanum var.
subpolitum: Vives, 1983, Revisión Género
Iberodorcadion, p. 131.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) ghilianii var. ebeninum: Vives,
1984, Treb. Mus. Zool. Barcelona,
2:89.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) ghilianii ssp.
cercedillanum var. subpolitum: Vives, 1984,
Treb. Mus. Zool. Barcelona, 2:90.
3.3. Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
perezi (Graëlls, 1849)
Especie descrita de la Sierra de Guadarrama, siempre ha sido
considerada muy
próxima a I.(H.) ghilianii, de la que es
separada por muy
pocos caracteres morfológicos.
A continuación transcribimos la descripción
original de
Graëlls:
1º Corpus tomento destitutum.
Nigrum, capite thoraceque rude punctato-rugosis; antennis
scabriusculis; fronte
sulco medio in vertice dilatato; thorace submutico, dorso
subcarinato, carina nitida, leviter
sulcata; scutello minuto, loevi, parùm punctato; elytris
subloevigatis, ad basim
punctato rugosis.
2º Corpus tomento inductum.
Capite, vittis tribus albidis, media frontali, lateralibus
ponè oculis;
epistomate, labro, genisque canescentibus; oculis antennisque
nigris, articulorum basi
albicante thoracis carina dorsali tenuissimè albido
limbata, lateribus canescente
nigroque trivittatis; scutello nigro, nitido, loevigato,
marginibus albo-pilosis; elytris nigris, aut
nigrocanescentibus, vel rufescentibus; sutura vittaque
marginali alba, in apice uncinata,
macula nivea sagittiformi in unoquique elytro picta ac sutura
subconjuncta a ceteris
speciebus lujus generis plane hoc Dorcadion distinguitur.
Long., 14 mill.; larg., 5
mill.
De esta especie, pese a presentar una distribución
restringida a unas pocas
localidades próximas a El Escorial, han sido descritas
numerosas
variedades.
var. rutilipes Nicolas, 1904.
Descrita para los ejemplares con patas y antenas rojas.
var. subflavipenne Breuning, 1947
Como la forma típica, pero con el tomento de fondo
amarillo oscuro. VIVES
(1984) la considera sinonimia de la forma
típica.
var. nigrosuturale Lauffer, 1911
Descrita sobre ejemplares con la sutura lisa y desnuda.
var. distinctum Lauffer, 1911
Formas con la banda humeral presente.
var. separatoides Breuning, 1947
Descrita para los ejemplares con las bandas presutural,
interdorsal y dorsal separadas
entre sí.
var. septemvittatum Lauffer, 1901
Igual que la variedad anterior, pero para los ejemplares que
presentan además
una banda humeral completa.
var. anthracinum Chevrolat, 1870
Variedad descrita sobre hembras completamente desprovistas de
tomento. Este
carácter ya era reseñado en la descripción
original de
Graëlls.
var. camposi Lauffer, 1911
También descrita únicamente sobre hembras, se
carácteriza
por la ausencia de tomento y presentar además las patas
y antenas rojas.
VIVES (1984) la considera sinonimia de la variedad
anterior.
De igual forma que en las especies anteriores, con el objeto
de estudiar la
variabilidad intraespecífica, se han examinado un total
de 127 ejemplares,
reflejados en el capítulo de material y métodos
3.3.1. VARIABILIDAD
Hemos encontrado una elevada cantidad de caracteres variables en
esta especie. Al
igual que las dos precedentes, la mayoría atienden a la
extensión y
fusión de las bandas de tomento claro, así como a
la coloración
de las mismas. Con la especie anterior, considerada
clásicamente como muy
próxima, comparte numerosos caracteres así como la
variabilidad de
los mismos.
Las variedades descritas parecen corresponder, en su
mayoría, a fenotipos
con uno o más caracteres presentando sus estados
más extremos. En
la tabla de la figura 56
(Págs.
191) se han reflejado los caracteres estudiados, así
como las distintas
categorías o «estados» en que se han dividido
éstos para
su estudio. Las frecuencias absolutas de cada estado se
representan en la figura 54. El test þ2 de
dependencia de caracteres aparece en la tabla de la figura 55.
3.3.1.1. Ausencia/presencia de tomento
La forma típica de I.(H.) perezi presenta
tomento. Al igual que
en las dos especies anteriores, hemos encontrado algunos
ejemplares hembra que
carecían completamente de tomento, sin que ésto se
debiera a
fenómenos de rozamiento.
Todos los ejemplares estudiados que han presentado esta
característica son
hembra. Además, tampoco en esta especie se han encontrado
formas
intermedias.
Así pues, se trata de un carácter semejante a
aquellos del mismo
nombre estudiados en I.(H.) hispanicum e
I.(H.)
ghilianii, presentando un determinismo genético
cualitativo y
encontrándose ligado al sexo.
Unicamente han aparecido 8 individuos con total ausencia de
tomento en el cuerpo,
todos ellos son hembras y representan el 6,3% de los
ejemplares estudiados
(Figs. 54, 56, Págs. 189, 191).
Este carácter condiciona la expresión de los once
caracteres
siguientes, al basarse éstos en extensión y color
del tomento del
cuerpo.
3.3.1.2. Longitud de la banda dorsal (figura 58)
En la forma típica de I.(H.) perezi la
banda dorsal aparece
dividida en dos «subbandas»: una pequeña mancha
en el margen
basal del élitro y una corta banda central que no alcanza
el cuarto
apical.
Todos los ejemplares estudiados han presentado esta dorsal
dividida, con escasa
variación en el tamaño de la banda basal. No
obstante, se han
observado algunas variaciones en la extensión, hacia la
región apical,
de la porción más larga de la banda dorsal.
En base a esta variabilidad observada, se han dividido los
ejemplares en dos
categorías:
1.La dorsal no alcanza el cuarto basal del élitro.
2.La dorsal alcanza el cuarto apical del élitro.
La mayor parte de los ejemplares estudiados se ajustan a lo
definido para la forma
típica (estado 1), con un 87,39% del total.
El 12,61% restante
presentan bandas dorsales más largas, alcanzando el cuarto
apical del
élitro. La gradación es prácticamente
continua, a pesar de los
pocos ejemplares que se han encontrado pertenecientes a la
categoría 2. Los
individuos de tipo 1, dejan ver pequeñas variaciones en
la longitud de la banda,
llegando, en algunos, hasta poco más de la mitad elitral
y en otros hasta el
cuarto apical.
Así, la «longitud de la banda dorsal» resulta
ser un carácter
cuantitativo o continuo.
Este carácter no aparece asociado a ninguno de los otros
estudiados.
3.3.1.3. Coloración de la base de la banda
dorsal.
En la forma típica, las dos partes de la banda dorsal son
de color blanco.
Nosotros hemos encontrado una variación considerable en
este
carácter, apareciendo muchos individuos con la mancha
basal de color pardo
e, incluso, la región basal de la subbanda central. Se han
definido dos estados
para estudiar la variabilidad de este carácter:
1.Subbanda basal de color blanco.
2.Subbanda basal de color pardo
El 51,26% de los ejemplares estudiados presentan la base de
la dorsal blanca,
como lo descrito para la forma típica, mientras que un
48,74% poseen la
mancha basal de color pardo.
La coloración parda va, desde la total ausencia (banda
completamente
blanca) hasta aquellos ejemplares con la mancha basal y el
ápice de la
subbanda central de enteramente de color pardo. Entre ambos
fenotipos, han
aparecido individuos con una coloración bicolor en la
subbanda basal, o con
ésta de color pardo y el ápice de la subbanda
central blanco,
estableciéndose una gradacíón completa entre
los dos
extremos. De esta forma, la «coloración de la base
de la banda
dorsal» se trata de otro carácter de tipo
cuantitativo.
Esta coloración aparece asociada a la presencia/ausencia
de banda humeral
(figura 55): Todos los
ejemplares que han presentado bandas humerales ausentes son de
tipo 2, es decir,
con la subbanda basal de color pardo. Así, los ejemplares
que no presentan
banda humeral, tienen la mancha basal de la dorsal poco patente,
confundida con el
tomento pardo de fondo.
3.3.1.4. Coloración del ápice de la banda
dorsal
Como ya hemos comentado, la banda dorsal es blanca en su
totalidad en la forma
típica, y de esta forma se manifiesta en la gran
mayoría de los
ejemplares estudiados. No obstante, han aparecido 3 individuos
(2,52% del
total) con una pequeña parte del tomento apical de
color pardo claro,
fenotipo que hemos denominado «ápice de la banda
dorsal
bicolor», debido a la poca cantidad existente de tomento
más oscuro.
Debido al escaso número de ejemplares encontrados, no se
ha podido
determinar con seguridad el tipo de variabilidad
(cuantitativa o cualitativa)
que presenta este carácter. Tampoco ha aparecido asociado
a ninguno de los
restantes.
3.3.1.5. Ausencia/presencia de la banda humeral
En la forma típica, la banda humeral se presenta
únicamente como un
pequeño trazo en la región apical, continuado por
algunas manchitas
irregulares para reaparecer en la región basal en otra
pequeña
banda.
Entre los ejemplares estudiados, hemos encontrado algunos en los
que no aparece
vestigio alguno de esta banda humeral, si bien su número
es escaso,
representando únicamente el 5,04% del total de los
individuos
examinados.
Como ya se ha comentado, la ausencia de banda humeral aparece
asociada a la
coloración parda de la región basal de la banda
dorsal.
3.3.1.6. Longitud de la banda humeral (figura
57)
En aquellos ejemplares en los que aparece algún vestigio
de banda humeral,
siempre se puede observar, al menos, una pequeña mancha
basal y otra apical.
Ésta última puede ir aumentando su extensión
hacia la
región basal hasta unirse a la otra pequeña mancha,
dando una banda
humeral completa.
El fenotipo extremo, carácterizado por la presencia de una
humeral completa,
había sido descrito como variedad distinctum
Lauffer, 1911, para el
caso de los ejemplares como la forma típica, pero con la
humeral completa,
y como variedad septemvittatum Lauffer, 1901, en el caso
de que presentaran
además las bandas separadas unas de otras.
Hemos definido para este carácter tres estados:
1.La subbanda apical de la banda humeral no sobrepasa el tercio
apical del
élitro.
2.La subbanda apical de la banda humeral sobrepasa el tercio
apical, pero no
alcanza el tercio basal del élitro.
3.La subbanda apical de la banda humeral alcanza el tercio basal
del
élitro, pudiéndose unir, incluso, a la subbanda
basal, formando
una humeral completa.
El 70,54% de los ejemplares estudiados son de tipo 1, el
21,43% de tipo 2 y
el 8,04% restante de tipo 3. Así podemos decir que el
fenotipo más
abundante es el típico, disminuyendo la frecuencia
según aumenta la
longitud de la banda. Este aumento forma una gradación
completa, incluso
pudiéndose unir al carácter anterior de
ausencia/presencia,
formándose un gradiende desde la completa inexistencia de
banda humeral
hasta aquellas bandas que recorren la totalidad del
élitro, desde el
ápice a la base. Así pues, este carácter es
también de
tipo cuantitativo.
Con respecto a la asociación con otros caracteres,
según el
análisis desarrollado resulta independiente de todos
ellos, encontrando que
pueden aparecer individuos con cualquiera de los tres estados y
prácticamente
cualquier estado de los otros caracteres. Las pocas excepciones
pueden ser debidas
al azar, al existir pocos individuos de un determinado estado (figura 54). No se ha
encontrado una correlación entre este carácter y
la separación
de las bandas, cuya conjunción define la variedad
septemvittatum,
encontrando individuos con las bandas separadas que presentan
bandas cortas,
intermedias y largas, así como el caso contrario.
3.3.1.7 Anchura de la banda lateral
La banda lateral en la forma típica es muy ancha, casi
como la dorsal. Aunque
en la gran mayoría de los ejemplares estudiados
éste es el fenotipo
que aparece, se ha observado una relativa variabilidad, siempre
con laterales
completas, donde éstas pueden disminuir en anchura,
llegando a aparecer
finas bandas, mucho más estrechas que la mitad de la
dorsal. En base a esto,
hemos definido dos categorías:
1.Banda lateral ancha, prácticamennte como la
dorsal
2.Banda lateral fina, como mucho presenta la mitad de anchura que
la
dorsal.
El 84,03% de los ejemplares son de tipo 1, mientras que el
otro 15,97 restante
pertenecen a la categoría 2.
La «anchura de la banda lateral» es un carácter
poco variable,
tanto en la proporción de individduos que presentan el
carácter
variado, como en la amplitud de la variación. Parece que
ésta es de
tipo cuantitativo, encontrando un gradiente completo de un
extremo a otro.
Este carácter no aparece asociado a ninguno de los otros
estudiados para un
þ=0,05
3.3.1.8. Anchura general de las bandas
En la forma típica, las bandas interdorsal y dorsal son
anchas, apareciendo
unidas entre sí y a la presutural.
La variedad separatoides Breuning, 1947, fue descrita para
los ejemplares en
los que éstas bandas, mucho más finas de lo normal,
aparecen
separadas entre sí. La variedad septemvittatum
Lauffer, 1901, presenta
las mismas características, pero con la banda humeral
completa.
Hemos encontrado individuos con éstas bandas de diferentes
anchuras,
separadas en mayor o menor grado y presentando o no una humeral
completa; se
puede observar la esta gradación en la figura
53a-d.
Los individuos estudiados se han dividido en dos
categorías:
1.Bandas dorsal, interdorsal y presutural anchas y unidas entre
sí.
2.Bandas dorsal, interdorsal y presutural estrechas y
separadas.
El 54,62% de los ejemplares estudiados pertenecen a la
categoría
típica, mientras el 45,38% restante son de tipo
2.
Desde bandas muy anchas, unidas entre sí en gran parte de
su
extensión, hasta el extremo contrario, con bandas
estrechas y
considerablemente separadas, aparece un gradiente completo de
variación.
Así pues, se trata de un carácter de tipo
cuantitativo, que presenta una
variabilidad continua.
Según el test de independencia de caracteres realizado,
la anchura general
de las bandas no aparece asociada a ningún otro
carácter, excepto el
sexo: las hembras tienden a presentar más formas con las
bandas estrechas
y separadas (Figs. 54, 55 y 56, págs. 189, 190 y
191). Por el
contrario, es independiente de la presencia de banda humeral
completa, conjunto de
caracteres que aparecen en la var. septemvittatum.
3.3.1.9. Cobertura de tomento de la región
humero-dorsal
En la forma típica, la región humeral de los
élitros no presenta
tomento, dejando ver la puntuación del tegumento. En los
ejemplares
estudiados, hemos podido observar una variabilidad de tipo
contínuo, donde
encontramos un gradiente que va desde húmeros
completamente glabros,
hasta otros en los que el tapizado de tomento es similar al del
resto de los
élitros. El estado intermedio entre ambos es aquel en el
que el espacio glabro
se reduce a una fina banda contigua a la dorsal. Además
de la
extensión de esta región glabra, también
existe un gradiente
en cuanto a la densidad de tomento.
Hemos definido tres categorías para los ejemplares
estudiados:
1.Región humeral glabra
2.Zona glabra reducida a una fina línea contigua a la
dorsal.
3.Toda la región humero-dorsal cubierta de tomento, al
igual que el resto
de los élitros.
El mayor porcentaje de individuos (47,90%)
corresponden a la
categoría 3, seguida de la típica
(33,61%). El 18,49%
restante pertenecen a las formas intermedias de tipo 2.
Así pues, nos encontramos ante un carácter que
presenta una
variabilidad contínua o cuantitativa, resultando
más frecuentes los
fenotipos extremos (con o sin tomento en la región
humeral).
La cobertura de tomento se encuentra asociada a la
depresión de la
región humeral (figura
55,
pág. 190), de tal forma que aquellos individuos que
presentan la
región humeral deprimida, tienden a carecer de tomento en
esta zona (figura 54, pág. 189,
191).
3.3.1.10. Coloración del tomento del pronoto
La forma típica presenta dos bandas de tomento blanco a
ambos lados de la
costilla media, seguidas por otras dos áres más
anchas de tomento
pardo-amarillento.
En los ejemplares estudiados, se ha encontrado una variabilidad
en la
extensión del tomento blanco, abarcando desde algo menos
de la mitad de
grosor de la cobertura total de tomento hasta la total
desaparición,
encontrando únicamente tomento pardo a ambos lados de la
costilla media
pronotal.
Hemos definido dos estados para este carácter:
1.Tomento pronotal bicolor, compuesto por una banda blanca y otra
parda a
cada lado de la costilla media.
2.Tomento pronotal enteramente pardo.
El 96,64% de los ejemplares estudiados presentan un fenotip
típico, con
mayor o menor extensión del tomento pardo. El 3,36%
restante no posee
tomento blanco en el pronoto.
Este carácter es de tipo cuantitativo, con una
variabilidad continua, si bien
ésta no es muy acusada. No se ecuentra asociado a
ningún otro de
los caracteres estudiados.
3.3.1.11. Coloración general del tomento claro
En esta especie no se ha descrito ninguna variedad que posea el
tomento que
conforma las bandas elitrales y pronotales de color amarillo
pajizo en lugar de blanco
puro, tal y como ocurre en I.(H.) ghilianii. No
obstante, hemos
encontrado algunos individuos que presentan esta
característica, de forma
similar a la especie mencionada.
Los ejemplares con las bandas de tomento claro de color amarillo
representan una
baja proporción sobre el total de ejemplares estudiados
(únicamente el 8,40%) mientras que el
91,60% poseen este
tomento de color blanco puro.
Debido a la poca cantidad de individuos de este tipo, no se ha
podido determinar con
total seguridad el tipo de variación que presenta este
carácter, pero
todo apunta hacia que sea de tipo cuantitativo, ya que los
ejemplares con el tomento
amarillo presentan éste de diferentes tonos, y ha
aparecido algún
ejemplar que hemos incluido dentro de la categoría
«tomento claro de
color blanco» que presentaba un cierto color crema muy
claro.
El test þ2 realizado, no ha revelado asociación de este
carácter con
ninguno de los otros estudiados.
3.3.1.12. Coloración general del tomento de fondo
Denominamos «tomento de fondo» a la pilosidad que cubre
los
élitros y que no forma parte de las bandas claras, siendo
más oscuro
que éstas.
El tomento de fondo es de color pardo en la forma típica,
pero se ha
encontrado una variabilidad de tipo continuo en este
carácter, pudiendo formar
un gradiente desde individuos con el tomento de fondo de color
crema claro hasta
otros que presentan un pardo muy oscuro.
Hemos definido tres categorías:
1.Tomento de fondo de color crema claro.
2.Tomento de fondo pardo.
3.Tomento de fondo pardo oscuro.
La mayoría de los ejemplares (72,27%) son de
tipo 3, es decir
con el tomento oscuro; el 25,21% son de tipo 2 y el 2,52%
restante de tipo
1.
Así pues, la «coloración general del tomento
de fondo» es
un carácter de tipo cuantitativo, con una mayor frecuencia
de las formas
oscuras, para disminuir la frecuencia según va siendo
más claro el
color de este tomento.
La coloración del tegumento aparece asociado a este
carácter, de tal
forma que los individuos estudiados que presentaban tegumentos
de color rojizo,
corresponden a formas intermedias de coloración del
tomento de
fondo.
La var. subflavipenne (pág. 186),
correspondería a
ejemplares de tipo 1.
3.3.1.13. Coloración del tegumento
Al igual que en las especies anteriores, se ha observado una
variabilidad (si bien
es muy poco acusada) en la coloración de patas y
antenas. Han
aparecido cuatro ejemplares, que representan el 3,15% del
total, con patas y
antenas rojizas.
No podemos asegurar si se trata de una variabilidad continua,
dado el bajo
número de ejemplares encontrado, si bien nos inclinamos
a creer que es de
este tipo, debido, por un lado, al tipo de variabilidad que
presenta este
carácter en otras especies y, por otro lado, a que los
cuatro ejemplares
encontrados presentaban distinta intensidad en la
coloración rojiza del
tegumento.
La variedad rutilipes Nicolas, 1904 fue descrita para
aquellos individuos con
patas y antenas rojas. La variedad camposi Lauffer, 1911
define a individuos
con estas características y que además no presentan
tomento en el
cuerpo.
3.3.1.14. Depresión de la región humeral
Aunque en la forma típica la región humeral
no está
deprimida, hemos encontrado bastantes ejemplares con una ligera
depresión
humeral. Esta característica es similar a la presentada
por la especie anterior,
I.(H.) ghilianii, pero en I.(H.)
perezi no han
aparecido individuos con la depresión tan marcada como las
formas extremas
de I.(H.) ghilianii.
Se han definido dos categorías para este
carácter:
1.En la región humeral del élitro aparece una
depresión
poco marcada pero patente.
2.Región humeral sin depresión alguna.
La mayor parte de los ejemplares estudiados corresponden a la
forma típica
(67,72%), mientras el estado 1 agrupa al 32,28%
restante.
La primera categoría agrupa a todos los ejemplares en los
que se puede
apreciar alguna depresión en la región humeral,
pero ésta
puede estar apenas indicada o claramente patente,
formándose un gradiente
completo desde las regiones humerales lisas, propias de la forma
típica, hasta
aquellas que se encuentran claramente deprimidas; por ello,
podemos decir que este
carácter presenta una variabilidad de tipo
cuantitativo.
La «depresión de la región humeral»
únicamente
aparece asociado a la cobertura de tomento de la misma, como ya
se ha indicado en
la página 200.
3.3.1.15. Tamaño del insecto
Se ha seguido el mismo procedimiento que en las especies
anteriores,
registrándose la medida de longitud, tomada desde la base
de las antenas
hasta el ápice de los élitros y la anchura
máxima,
correspondiente aproximadamente a la mitad elitral. Se ha podido
comprobar la
existencia de una correlación positiva entre ambas medidas
(Figs. 59,
60 y 61; págs. 205 , 206 y 207).
La longitud media es de 12,6 mm y la anchura máxima media
de 4,26 mm.
Los machos presentan un menor tamaño medio, con 12,0 mm
de longitud y
3,83 mm de anchura medias frente a 13,7 mm de longitud y 5,07 mm
de anchura
medias en las hembras. El contraste de hipótesis realizado
(figura 62) revela que
existe diferencia significativa, no atrubuible al azar, entre la
longitud y anchura de los
machos y las hembras.
Se ha elegido la longitud para definir dos categorías que
nos permitieran
estudiar en que manera se relaciona este carácter con el
resto de los
estudiados:
1.Longitud menor a 13 mm
2.Longitud igual o mayor a 13 mm
La primera categoría comprende el 50,39% de los
ejemplares, mientras
que el 49,61 restante son del tipo 2.
El tamaño aparece ligado al sexo: como hemos mencionado,
las
hembras tienden a ser de mayor tamaño que los machos. No
se ha detectado
ninguna otra asociación.
3.3.1.16. Sexo
El 65,35% de los ejemplares estudiados son machos, mientras
el 34,65% son
hembras. La proporción machos:hembras resulta
aproximadamente
2:1.
El sexo aparece asociado a la presencia/ausencia de tomento,
anchura general de las
bandas y al tamaño: las hembras son las únicas que
presentan
individuos completamente glabros; las bandas blancas estrechas
y separadas
aparecen más frecuentemente en las hembras y éstas
son
generalmente de mayor tamaño que los machos.
3.3.1.17. Otras variaciones<
P>
Aparte de la variabilidad descrita, no se han encontrado formas
individuales
aberrantes, excepto un ejemplar hembra que presentó unas
pequeñas
bandas apicales entre la interhumeral y la presutural, la
totalidad de las bandas
elitrales son blancas en este individuo.
3.3.1.18. La variabilidad en I.(H.) perezi:
consideraciones
globales.
De los 16 caracteres estudiados, excluyendo el sexo del insecto,
encontramos que
los más variables resultan ser la cobertura de tomento de
la región
húmero-dorsal (52,10%), el tamaño
(49,61%), la anchura general de las bandas
(45,38%%) y la depresión de la
región humeral
(32,28%). Los menos variables son las coloraciones
del ápice
de la dorsal (2,52%), del tegumento
(3,15%) y del tomento
pronotal (3,36%). La ausencia/presencia de banda
humeral y de
tomento, son también de los caracteres menos variables.
En la tabla de la figura 63 (pág.
209), están
representados todos los caracteres y su grado de
variación. Se puede
observar que, por lo general, los caracteres referidos a la mayor
o menor
extensión de tomento blanco (longitud y anchura de las
bandas) son
más variables que la coloración del tomento, a
excepción de
la coloración de la base de la banda dorsal, que aparece
entre los caracteres
más variables.
Las hembras son, al igual que en las especies anteriores,
más variables que
los machos. La especie presenta una variabilidad global de 95,28
%.
En cuanto a la dependencia entre distintos caracteres, la
asociación principal
encontrada es la referente al sexo: las hembras son las
únicas que presentan
formas glabras, tendiendo, las que poseen tomento, a tener las
bandas claras
más estrechas y separaradas que los machos, así
como un mayor
tamaño medio mayor que éstos.
El tipo de variabilidad en la gran mayoría de los
caracteres estudiados es de
tipo continuo, encontrándose, por tanto, regulados por
genes cuantitativos,
algunos de los cuales están ligados en mayor o menor
medida entre sí.
El carácter «ausencia/presencia de tomento» es
el único
con una regulación genética cualitativa,
encontrándose
además ligado al sexo. Esto coincide con el tipo de
variabilidad que han
presentado las dos especies anteriores, muy próximas a
I.(H.)
perezi.
También de forma similar, las variedades descritas para
esta especie,
representan estados extremos de algunos caracteres, o bien
combinaciones entre
varios de ellos. Estas combinaciones, junto con la
variación continua que
presentan la mayoría, producen infinidad de fenotipos
diferentes. Por ello,
todas las variedades de I.(H.) perezi, a
excepción de la var.
anthracinum Chevrolat, 1870, deben considerarse
sinónimas de la
forma típica.
3.3.2. VARIABILIDAD INTERPOBLACIONAL
I.(H.) perezi vive exclusivamente en la zona del
Puerto de
Malagón-Pico Abantos, próxima a San Lorenzo de El
Escorial
(Madrid). Aunque existen algunas referencias verbales del
Puerto de la Cruz
Verde, localidad muy cercana, no hemos podido comprobar la
presencia allí
de esta especie. Algunos ejemplares antiguos aparecen con la
localidad de «El
Escorial» en la etiqueta, con lo que no queda muy clara su
procedencia,
debiéndose tratar muy probablemente de ejemplares de
Malagón.
Así pues, no hemos encontrado poblaciones bien
diferenciadas de
I.(H.) perezi, como ocurre en el resto de las
especies de la Sierra de
Guadarrama.
3.3.3. Conclusiones sistemáticas.
Se proponen una serie de nuevas sinonimas que se refieren a
continuación:
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) perezi
(Graëlls, 1849)
Dorcadion perezi Graëlls, 1849. Rev. Zool.
(2)I:622.
Dorcadion perezi: Graëlls,
1849, Amn. Soc. ent. Fr. (2)IX, pl.I, fig. 8;
Chevrolat, 1862, Berl. ent. Zs., 6:338; Ganglbauer, 1884,
Best.Tab. 8:470; Escalera, 1901, Bol. Soc. esp. Hist.
Nat. 1:94; Lauffer, 1901. Bol. Soc. esp. Hist. Nat.,
1:94; 1911, bol. Soc. arag. Cien. Nat. 10:73.
=
Dorcadion perezi var. septemvittatum Lauffer, 1901,
Bol. Soc. esp. Hist. Nat. 1:95. nov. syn.
=
Dorcadion perezi var. rutilipes Nicolas, 1904,
Echange, XX(239):82. nov. syn.
=
Dorcadion perezi ab. nigrosuturale Lauffer, 1911,
Bol. Soc. arag. Cien. Nat., 10:74. nov. syn.
=
Dorcadion perezi ab. distinctum Lauffer, 1911,
Bol. Soc. arag. Cien. Nat., 10:74. nov. syn.
= Dorcadion (Iberodorcadion) perezi var.
separatoides Breuning, 1947, Misc. Ent., 43:158.
nov. syn.
= Dorcadion (Iberodorcadion)
perezi var. subflavipenne Breuning, 1947, Mis.
Ent. 43:158.
Dorcadion (Iberodorcadion)
perezi: Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk
Dresden. 27:588.
Dorcadion (Iberodorcadion)
perezi var. rutilipes: Breuning, 1962, Entom. Abh.
Mus. Tierk Dresden. 27:589.
Dorcadion
(Iberodorcadion) perezi var. subflavipenne:
Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden.
27:589.
Dorcadion (Iberodorcadion) perezi
var. nigrosuturale: Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus.
Tierk Dresden. 27:589.
Dorcadion
(Iberodorcadion) perezi var. distinctum:
Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden.
27:589.
Dorcadion (Iberodorcadion) perezi
var. separatoides: Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus.
Tierk Dresden. 27:589.
Dorcadion
(Iberodorcadion) perezi var. septemvittatum:
Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden.
27:590.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
perezi: Vives, 1983, Revisión del Género
Iberodorcadion. p. 132.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) perezi var. rutilipes:
Vives, 1983, Revisión del Género
Iberodorcadion. p. 133.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) perezi var. nigrosuturale
: Vives, 1983, Revisión del Género
Iberodorcadion. p. 133.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) perezi var. distinctum:
Vives, 1983, Revisión del Género
Iberodorcadion. p. 133.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) perezi var. septemvittatum:
Vives, 1983, Revisión del Género
Iberodorcadion. p. 134.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) perezi var. separatoides:
Vives, 1983, Revisión del Género
Iberodorcadion. p. 134.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) perezi: Vives, 1984, Treb. Mus.
Zool. Barcelona. p. 2:90.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) perezi var. rutilipes:
Vives, 1984, Treb. Mus. Zool. Barcelona. 2:90.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) perezi var.
nigrosuturale : Vives, 1984, Treb. Mus. Zool.
Barcelona. 2:90.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) perezi var. distinctum:
Vives, 1984, Treb. Mus. Zool. Barcelona. 2:90.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) perezi var.
septemvittatum: Vives, 1984, Treb. Mus. Zool.
Barcelona. 2:90.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) perezi var. separatoides:
Vives, 1984, Treb. Mus. Zool. Barcelona. 2:90.
var. anthracinum Chevrolat, 1870
Dorcadion perezi var. anthracinum Chevrolat,
1870, Ann, soc. ent. Fr., (4)X,
Bull:86.
Dorcadion perezi var. anthracinum:
Ganglbauer, 1884, Best. Tab., 8:470; Escalera, 1901,
Bol. Soc. esp. Hist. Nat., 1:85.; Lauffer, 1901,
Bol. Soc. esp. Hist. Nat., 1:95.
= Dorcadion perezi
ab. camposi Lauffer, 1911, Bol. Soc. arag. Cien.
Nat. 10: 74
Dorcadion (Iberodorcadion)
perezi var. anthracinum: Breuning, 1962, Entom.
Abh. Mus. Tierk Dresden. 27:590.
Dorcadion
(Iberodorcadion) perezi var. camposi:
Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden. 27:590.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) perezi
var. anthracinum: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion. p. 134.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) perezi var. anthracinum:
Vives, 1984, Treb. Mus. Zool. Barcelona, 2:90.
3.4. Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
graellsi
(Graëlls, 1858)
Esta especie es, a priori, la más polimorfa de las
estudiadas, con numerosas
subespecies y variedades descritas. Se encuentra muy
próxima a otros
Hispanodorcadion, como I.(H.) seguntianum
(Daniel,
1899), I.(H.) segovianum (Chevrolat,
1862) y
I.(H.) becerrae (Lauffer, 1901), de los que
es extremadamente
difícil de separar en algunas formas, lo que ha llevado
a numerosas sinonimias
y cambios de status entre taxones de estas especies. Vamos
a abordar a
I.(H.) graellsi desde la sistemática
propuesta por Vives
(1983) para esta especie, para después comentar,
a partir de
ahí, sus peculiaridades.
A continuación transcribimos la descripción
original de
Graëlls:
Long. 12 mill., Lat. 4-5 mill.
D. tomento corporis destitutus, niger (pedibus aliquando
testaceis)
nitidus; capite, thorace basique elytrorum punctato-scabris;
fronte inter antennas, capite,
thoraceque, lineâ longitudinali elevatâ, medio
sulcatâ et valde politâ
præditis. Thorace ad latera inter lineam mediam et
tuberculos coniformes, spatio
elevato-oblongo et polito instructo. Lineæ elevatæ
prædictæ et
hæc spatia fere semper depilata sunt.
Dum corpus tomento indutum sit, capite et thorace parce
pilosis et in individuis
summè integris fronte canescenti cum vittis duabus
albo-pilosis ad latera lineæ
elevatæ centralis sinciputii et tergi et fasciâ
ejusdem colori supra unumquemque
tuberculorum lateralium thoracis. Scutello parvo, trivittato;
vitta mediâ nigro-
velutinâ; lateralibus albo-pilosis. Elytris nigro vel
murino-velutinis, suturâ
marginibusque albo-vittatis, centro tritæniato,
tæniâ exteriori candidâ,
in apice cum vitta marginali unita, in medio frequenter
angustata et aliquando
interruptâ; tæniâ mediâ
sericeo-murinâ, latiore quam
cæteræ et in extremitate attenuatâ, nec
apicem elytrorum attingentis:
deique tæniâ internâ candidâ,
frequentissimè solum in basi
visibili, aliquando ante apicem denuo apparenti et
minimè sæpè
longitudinis elytri observatâ. Pectore, pedibus
adbomineque rare et
brevissimè cano-pilosis et crebro depilatis.
Similis Dorcadio lineolæ et hispanico,
sed a primo differt
plané ob lineam frontalem elevato-sulcatam, et ab
ambobus distributione
colorationis, &c.
Habitat frequentissime in regione montanâ Carpetanorum
prope el
Escorial et la Granja, oppida: mense Majo et Junio
invenitur.
Coloracion. Negro, con las patas y antenas algunas veces de
color de
castaña. Vellosidad negr en el fondo con dos
líneas blancas y paralelas en
el sincipucio, que tomendo orígen en la base de las
antenas terminan en el borde
anterior del tergo. Este está señalado con cuatro
listas blancas, dos dorsales
y dos laterales, pasando las dos primeras por los lados de la
línea elevada del
medio y las laterales, pasando las dos primeras por los lados
de la línea elevada
del medio y las laterales por los tubérculos
cónicos de los costados del
corselete. Escudete marcado en el centro con una lista negra
y dos laterales blancas.
Élitros con cinco líneas blancas cada uno: de
estas la sutural y marginal
son completas, y la última se redobla en su ápice
y sube
atenuándose hasta volver á ganar la base del
élitro en el mismo
ángulo humeral, formando la 4ª línea
ó lateral externa: la lista
lateral interna ó 2ª es casi siempre rudimentaria,
indicándola en la
base y ápice del élitro una corta línea
que tambien á veces
se borra en el ápice y aun en la base, habiendo casos
en que es visible en
toda ó casi toda su longitud. Entre esta línea
incompleta y la 4ª
ó lateral externa, hay otra mas anha, que desde el
centro del élitro corre
hasta cerca del ápice y es de color gris sedoso. Todas
esta listas, lo mismo que
la coloración de fondo, están sujetas á
algunas variaciones; por lo
cual, los caractéres orgánicos deben tenerse mas
en cuenta en la
determinación de esta especie.
Cuerpo cubierto de pelo corto y aterciopelado, sobre todo
en los élitros.
Cuando está despojado de aquel indumento, la cabeza,
corselete y base de los
élitros se ven profundamente rugoso-punteados y casi
cicatricosos: las demas
partes son lustrosas y con la puntuación dispersa, clara
y menos honda.
Cabeza señalada con una línea central,
elevada, lisa, lustrosa y en
el medio ténuamente asurcada, la cual corre desde la
frente hasta el
occipucio.
Tergo tambien provisto de una elevacion lineal,
céntrica y
longitudinalmente asurcada; entre la cual y los
tubérculos cónicos laterales
se vé á cada lado otra eminencia oblonga y
pulimentada, la que muchas
veces alcanza desde el borde anterior al posterior, y en este
caso el tergo aparece
adornado con tres quillas dorsales.
Élitros con las aristas ó costillas
longitudinales casi obliteradas
ú oscuramente indicadas; la puntuacion clara; muy
esparcida; la superficie lustrosa
y cuarteada con líneas hundidas muy ténues y
superficiales,
undulosamente transversales como si limitasen los bordes de una
granulacion
completamente deprimida.
ssp. graellsi
La subespecie típica englobaría a los ejemplares
que, de acuerdo con
la descripción original, presentan unas callosidades
protorácicas muy
grandes, de igual longitud que la costilla mediana
protorácica, convexas y
completamente lisas. Propia de la Sierra de Guadarrama.
Chevrolat (1862) describe Dorcadion
alternatum, de
«Hispania. Guadarrrama» y en 1911, Lauffer describe
D.
consanguineum, de los «Montes Carpetanos, en el
límite entre las
provincias de Madrid y Segovia». Ambos taxones son
considerados sinonimias
de Dorcadion (Iberodorcadion) graellsi
Graëlls por Breuning
(1962).
Las variedades para esta especie son numerosas (figura 64, pág.
215):
var. latealbidum Pic, 1910
Descrita para los ejemplares con el espacio interhumeral
recubierto de tomento
blanco, sin diferenciarse banda humeral ni dorsal.
var. intervittatum Breuning, 1962.
Como la forma típica, pero el intervalo
húmero-dorsal con tomento
blanco. VIVES (1983) la
considera
sinonimia de la variedad anterior.
var. sutureflavum Breuning, 1947
Similar a la forma típica, pero presentando las bandas
claras de color
amarillento.
var. dorsolineatum Breuning, 1947
Para los ejemplares como la forma típica, pero con la
banda dorsal alargada
hasta alcanzar casi la extremidad apical de los
élitros.
var. costicolle Chevrolat, 1862
Descrita como variedad de D. alternatum Chevr., se
caracteriza por presentar
el espacio humero-dorsal recubierto de tomento pardo oscuro.
var. infasciatum Breuning, 1947
Como la var. latealbidum, pero con el tomento de la
región humero-
dorsal desde marrón oscuro hasta casi negro. VIVES (1983) la considera
sinonimia de la
variedad anterior.
var. consanguineum Lauffer, 1911
Descrita como especie, y caracterizada por presentar la humeral
desarrollada
únicamente en la mitad apical, fue considerada variedad
de Dorcadion
(Iberodorcadion) graellsi por Breuning (1962)
y posteriormente
sinonimizada (Vives, 1983) con la forma
típica.
var. subbrevelineatum Pic, 1941
Fué descrita como variedad de D. graellsi; Breuning
(1962)
lo consideró sinonimia de la variedad anterior.
var. ovale Chevrolat, 1870
Descrita como variedad de D. alternatum para aquellos
ejemplares
desprovistos totalmente de tomento.
ssp. longipenne (Chevrolat,
1862)
Descrito como especie, se caracteriza por presentar
callosidades
protorácicas grandes, élitros alargados y
subparalelos y tomento elitral
oscuro. A continuación transcribimos la descripción
original:
Elongatum, nigrum; primo articulo antennarum, femoribus
tibiisque ferrugineis, tarsis
cinereis, articulo ultimo unguiculisque nigris; capite vague
punctato, convexo, tomento
fusco et albido in parte centrali variegato, costa
longitudinali antice angusta, postice latiore
glabra et nitida, intus sulcata, prothorace costis tribus
glabris et nitidis, costâ
medianâ integrâ; ultrinque albo-limbata, costis
lateralibus mediis, antice
psoticeque abbreviatis, extus late anguloso; scutello lato,
subtriangulari, albo, lineâ
longitudinali nigra, glabra; elytris longis, fuscis, singulo
lineis quinque albis fere aequaliter
distantibus: suturali, humerali et laterali integris, secunda
interna posita, pone apicem
limitata, et tertia infra basin incipiente, ultra medium
protensa amboque angustis;
prothorace infra et pectore cinereo-sericeis; abdomine nigro,
nitido, brevissime cinereo
vestito, vage et minute punctato, punctis asperatis
tuberculiformibus, interstitiis minutissime
coriaceis.- Long. 19 1/3, Lat. 5 Millm.
Hispania (Segovia?); D. Graëlls.
Unique. Coll. de l'auteur.
Las distintas variedades descritas para este taxon son:
var. cazurroi Lauffer, 1911
Carácterizada por presentar el espacio interhumeral
recubierto de tomento
claro.
var. pseudocazurroi Breuning, 1962
Similar a la variedad anterior, pero con la dorsal prolongada
hasta el ápice
elitral.
var. matritense Schramm, 1910
Sutura ampliamente desprovista de tomento.
var. quadrifasciatum Breuning, 1947
Descrita para las formas con el tomento interhumeral de color
pardo oscuro.
var. oberthuri Glanglbauer, 1884
Similar a la variedad anterior, pero con la dorsal
prolongada.
var. tenuelineatum Escalera, 1924
Caracterizada por tener el tomento de fondo de color canela claro
y las bandas
blancas finas y amarillas. Breuning (1958) describe
D.(I.)
graellsi var. indiscale, con las mismas
características.
var. ovaloide Breuning, 1947
Descrita para los ejemplares totalmente desprovistos de tomento,
con patas y antenas
rojizas.
ssp. cinereum Escalera, 1901
Descrita como subespecie de D. graellsi, se
carácteriza por presentar
las callosidades protorácicas grandes, élitros
alargados y subparalelos
y tomento de fondo de color canela claro que se confunde con las
bandas de tomento
elitral.
El propio ESCALERA (1901)
señala, en el mismo trabajo en el que describe este
taxón, que
establece las subespecies longipenne y cinereum
«para marcar
los límites dentro de los que varía la
especie» La
descripción original, muy escueta, se encuentra en una
clave que
carácteriza a D. graellsi y que es la transcrita
a
continuación:
Antenas y patas rojas, fondo de los élitros
blanco, siendo apenas
distintas las fajas de dicho fondo y desprovisto de la
supra-humeral, resultando los
élitros, por lo tanto, unicolores.
Loc. Robregordo; altitud 1.500 m.
También ESCALERA
(1902a)
describe D. seguntianum var. intermedium,
carácterizada por
presentar unas callosidades protorácicas parecidas a D.
graellsi; Lauffer
(1911), considera esta variedad como merecedora del rango
específico; Breuning (1962) pasa el taxón
a subespecie de
D. seguntianum y, posteriormente, Vives (1983)
considera esta forma
sinónima de I.(H.) graellsi ssp.
cinereum.
var. auripenne Escalera, 1908
Descrita como especie, se carácteriza por presentar las
bandas de tomento
elitral de color amarillento.
var. subauripenne Breuning, 1956
Semejante a la variedad anterior, pero con la banda dorsal
prolongada.
var. fuscolineatum Schramm, 1910
Descrito para los ejemplares con el espacio interhumeral pardo
oscuro.
var. gradense Breuning, 1948
Como la variedad anterior, pero con el tomento de fondo
oscuro.
ssp. incallosum (Escalera, 1908)
Descrita de la cuenca del río Riaza (Segovia) como
especie, BREUNING (1962)
consideró esta
forma como una variedad de D. (I.) becerrae,
sinonimizando con ella
D. (I.) becerrae var. solidum Breuning,
1947. VIVES (1983) pasa este
taxón a ssp.
de I.(H.) graellsi.
A continuación transcribimos la descripción
original de Escalera:
Loc. Cuenca del Riaza.
Cuerpo y talla del D. Graellsi; costilla media
protorácica ancha, lisa
y saliente, sin asurcar, flanqueada por dos fajas pubescentes
blanco agrisadas, poco
limitadas, pero dejando dos zonas adyacentes desnudas desde la
base al borde anterior,
negro mate y profundamente punteadas con los puntos redondos
y aislados ó
apenas confluentes y otras dos fajas aggrisadas cubriendo los
tubérculos laterales;
á veces se nota tendencia en las zonas clavas á
la aparición de
callosidades pero que jamás son brillantes ni salientes;
élitros totalmente
pubescentes con fajas blancas estrechas sutural y marginal,
otra humeral algo más
ancha y entera como las anteriores y otra basilar corta
equidistante de las sutural y
humeral; el resto del élitro con la pubescencia gris,
dorada ó pardo obscura
uniformes; patas y antenas rojizas. Afín de la anterior
y de
pruinosum.
var. paradoxum Escalera, 1908
Descrita como especie, es considerada una variedad de
I.(H.) graellsi
ssp. incallosum por Vives (1983), de mayor
tamaño que la
forma típica, tomento de fondo pardo oscuro y callosidades
redondeadas y
salientes.
var. pulvipenne Escalera, 1908
También descrita como especie, es considerada subespecie
de D.
(I.) becerrae por Breuning (1962).
Posteriormente, Vives
(1983) la considera var. de I. (H.)
graellsi ssp.
incallosum. Este último autor considera
también
sinónimas de esta variedad D. (I.)
paradoxum var.
pseudobecerrae Breuning, 1962 y D. (I. )
becerrae ssp.
pulvipenne var. psudoguadalajara Breuning,
1947.
var. pseudocinereum Breuning, 1947
Descrita como var. de D.(I.) incallosum, para
aquellos ejemplares con
patas y antenas negras y la dorsal prolongada.
var. iscariense Breuning, 1947
Variedad caracterizada por presentar una fina banda
interhumeral.
Por último, Breuning (1962) describe la nueva
subespecie D.
(I. ) graellsi ssp. villatorense, con dos
variedades: var.
obscurofemoratoides y var. longedorsolineatum.
Vives (1983)
considera los tres taxones como variedades de I. (H.)
segovianum.
Como se puede observar a partir del elevado número de
formas descritas para
esta especie, I. (H.) graellsi es muy variable;
ésto, unido a
la estrecha relación entre este taxón y otros
(I. (H.)
becerrae, I. (H.) segovianum, etc.), que
a su vez presentan
una importante variabilidad, hace que la sistemática del
mismo se encuentre
muy confusa, resultando difícil encuadrar en una u otra
especie ciertas
poblaciones que presentan caracteres no muy claros, y que en
realidad pueden
tratarse de verdaderas formas intermedias.
Esto, como veremos más adelante, se encuentra enfatizado
por el hecho de
que los caracteres morfológicos normalmente utilizados
para separar especies
y subespecies (costilla protorácica, callosidades
laterales, etc.) han
resultado también ser considerablemente variables, incluso
dentro de la misma
población, por lo que éstos no resultan buenos
instrumentos
sistemáticos para la diferenciación de taxones. Es
necesaria la
búsqueda de nuevos caracteres, si no morfológicos,
sí
anatómicos, ecológicos o biológicos, para
realizar una
revisión exaustiva de este complicado grupo de
especies.
Aunque no todos los taxones descritos hasta ahora caen dentro del
área
geográfica del presente trabajo y, por lo tanto, no se ha
recogido material en
número suficiente como para realizar estudios
cuantitativos, si podemos
expresar nuestras dudas acerca de la validez de las actuales
subespecies de I.
(H.) graellsi: Por un lado, se encuentran basadas,
en su mayoría,
en caracteres sumamente variables; por otro, la
distribución geográfica
choca bastante con el concepto clásico de subespecie.
Así,
encontramos que I. (H.) graellsi ssp.
longipenne está
citada de El Escorial y de Riofrío de Riaza, es decir, en
los extremos oriental
y occidental, respectivamente, de la Sierra de Guadarrama,
mientras la subespecie
típica se distribuye entre ambas localidades (El
Escorial, San Rafael,
Cercedilla, Navafría, Navacerarrada,). I.
(H.)
graellsi ssp. cinereum se sitúa más
definida en la
región oriental de la Sierra, pero compartiendo alguna
localidad con la ssp.
longipenne y la ssp. incallosum. Ésta
última, no
solamente comparte localidad con las demás subespecies,
sino que presenta
una distribución extremadamente llamativa, siendo
citada de Burgos,
Segovia, Avila, Valladolid, Salamanca y Guadalajara. Todo esto
nos indica la
posibilidad de que en algunos casos estemos ante subespecies que
no son
más que formas extremas dentro del importante gradiente
de variabilidad que
presenta I. (H.) graellsi, lo que puede ocurrir
también con
otras especies actualmente reconocidas y que presentan una gran
confusión
sistemática con la que nos ocupa.
Hemos realizado, al igual que en las especies anteriores, un
estudio cuantitativo para
elucidar de que manera varían los caracteres considerados
en I.
(H.) graellsi, incluyendo los que definen las
distintas subespecies, lo que
nos permite, por un lado, comprobar si se trata de caracteres
«estables»
y utilizables en la sistemática del grupo y por otro lado,
si basándonos
en estos caracteres podemos diferenciar unas poblaciones de otras
hasta el nivel de
darles categoría taxonómica.
De igual forma que se ha comentado con anterioridad, nuestro
objetivo no es revisar
la sistemática de la especie tal y como se acepta
actualmente (Vives,
1983), ya que para realizar esto de una manera rigurosa
deberíamos,
además de estudiar la totalidad de poblaciones de este
taxón, hacerlo
también con las especies próximas que hemos
mencionado
más arriba, y que se encuentran, además, en
circunstancias muy
similares. Ello cae fuera del ámbito del presente trabajo,
con el que
pretendemos conocer las relaciones entre las poblaciones de
Iberodorcadion
de la Sierra de Guadarrama.
3.4.1. VARIABILIDAD
En esta especie, la variabilidad afecta, principalmente, a
caracteres del mismo tipo
que en las anteriores, como son la presencia/ausencia de tomento,
extensión
y coloración del tomento corporal, coloración del
tegumento,
tamaño, etc. No obstante, existen algunos caracteres que,
a pesar de presentar
una variabilidad relativamente baja, son algo más
variables que en las
especies anteriores, estos son la presencia de un surco en la
costilla media del
protórax y la extensión de las callosidades
protorácicas,
caracteres comúnmente empleados para la separación
de especies de
Iberodorcadion.
Las variedades descritas y, al menos, algunas de las subespecies
de I.
(H.) graellsi, corresponden a formas extremas de
estos gradientes de
variación, o a la conjunción de varios de ellos en
un
individuo.
En la figura 66
(Págs. 224 y 225)
se relacionan los caracteres estudiados; las frecuencias de los
mismos se encuentran
en la figura 65; en
la figura 68 se ha
reflejado el resultado de test chi-cuadrado de independencia de
caracteres.
3.4.1.1. Longitud de la banda dorsal (figura 69, pág.
228)
La banda dorsal en la forma típica de I. (H.)
graellsi ocupa
exclusivamente el cuarto basal del élitro, siendo
completamente blanca. La
variedad dorsolineatum Breuning, 1947, se
carácteriza por presentar
una dorsal muy larga, alcanzando prácticamente el
ápice elitral,
así como I.(H.) graellsi ssp.
longipenne var.
pseudocazurroi, I.(H.) graellsi ssp.
longipenne var.
oberthuri e I. (H.) graellsi ssp.
incallosum var.
pulvipenne.
En este carácter hemos encontrado una gran variabilidad
en cuanto a la
longitud, mientras que la coloración ha sido completamente
blanca en todos
los ejemplares estudiados. Se ha observado un gradiente completo
desde bandas
muy cortas, que apenas ocupan una quinta parte del élitro,
hasta otras que
alcanzan el margen apical, y que representarían la
variedad
dorsolineatum Breuning.
Se han definido tres estados para la «longitud de la banda
dorsal»:
1.La banda dorsal no sobrepasa el tercio basal del
élitro.
2.La banda dorsal sobrepasa el tercio basal, pero sin alcanzar
el tercio
apical.
3.La banda dorsal alcanza el tercio basal.
El 73,44% de los ejemplares estudiados pertenecen a la
categoría 1, sin
que haya aparecido ningún ejemplar con la banda dorsal
ausente; el
15,49% al tipo 2 y el 11,07% han resultado ser de tipo
3.
Así pues, nos encontramos ante un carácter de tipo
cuantitativo o
contínuo, donde la mayor frecuencia es presentada por los
fenotipos de
bandas cortas, disminuyendo dicha frecuencia según va
aumentando la
longitud de la dorsal.
Este carácter se encuentra asociado a la longitud de la
banda humeral, a la
coloración del tegumento y al tamaño y sexo del
insecto. Las formas con
dorsal larga tienden a presentar humerales largas, tegumentos
rojizos, un mayor
tamaño y sexo femenino (figura 68).
3.4.1.2. Longitud de la banda humeral (figura 70, pág.
230)
En la forma típica, la banda humeral aparece completa,
más fina en
la base que en el ápice y de color blanco. En los
ejemplares estudiados, todos
ellos con esta banda de color blanco, se ha observado una
variabilidad de tipo
continuo desde bandas completas hasta otros ejemplares en los que
no alcanzan la
mitad elitral. En ningún caso, la longitud de la humeral
ha sido inferior a un
cuarto de la longitud elitral.
Se han definido tres categorías para este
carácter:
1.La banda humeral sobrepasa el cuarto apical, pero no alcanza
la mitad
elitral.
2.La banda humeral sobrepasa la mitad elitral, sin llegar al
cuarto
basal.
3.La banda humeral alcanza el cuarto basal del élitro.
El fenotipo más abundante es el típico
(categoría 39, con
un 58,98% de individuos; un 31,77% son de tipo 2 y el
9,24% restante de
tipo 1.
De forma similar al carácter anterior, con el que se
encuentra asociado (figura 68), la
«longitud de la banda humeral» presenta una
variabilidad cuantitativa o
contínua, desde los dos extremos señalados
más arriba, con un
gradiente completo entre ambos. Las bandas completas son las
más
abundantes, disminuyendo la frecuencia según va
acortándose la
banda.
Además de con la longitud de la dorsal, este
carácter aparece
asociado a la «coloración del tomento de fondo»
y
«coloración del tegumento». Aquellos individuos
con bandas largas
tienden a presentar color más claro en el tomento de fondo
y una mayor
frecuencia de tegumentos rojizos.
3.4.1.3. Ausencia/Presencia de banda interhumeral (figura 71, pág.
231)
En la forma típica no aparece ninguna banda interhumeral,
pero sí ha
sido descrita en algunas formas: I.(H.) graellsi
ssp.
longipenne, I.(H.) greaellsi ssp.
cinereum var.
subauripenne e I.(H.) graellsi ssp.
incallosum var.
iscariensis. En todas ellas, el carácter es
similar, aparece una banda
interhumeral muy fina y larga.
Hemos comprobado que este carácter es muy poco variable,
apareciendo una
fina interhumeral, siempre de color blanco, únicamente en
el 0,52% de los
ejemplares estudiados.
La «ausencia/presencia de banda interhumeral» no
aparece asociada con
ninguno de los caracteres restantes.
3.4.1.4. Longitud de la banda interhumeral (figura 71, pág.
231)
En las formas carácterizadas por la presencia de una banda
interhumeral,
ésta es larga, ocupando más de una cuarta parte de
la longitud total
del élitro.
El tipo de variabilidad no ha podido ser determinado con
seguridad, dado el escaso
número de ejemplares que han presentado banda
interhumeral,
únicamente cuatro. En uno de ellos, ésta es de una
longitud inferior
a un cuarto elitral, mientras que en los otros tres ocupa
aproximadamente la mitad del
élitro. Esto nos inclina a pensar que también debe
tratarse de un
carácter de tipo cuantitativo, pero de muy baja frecuencia
en la
especie.
Este carácter tampoco resulta asociado a ninguno de los
restantes,
según el test empleado (figura 68).
3.4.1.5. Coloración del tomento de fondo (figura 72, pág.
234)
La forma típica presenta una pilosidad de
«fondo», es decir, la que
no forma parte de las bandas blancas, de color pardo,
haciéndose más
clara en la región humerodorsal. Este carácter
presenta gran
variabilidad, y han sido descritas algunas formas, incluso
subespecies, cuya
característica principal es la coloración crema de
este tomento:
I.(H.) graellsi ssp. longipenne var.
tenuelineatum, I.(H.) graellsi ssp.
cinereum e
I.(H.) graellsi ssp. incallosum. A partir
de estas formas claras,
se han descrito a su vez variedades que presentan de nuevo
tomento oscuro, como
por ejemplo I.(H.) graellsi ssp. cinereum
var.
fuscolineatum o I.(H.) graellsi ssp.
longipenne var.
paradoxum. Esto indica, a priori que estamos ante
un carácter
muy variable, que aparece en conjunción con otros, y que
carece de valor
sistemático.
Para estudiar su variabilidad, hemos definido tres
categorías:
1.Tomento de fondo de color pardo oscuro
2.Tomento de fondo de color pardo claro
3.Tomento de fondo de color crema claro
El 85,29% de los ejemplares estudiados pertenecen al tipo 1,
el 12,50% al tipo
2 y el 2,21 restante al tipo 3. No obstante, la gradación
de coloración
entre los tres estados es continua, variando también de
forma independiente
la coloración de la región humerodorsal, como se
verá en el
apartado siguiente.
Así pues, se trata de un carácter cuantitativo, con
una mayor
frecuencia de los fenotipos oscuros. En cuanto a su
asociación con otros
caracteres, aquellos individuos que presentan la sutura desnuda
(carácter
nº 9), son de fenotipos más claros, y
éstos a su vez,
tienden a presentar un mayor tamaño.
3.4.1.6. Coloración del tomento del intervalo
humero-dorsal
(figura 73, pág.
235).
El color de este intervalo en la forma típica de
I.(H.) graellsi
es más claro que en el resto del cuerpo, habiéndose
descrito, de igual
forma que en los caracteres anteriores, numerosas variedades en
las diferentes
subespecies para cada una de las posibles modificaciones del
carácter, sea
coloración parda más clara, blanco puro o
más oscura,
tomando distinto nombre para cada una de las subespecies.
Hemos definido cuatro categorías para este
carácter:
1.Igual color que el resto del tomento de fondo
2.Más oscuro que el resto del tomento de fondo
3.Mas claro que el resto del tomento de fondo, pero sin llegar
al
blanco.
4.De color blanco
El fenotipo más abundante es el típico (estado
3) con el
73,70% del total de individuos estudiados; el 16,02% ha
resultado ser de tipo
1, un 7,68% de tipo 4 y el 2,60% restante de tipo 2.
También en este
caso, la gradación entre un estado y otro es
continua.
Unicamente aparece asociado a la cobertura de tomento en la
sutura elitral, dado que
la totalidad de los individuos con la sutura desnuda presentan
una coloración
homogenea en todo el tomento de fondo.
Así pues, nos encontramos ante otro carácter que
presenta una
variabilidad continua o cuantitativa.
3.4.1.7. Coloración general del tomento claro
En la forma típica, las bandas de tomento son de color
blanco puro, pero se
han descrito algunas formas cuya coloración pasa a ser
amarillo pajizo:
I.(H.) graellsi var. sutureflavum e
I.(H.)
graellsi ssp. longipenne var. tenuelineatum
(asociado con
tomento de fondo claro).
En los ejemplares estudiados ha aparecido un bajo porcentaje con
las bandas claras
de color amarillo (1,69%), carácter que no
aparece asociado a
ninguno de los restantes excepto a la «coloración del
tegumento»:
los individuos con las bandas amarillas tienden a presentar el
tegumento
rojizo.
A pesar del escaso número de individuos que han presentado
este estado,
parece tratarse de un carácter cuantitativo, ya que entre
ellos aparecen
distintos tonos de amarillo, a la vez que en el fenotipo blanco,
algunas formas no
presentan un color puro, aunque no han llegado a catalogarse como
pajizo.
3.4.1.8. Coloración del tegumento
Este carácter, similar al de las especies anteriores,
presenta un estado en la
forma típica donde la totalidad del tegumento es de color
negro. De igual
forma que en otros caracteres antes mencionados, se han descrito
numerosas formas
con variación sobre este fenotipo, caracterizando
variedades y subespecies,
para luego aparecer nuevas variedades de esas subespecies con la
coloración
del tegumento negra.
Hemos considerado dos categorías para este
carácter:
1.Tegumento enteramente de color negro.
2.Patas y antenas de color rojizo.
El 79,17% de los ejemplares estudiados pertenecen a la
categoría
típica, de tegumento negro, mientras el 20,83 restante es
de tipo 2, con patas
y antenas más o menos rojizas.
En este caso, también se ha encontrado un gradiente
prácticamente
completo entre el negro oscuro de la forma típica y rojos
relativamente
intensos, con formas intermedias de difícil
separación. Se trata pues,
de un carácter cuantitativo.
En cuanto a su dependencia con otros caracteres, ya se ha
mencionado que aparece
asociado a la longitud de las bandas dorsal y humeral así
como a la
coloración del tomento claro. Según el test
empleado (figura 68),
también se encuentra asociado a la cobertura de tomento
en la sutura elitral,
ya que los individuos con sutura desnuda presentan a su vez patas
y antenas
rojizas.
3.4.1.9. Cobertura de tomento de la sutura elitral.
En la forma típica, la banda presutural alcanza
prácticamente el
margen elitral. La variedad I.(H.) graellsi ssp.
longipenne var.
matritense Schramm, 1910 está descrita sobre
ejemplares que
presentan este margen sutural desnudo. Entre los ejemplares
estudiados
únicamente el 0,39% (un total de tres
individuos) presentan la
sutura claramente desnuda, aunque la extensión desnuda del
margen elitral
es relativamente variable.
Este carácter se encuentra asociado, tal y como ya se ha
comentado con la
coloración del tomento de fondo y del intervalo
humero-dorsal, así
como con la coloración del tegumento, ya que los tres
ejemplares presentan
patas y antenas rojizas, carácter atribuido a
I.(H.) graellsi ssp.
longipenne, y cuya dependencia justifica en cierto
modo su
descripción como variedad de esta subespecie.
Por ello, y aunque el escaso porcentaje de variación que
presenta hace que
los resultados no sean excesivamente fiables, este
carácter parece de tipo
cuantitativo, asociado a los caracteres mencionados.
3.4.1.10. Sexo
El 60,23% de los ejemplares estudiados son machos, y el
39,77% restante
hembras. De esta forma, la proporción de sexos en esta
especie es
aproximadamente 3machos:2hembras.
El sexo se encuentra asociado a la longitud de la banda dorsal
y al tamaño (pág. 238), presentando las
hembras
tendencia a una mayor talla.
3.4.1.11. Tamaño del insecto
Hemos seguido el mismo procedimiento que en las especies
anteriores, tomando la
longitud y la anchura de todos los individuos.
Se ha comprobado la existencia de una correlación
positiva entre la
longitud y anchura, tanto en machos como en hembras (Figs.
74, 75 y 76
págs. 239-241).
La longitud media es de 12,59 mm, y la anchura media de 4,28 mm.
Las hembras
presentan un tamaño medio mayor que los machos (12,95
mm de longitud
y 4,77 mm de anchura frente a 12,36 mm de longitud y 3,98 mm de
anchura).
Se ha realizado un contraste de hipótesis según el
cual, con un nivel
de significación de 1,145 x 10-10 para la longitud y
7,860 x 10-14 para la
anchura, se rechaza la hipótesis nula de que no existe
diferencia tanto en
longitud como en anchura medias entre machos y hembras de I.
(H.)
graellsi: las hembras presentan un mayor tamaño medio.
Los resultados
aparecen reflejados en la figura
77.
Al hallarse correlacionadas las dos medidas, hemos elegido, al
igual que en las
especies anteriores, la longitud total, con la que hemos definido
dos
categorías:
1.Longitud menor o igual a 13 mm.
2.Longitud mayor a 13 mm.
El 51,95% de los individuos son de tipo 1, mientras el 48,05
restante presentan
un tamaño mayor de 13 mm.
Este carácter aparece asociado a la longitud de la banda
dorsal y humeral, a la
coloración del tomento de fondo y al sexo.
3.4.1.12. Tamaño de las callosidades
protorácicas
La forma típica de I. (H.) graellsi
presenta callosidades
protorácicas grandes, alcanzando el margen anterior y
posterior del pronoto,
lisas y brillantes. Se han descrito algunas formas con
callosidades más
reducidas e incluso punteadas y/o con tomento (I.
(H.) graellsi
ssp. longipenne, I. (H.) graellsi ssp.
incallosum).
Esto, junto a la observación a priori de una
relativa variabilidad en este
carácter, nos ha inducido a estudiarlo en todos los
ejemplares, para lo que
hemos definido cuatro estados:
1.Callosidades no visibles, cubiertas por tomento y fuertemente
punteadas.
2.Callosidades pequeñas y redondeadas.
3.Callosidades grandes y redondeadas, pero sin alcanzar los
márgenes
anterior y posterior del pronoto.
4.Callosidades grandes, alcanzando el margen anterior y posterior
del
pronoto.
Unicamente un individuo (0,13%) ha presentado el
estado 1, el
0,91% son de tipo 2 y el 15,10% pertenecen a la
categoría 3. La mayor
parte de los ejemplares estudiados presentan el estado
típico
(categoría 4), representando el 83,72% sobre
el total.
Entre un estado y otro encontramos formas intermedias, lo que nos
indica que se
trata de un carácter de tipo cuantitativo, con una mayor
frecuencia de las
formas típicas, con callosidades grandes que alcanzan los
márgenes
anterior y posterior del pronoto, disminuyendo la frecuencia
según se reduce
el tamaño de las mismas.
Este carácter no ha resultado asociado a ninguno de los
otros doce.
3.4.1.13. Costilla media protorácica
La forma típica presenta una costilla lisa, brillante y
sin surcar, no habiendo
sido descrita ninguna forma con dicha costilla protorácica
surcada, tal y como
ocurre en otras especies. A pesar de ello, hemos observado cierta
variabilidad en este
carácter, pudiendo aparecer ejemplares con la costilla
surcada a lo largo de
una mayor o menor extensión.
Se han definido 3 categorías para estudiar la variabilidad
de este
carácter:
1.Costilla media protorácica no surcada.
2.Costilla media protorácica surcada a intervalos.
3.Costilla media protorácica con un surco completo, desde
el margen
anterior al posterior.
Sólo un individuo presenta la costilla media
protorácica enteramente
surcada, el 3,78% la presenta surcada a intervalos y el
96,09% pertenece al
fenotipo 1, que es el típico, careciendo de surco
medio.
También en este caso existen multitud de estados
intermedios, lo que nos
indica que se trata de una variabilidad de tipo continuo o
cuantitativo.
Este carácter no aparece asociado a ningún otro de
los
estudiados.
3.4.1.14. Otras variaciones
Además de los caracteres estudiados, se han encontrado
otras variaciones
individuales o caracteres ligeramente variables que
señalamos a
continuación:
La banda humeral puede ser más o menos ancha, variando
ligeramente de
unos ejemplares a otros.
Las callosidades protorácicas en algunos individuos se
presentan más
o menos punteadas, independientemente del tamaño de las
mismas.
Un ejemplar ha presentado todas las bandas blancas
«difuminadas», es
decir, con los contornos irregulares.
3.4.1.15. La variabilidad en I.(H.) graellsi:
consideraciones
globales.
De los 12 caracteres estudiados (excluido el sexo), los
más
variables son el tamaño, longitud de la banda humeral,
longitud de la dorsal,
coloración del intervalo humero-dorsal y coloración
del tegumento. Los
menos variables han resultado ser la longitud de la interhumeral,
cobertura de la
sutura elitral, ausencia/presencia de banda interhumeral y
coloración del
tomento claro (figura 78,
pág.
244).
Como norma general, la longitud de las bandas es mucho más
variable que
la coloración del tomento (la longitud de la
interhumeral resulta muy poco
variable, pero viene condicionada al bajísimo grado de
variación del
carácter que lo limita: la ausencia/presencia de banda
interhumeral).
Las hembras han resultado ser más variables que los
machos, siendo la
variabilidad global de la especie del 92,32%. Esto contrasta
con la
concepción «a priori» de que es la especie
más polimorfa,
ya que presenta una variabilidad global menor a las anteriores;
si bien, debido a su
mayor extensión, se han descrito un mayor número
de formas
distintas.
En cuanto a la asociación entre los diferentes caracteres,
solamente se
observa un grupo de asociación claro, que además
coincide con los
mayores grados de variabilidad: la longitud de las bandas dorsal
y humeral,
coloración del tegumento, sexo y tamaño.
Así, las hembras
suelen ser de mayor tamaño, con bandas blancas más
largas y
presentan una mayor frecuencia de tegumentos rojizos.
No obstante, esta dependencia no es total, apareciendo en otros
individuos diferentes
combinaciones de caracteres. Las únicas excepciones son
aquellos caracteres
con algún estado muy poco frecuente (de uno a tres
individuos), y
que como ya se ha comentado al referirnos a cada uno de ellos,
puede deberse a
esta baja frecuencia que presentan, de tal forma que no podemos
asegurar que se
encuentran completamente ligados.
El tipo de variabilidad es cuantitativo o contínuo en
todos los caracteres
estudiados, con excepción de la presencia/ausencia y la
longitud de la banda
interhumeral así como la cobertura de tomento de la sutura
elitral, que debido
al bajo grado de variación que presentan, no es posible
determinar con
seguridad la naturaleza de la misma, pero que tal como se ha
señalado con
anterioridad, parecen obedecer también a un tipo
contínuo o
cuantitativo, debido a que se han observado algunas formas
intermedias.
Los caracteres estudiados se encuentran regulados por genes
cuantitativos o
poligénicos, algunos de los cuales están ligados
en mayor o menor
medida entre sí. En esta especie no hemos encontrado
níngún
carácter de tipo cualitativo. A pesar de estar descritas
formas femeninas sin
tomento (I. (H.) graellsi ssp. graellsi
var. ovale e
I. (H.) graellsi ssp. longipenne var.
ovaloide), no
ha aparecido ningún ejemplar con estas
características, pero tampoco
ningún tipo de forma intermedia, por lo que este fenotipo
debe ser equivalente
al de «Ausencia/presencia de tomento» en las especies
anteriormente
tratadas, con un determinismo genético cualitativo, y
estarían
también ligado al sexo.
Con respecto a las subespecies aceptadas por VIVES (1983, 1984), los
caracteres que las
definen han resultado ser variables de forma cuantitativa o
contínua,
encontrando un gran número de formas intermedias para
todas ellas:
1. Tamaño, cobertura de tomento y puntuación de
las
callosidades protorácicas (Págs. 240,
243).
2. Elitros más o menos alargados.
3.Coloración de patas y antenas.
4.Coloración del tomento elitral (Págs. 232-
233, 236).
En el siguiente capítulo estudiaremos si existe alguna
diferenciación
de las frecuencias de estos caracteres en las diferentes
poblaciones.
En cuanto a las distintas variedades descritas para cada una de
las subespecies, se
tratan de estados extremos o combinaciones de «caracteres
variados» en
un solo individuo. Así pues, estas variedades definen
únicamente una
parte de los fenotipos, generalmente los mas extremos, de entre
todos los existentes.
Por ello, creemos inadecuado la denominación
taxonómica de estos
fenotipos, excepción hecha, en todo caso, de I.
(H.) graellsi
ssp. graellsi var. ovale Chevrolat e I.
(H.) graellsi ssp.
longipenne var. ovaloide Breuning, las cuales
parecen corresponder a
un carácter cualitativo ligado al sexo.
3.4.2. VARIABILIDAD INTERPOBLACIONAL
Hemos estudiado siete poblaciones de I. (H.)
graellsi, las cuales se
encuentran aisladas entre sí. Con los individuos
capturados en las siete
poblaciones, se ha llevado a cabo un test chi-cuadrado de
homogeneidad de varias
muestras; los resultados están reflejados en la figura 79.
Todos los caracteres considerados presentan una
distribución diferencial en
las poblaciones estudiadas, a excepción del
carácter
«callosidades protorácicas», siendo éste,
curiosamente, un
carácter utilizado tradicionalmente para separar
subespecies.
Para realizar el análisis de correspondencias
(CA), se han tomado
las siete poblaciones y los siguientes caracteres:
- La longitud de la banda dorsal, como característica de
la principal
asociación detectada.
- La coloración del tomento de fondo y del intervalo
húmero-
dorsal, por poseer los más altos valores del
chi-cuadrado
calculado.
- El surco de la costilla media protorácica, porque, a
pesar de su bajo
índice de variación, nos ha parecido interesante
al ser un
carácter utilizado para diferenciar algunas especies
próximas.
Los resultados del análisis de correspondencias se
reflejan en la figura 80. Como se
puede observar, el eje X ordena el color del tomento de fondo,
mientras el eje Y, en
mayor o menor medida, ordena los otros tres.
Con respecto a las diferentes poblaciones, existe una
distribución de las
mismas que sitúan al Puerto de Somosierra en un extremo
del gráfico,
próximo al color de fondo crema y al intervalo
humero-dorsal del mismo color
que el resto de tomento de fondo. Al otro extremo, se
sitúan las localidades
de La Salceda y Montejo de la Sierra más próximas
al color de fondo
oscuro y, sobre todo, a intervalos húmero-dorsales blancos
y bandas
humerales completas. El resto de las poblaciones forman un
gradiente que, a partir
de las 2 anteriores y continuando por La
Granja-Peñalara-Pto.Quesera-
Pto.Cotos, se aproximan a estados más
«típicos».
Así, podemos detectar una población muy bien
diferenciada, con una
mayor frecuencia de tomentos claros y uniformes, el Puerto de
Somosierra y hacia
un mayor contraste en el tomento elitral (humeral completa
-asociado a su vez
a dorsales largas, mayor tamaño y tegumentos rojizos-,
intervalo humero dorsal
blanco, tomento de fondo oscuro), se sitúan el resto
de las poblaciones,
mediante un gradiente, en este sentido, formado por
Pto.Cotos-Pto.Quesera-
Peñalara-La Granja-Montejo-La Salceda.
3.4.3. VARIABILIDAD EN I. (H.) graellsi:
CONCLUSIONES Y
DISCUSIÓN
Esta especie presenta una distribución a lo largo de toda
la Sierra de
Guadarrama, desde El Escorial hasta el Puerto de la Quesera,
siendo más
abundante en la región oriental.
Al igual que el resto de las especies estudiadas, presenta una
gran variabilidad que
resulta ser de tipo cuantitativo, no habiendo aparecido
ningún individuo carente
de tomento, aunque éstos se encuentran citados por varios
autores (BREUNING, 1962; VIVES, 1983,
1984).
La gran mayoría de los caracteres estudiados se
distribuyen de forma
diferencial entre las distintas poblaciones, pudiendose observar
un gradiente a
través del cual se va oscureciendo el tomento de fondo,
destacando el espacio
interhumeral y alargándose las bandas de tomento blanco,
aumentando
así el contraste en la librea del insecto.
En cuanto a la posible existencia de diferentes taxones
subespecíficos entre
las poblaciones de I. (H.) graellsi de la Sierra
de Guadarrama, tal
y como se describen por BREUNING
(1962) y VIVES
(1982,1983),
no hemos encontrado ninguna población que presenta
características
propias y diferenciadas del resto, como para considerar sus
poblaciones como
subespecies. La única subespecie (I. (H.)
graellsi ssp.
cinereum) que pararece corresponderse con la localidad
de Somosierra,
tal y como se encuentra descrito en la literatura, se trata en
realidad de un
carácter, la coloración del tomento de fondo, que
aparece más
intensamente modificado en una importante proporción de
individuos de esa
población, pero del cual encontramos numerosos estados
intermedios,
apareciendo además en la misma población individuos
que presentan
otros estados diferentes.
Tampoco hemos encontrado ningún carácter o grupo
de caracteres
que sean de tipo cualitativo y se encuentren distribuidos en
todas las poblaciones sin
que existan formas intermedias, por lo que no podemos considerar
válida
ninguna variedad de I. (H.) graellsi a
excepción de la
ausencia total de tomento, que parece ser del mismo tipo que en
las especies
anteriores, pero que no ha podido ser comprobada.
Por todo ello, creemos que las subespecies I. (H.)
graellsi cinereum
Escalera, 1901 e I.(H.) graellsi longipenne
(Chevrolat,
1862) son sinónimas de I. (H.) graellsi
Gräells,
1858, refiriéndose a formas con tomento de fondo
extremadamente claro, en
el primer caso, y a formas con élitros más
paralelos y con tegumentos
rojizos en el segundo caso. Individuos de las dos
«subespecies» aparecen
en las mismas poblaciones junto con otros ejemplares que
podrían
considerarse típicos.
En el caso de la tercera subespecie, I. (H.) graellsi
incallosum
(Escalera, 1908), creemos hallarnos en el mismo caso,
debido a que los
caracteres que lo definen, la extensión de las
callosidades protorácicas
y su cobertura de tomento, han resultado ser variables en la
distintas poblaciones, sin
encontrarse además diferenciado en ninguna de ellas y
existiendo formas
intermedias. No obstante, preferimos no adoptar una postura sobre
este taxón
hasta no estudiar el resto de las poblaciones citadas, y que no
pertenecen a la Sierra
de Guadarrama, así como las especies próximas con
las que se
encuentra, sin duda, muy relacionado, y a las que, según
algunos autores
(BREUNING, 1962),
pertenecería.
3.4.4. Conclusiones sistemáticas.
Se propone una nueva reordenación sistemática de
la especie.
I.(H.) graellsi ssp. incallosum
(Escalera, 1908)
queda como subespecie, según el criterio de VIVES (1983), por creer
necesario el estudio
de todas las poblaciones agrupadas en este problemático
taxón,
así como de varias especies próximas.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi
(Gräells,
1858)
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi
(Gräells, 1858)
Dorcadion graellsi Gräells, 1858, Mem.
Com. Mapa Geol. Esp. Pág. 129.
= Dorcadion
alternatum Chevrolat, 1862, Bel. Ent. Zs.
6:339.
= Dorcadion alternatum var.
costicolle Chevrolat, 1862, Berl. Ent. Zs.
6:338.
= Dorcadion longipenne Chevrolat,
1862, Berl. Ent. Zs. 6:342. Nov. syn.
Dorcadion graellsi: Chevrolat, 1870, Ann. Soc. Ent.
Fr. (4)10Bull:85.
= Dorcadion graellsi var. oberthüri
Glanglbauer, 1884, Best. Tab. 8:471. Nov. syn.
Dorcadion graellsi ssp. graellsi: Escalera,
1901, Bol. Soc. Esp. Hist. Nat. 1:80-81.
Dorcadion graellsi ssp. longipenne: Escalera, 1901,
Bol. Soc. Esp. Hist. Nat. 1:81.
= Dorcadion
graellsi var. cazurroi Lauffer, 1901, Bol. Soc.
Esp. Hist. Nat. 1:91. Nov. syn.
= Dorcadion
graellsi ssp. cinereum Escalera, 1901, Bol. Soc.
Esp. Hist. Nat. 1:81. Nov. syn.
Dorcadion
graellsi ssp. cinereum: Lauffer, 1901, Bol. Soc.
Esp. Hist. Nat. 1:92.
= Dorcadion seguntianum
(Dav.) ssp. intermedium Escalera, 1902, Bol.
Soc. Esp. Hist. Nat. 2:287.
= Dorcadion
auripenne Escalera, 1908, Bol. Soc. Esp. Hist. Nat.
8:334. Nov. syn.
= Dorccadion graellsi
var. latealbidum Pic, 1910, Echange,
26(312):90. Nov. syn.
= Dorcadion
graellsi var. bisbilineatum Pic, 1910, Echange,
26(312):90. (= Dorcadion (Iberodorcadion
)graellsi ssp. longipenne): Breuning, 1962,
Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden. 27:604.
=
Dorcadion graellsi var. matritense Schramm, 1910,
Bol. Soc. Esp. Hist. Nat. 10:288
= Dorcadion
paradoxum var. atienzanum Pic, 1910, Echange,
26(307): 51,90.
= Dorcadion auripenne
var. fuscolineatum Schramm, 1910, Bol Soc. Esp. Hist.
Nat., 11:85.
= Dorcadion consanguineum
Lauffer, 1911, Bol. Soc. Arag. Cien. Nat.
10:40.
Dorcadion intermedium: Lauffer, 1911,
Bol. Soc. Araag. Cien. Nat. 10:47.
Dorcadion
graellsi var. auripenne: Pic, 1911, Longic.
8(1):9.
Dorcadion auripenne: Escalera, 1911,
Bol. Soc. Esp. Hist. Nat. 11:85.
= Dorcadion
graellsi var. tenuilineatum Escalera, 1924, Bol.
Soc. Esp. Hist. Nat. 24:196 (= Dorcadion
(Iberodorcadion) graellsi ssp. longipenne var.
indiscale Breun.): Breuning, 1962, Entom.
Abh. Mus. Tierk Dresden. 27:606
= Dorcadion
graellsi var. subbrevelineatum Pic, 1941,
Echange 26(484):5. (= Dorcadion
(Iberodorcadion) graellsi var.
consanguineum): Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus.
Tierk Dresden. 27:604.
= Dorcadion
(Iberodorcadion) graellsi var. sutureflavum
Breuning, 1947, Misc. Entomol. 43:153. Nov.
syn.
= Dorcadion (Iberodorcadion)
graellsi var. dorsolineatum Breuning, 1947, Misc.
Entomol. 43:153. Nov. syn.
= Dorcadion
(Iberodorcadion) graellsi var. infasciatum
Breuning, 1947, Misc. Entomol. 43:154.
=
Dorcadion (Iberodorcadion) graellsi var.
quadrifasciatum Breuning, 1947, Misc. Entomol.
43:154. Nov. syn.
= Dorcadion
(Iberodorcadion) graellsi var. gradense
Breuning, 1948, Misc. Entomol. 44:62.
= Dorcadion
(Iberodorcadion) graellsi var. subauripenne
Breuning, 1956, Longic. 3:727. Nov. syn.
=
Dorcadion (Iberodorcadion) graellsi var.
indiscale Breuning, 1958, Cat. Lam. du Monde, 1,
Lief. Pág. 44. Nov. syn.
Dorcadion
(Iberodorcadion) graellsi: Breuning, 1962, Entom.
Abh. Mus. Tierk Dresden. 27:602.
= Dorcadion
(Iberodorcadion) graellsi var. intervittatum
Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden. 27:603
(= Iberodorcadion (Hispanodorccadion) graellsi
var. latealbidum ): Vives, 1983, Revisión
del género Iberodorcadion.
Dorcadion
(Iberodorcadion) graellsi var. sutureflavum:
Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden.
27:603.
Dorcadion (Iberodorcadion) graellsi
var. dorsolineatum: Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus.
Tierk Dresden.
27:603.
Dorcadion(Iberodorcadion) graellsi
var. costicolle: Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk
Dresden. 27:604
Dorcadion(Iberodorcadion)
graellsi var. consanguineum:Breuning, 1962, Entom.
Abh. Mus. Tierk Dresden. 27:604.
Dorcadion(Iberodorcadion) graellsi var.
latealbidum: Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk
Dresden. 27:604.
Dorcadion(Iberodorcadion)
graellsi var. infasciatum: Breuning, 1962, Entom.
Abh. Mus. Tierk Dresden. 27:604.
Dorcadion
(Iberodorcadion) graellsi ssp. longipenne:
Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden.
27:604.
Dorcadion (Iberodorcadion) graellsi
ssp. longipenne var. cazurroi: Breuning, 1962,
Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden. 27:605.
=
Dorcadion (Iberodorcadion) graellsi ssp.
longipenne var. pseudocazurroi Breuning, 1962,
Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden. 27:605. Nov.
syn.
Dorcadion (Iberodorcadion) graellsi ssp.
longipenne var. matritense: Breuning, 1962,
Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden. 27:605.
Dorcadion (Iberodorcadion) graellsi ssp.
longipenne var. quadrifasciatum: Breuning, 1962,
Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden.
27:605.
Dorcadion (Iberodorcadion) graellsi
ssp. longipenne var. oberthüri: Breuning,
1962, Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden.
27:605.
Dorcadion (Iberodorcadion) graellsi
ssp. longipenne var. indiscale: Breuning, 1962,
Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden. 27:606.
Dorcadion (Iberodorcadion) seguntianum var.
intermedium: Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk.
Dresden. 27:578.
Dorcadion (Iberodorcadion)
graellsi ssp. cinereum: Breuning, 1962, Entom. Abh.
Mus. Tierk. Dresden. 27:606.
Dorcadion
(Iberodorcadion) graellsi ssp. cinereum var.
auripenne: Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk.
Dresden. 27:606.
Dorcadion (Iberodorcadion)
graellsi ssp. cinereum var. subauripenne:
Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk. Dresden.
27:606.
Dorcadion (Iberodorcadion) graellsi
ssp. cinereum var. fuscolineatum: Breuning, 1962,
Entom. Abh. Mus. Tierk. Dresden.
27:606.
Dorcadion (Iberodorcadion) graellsi
ssp. cinereum var. gradense: Breuning, 1962,
Entom. Abh. Mus. Tierk. Dresden. 27:606.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi: Vives,
1983, Revisión del Género Iberodorcadion,
pág. 147.
Iberodorcadion(Hispanodorcadion) graellsi var.
latealbidum: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 151.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi var.
sutureflavum: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 151.
Iberodorcadion (H) graellsi var.
dorsolineatum: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 152.
Iberodorcadion(Hispanodorcadion) graellsi var.
costicolle: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 152.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
longipenne: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 152.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
longipenne var. cazurroi : Vives, 1983,
Revisión del Género Iberodorcadion,
pág. 153.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. longipenne
var. pseudocazurroi: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 153.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
longipenne var. matritense: Vives, 1983,
Revisión del Género Iberodorcadion,
pág. 153.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. longipenne
var. quadrifasciatum: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 154.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
longipenne var. oberthuri: Vives, 1983,
Revisión del Género Iberodorcadion,
pág. 154.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. longipenne
var. tenuelineatum: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 154.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
cinereum: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 154.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
cinereum var. auripenne: Vives, 1983,
Revisión del Género Iberodorcadion,
pág. 156.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. cinereum var.
subauripenne: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 156.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
cinereum var. fuscolineatum: Vives, 1983,
Revisión del Género Iberodorcadion,
pág. 156.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. cinereum var.
gradense: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 156.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi: Vives,
1984 Treb. Mus. Zool. Barcelona,
2:92.
Iberodorcadion(Hispanodorcadion)
graellsi var. latealbidum: Vives, 1984 Treb. Mus.
Zool. Barcelona, 2:92..
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi var. sutureflavum:
Vives, 1984 Treb. Mus. Zool. Barcelona, 2:92..
Iberodorcadion (H) graellsi var.
dorsolineatum: Vives, 1984 Treb. Mus. Zool. Barcelona,
2:92..
Iberodorcadion(Hispanodorcadion)
graellsi var. costicolle: Vives, 1984 Treb. Mus.
Zool. Barcelona, 2:92.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. longipenne:
Vives, 1984, Treb. Mus. Zool. Barcelona, 2:92.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
longipenne var. cazurroi : Vives, 1984, Treb.
Mus. Zool. Barcelona, 2:92.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. longipenne
var. pseudocazurroi: Vives, 1984, Treb. Mus. Zool.
Barcelona, 2:92.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. longipenne
var. matritense: Vives, 1984, Treb. Mus. Zool.
Barcelona, 2:92.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. longipenne
var. quadrifasciatum: Vives, 1984, Treb. Mus. Zool.
Barcelona, 2:92.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. longipenne
var. oberthuri: Vives, 1984, Treb. Mus. Zool.
Barcelona, 2:92.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. longipenne
var. tenuelineatum: Vives, 1984, Treb. Mus. Zool.
Barcelona, 2:92.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. cinereum:
Vives, 1984, Treb. Mus. Zool. Barcelona, 2:92.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
cinereum var. auripenne: Vives, 1984, Treb. Mus.
Zool. Barcelona, pág. 2:92.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. cinereum var.
subauripenne: Vives, 1984, Treb. Mus. Zool.
Barcelona, pág. 2:92.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. cinereum var.
fuscolineatum: Vives, 1984, Treb. Mus. Zool.
Barcelona, pág. 2:92.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. cinereum var.
gradense: Vives, 1984, Treb. Mus. Zool.
Barcelona, pág. 2:92.
var. ovale (Chevrolat, 1870)
Dorcadion alternatum var. ovale Chevrolat, 1870,
Ann. Soc. Entomol. Fr. (4)10 Bull: 85.
=
Dorcadion graellsi var. a (sic!) Schaufuss,
1872, Nunqu. Otios., 2:340.
Dorcadion graellsi
var. ovale: Ganglbauer, 1884, Best. Tab. 8:471-
472.
Dorcadion graellsi var. ovale: Escalera,
1901, Bol. Soc. Esp. Hist. Nat. 1:82.
= Dorcadion
(Iberodorcadion) graellsi var. ovaloide
Breuning, 1947, Misc. Entomol. 43:154. Nov.
syn.
Dorcadion (Iberodorcadion) graellsi
var. ovale: Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk
Dresden. 27:604.
Dorcadion (Iberodorcadion)
graellsi ssp. longipenne var. ovaloide:
Breuning, 1962, Entom. Abh. Mus. Tierk Dresden.
27:606.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
graellsi var. ovale: Vives, 1983, Revisión
del Género Iberodorcadion, pág. 152.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
longipenne var. ovaloide: Vives, 1983,
Revisión del Género Iberodorcadion,
pág. 154.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi var. ovale: Vives,
1984 Treb. Mus. Zool. Barcelona,
2:92.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion)
graellsi ssp. longipenne var. ovaloide: Vives,
1984. Treb. Mus. Zool. Barcelona, 2:92.
ssp. incallosum (Escalera, 1908) sensu
Vives, 1983.
Dorcadion incallosum Escalera, 1908, Bol Soc.
Esp. Hist. Nat., 8:335.
= Dorcadion
(Iberodorcadion) becerrae var. solidum
Breuning, 1947, Misc. Entomol., 43:151.
=
Dorcadion (Iberodorcadion) becerrae var.
incallosum: Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk.
Dresden., 27:612.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. incallosum:
Vives, 1983, Revisión del Género
Iberodorcadion, pág. 156.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. incallosum:
Vives, 1984, Treb. Mus. Zool. Barcelona, 2:92.
var. paradoxum (Escalera, 1908)
=
Dorcadion paradoxum Escalera, 1908, Bol. Soc. Esp.
Hist. Nat. 8:336.
Dorcadion
(Iberodorcadion) paradoxum: Breuning, 1962, Ent.
Abh. Mus. Tierk. Dresden., 27:615.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. incallosum
var. paradoxum: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 157.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
incallosum var. paradoxum: Vives, 1984, Treb.
Mus. Zool. Barcelona, 2:92.
var. pulvipenne
(Escalera, 1908)
= Dorcadion pulvipenne
Escalera, 1908, Bol. Soc. Esp. Hist. Nat. 8:335.
=
Dorcadion (Iberodorcadion) becerrae ssp.
pulvipenne var. pseudoguadalajara Breuning, 1947,
Misc. Entomol., 43:152.
Dorcadion
(Iberodorcadion) becerrae ssp. pulvipenne:
Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk. Dresden,
27:614.
= Dorcadion (Iberodorcadion)
paradoxum var. pseudobecerrae Breuning, 1962, Ent.
Abh. Mus. Tierk. Dresden, 27:615.
= Dorcadion
(Iberodorcadion) becerrae ssp. pulvipenne var.
pseudoguadalajara Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk.
Dresden, 27:614.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. incallosum
var. pulvipenne: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 157.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
incallosum var. pulvipenne: Vives, 1984, Treb.
Mus. Zool. Barcelona, 2:92.
var.
pseudocinereum (Breuning, 1947)
=
Dorcadion (Iberodorcadion) incallosum var.
pseudocinereum Breuning, 1947, Misc. Entomol.
43:152.
= Dorcadion (Iberodorcadion)
incallosum var. medioprolongatum Breuning, 1947,
Misc. Entomol. 43:153.
= Dorcadion
(Iberodorcadion) paradoxum var.
oscurefemoratum Breuning, 1956, Bull. Inst. Roy. Sc.
Nat. Belg., 32(25):1.
Dorcadion
(Iberodorcadion) paradoxum var.
pseudocinereum: Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk.
Dresden, 27:615.
Dorcadion (Iberodorcadion)
paradoxum var. medioprolongatum: Breuning, 1962,
Ent. Abh. Mus. Tierk. Dresden, 27:615.
Dorcadion
(Iberodorcadion) paradoxum var.
oscurefemoratum: Breuning, 1962, Ent. Abh. Mus. Tierk.
Dresden, 27:615.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. incallosum
var. pseudocinereum: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 158.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
incallosum var. pseudocinereum: Vives, 1984,
Treb. Mus. Zool. Barcelona, 2:92.
var. iscariense (Breuning, 1947)
Dorcadion (Iberodorcadion) incallosum var.
iscariense Breuning, 1947, Misc. Entomol.,
43:153.
Dorcadion (Iberodorcadion)
paradoxum var. iscariense: Breuning, 1962, Ent.
Abh. Mus. Tierk. Dresden, 27:616.
Iberodorcadion
(Hispanodorcadion) graellsi ssp. incallosum
var. iscariense: Vives, 1983, Revisión del
Género Iberodorcadion, pág. 158.
Iberodorcadion (Hispanodorcadion) graellsi ssp.
incallosum var. iscariense: Vives, 1984, Treb.
Mus. Zool. Barcelona, 2:92.
3.5. VARIABILIDAD INTERESPECIFICA
Tradicionalmente, las cuatro especies estudiadas se han separado
por el
tamaño de las callosidades protorácicas y la
cobertura de tomento de
la región sutural. Como ya hemos comentado, aunque estos
caracteres son
bastante constantes, presentan también cierta variabilidad
dentro de cada una
de las especies.
Con objeto de estudiar como se diferencian o, mejor dicho, como
se agrupan las 24
poblaciones estudiadas, se ha llevado a cabo un análisis
de componentes
principales (PCA), cuyos resultados se encuentran en la
figura 81 (pág.
257). Para ello, se
han tomado la totalidad de poblaciones con los valores medios
para cada
carácter, sin tener en cuenta a que especie
pertenecían. El
«peso» de cada carácter en cada uno de los dos
componentes
aparece reflejado en la figura
83 (pág.
259).
Los caracteres utilizados han sido los siguientes:
1 Extensión de las callosidades protorácicas
2 Carencia de tomento en la sutura elitral
3 Nº de bandas elitrales
4 Extensión de la superficie glabra en los
élitros
5 Proporción de formas negras (carentes de
tomento)
6 Nº medio de las bandas fusionadas
7 Anchura de las bandas elitrales
8 Nº de bandas elitrales completas
Los caracteres 1 y 2 son los empleados tradicionalmente para
separar las cuatro
especies; los caracteres restantes se han elegido porque son
comúnmente
ponderables en todas ellas y además representan, a mayor
valor, un mayor
índice de apomorfismo (BREUNING,
1948). Las poblaciones estudiadas, así como los
valores que
adoptan cada uno de los caracteres se encuentran reflejados en
la figura 82 (pág.
258).
El «peso» de cada carácter en cada uno de los
dos componentes
representados, se encuentra en la figura 83
(pág. 259).
A partir de esta información, podemos interpretar los dos
componentes
reflejados en la figura 81
(pág.
257). El componente 1 se encuentra directamente
correlacionado con la mayor
anchura y fusión de las bandas, así como, en menor
medida, con una
mayor extensión de los espacios glabros y mayor frecuencia
de formas
carentes totalmente de tomento; el tamaño de las
callosidades
protorácicas se encuentra correlacionado inversamente con
este componente.
El componente 2 aparece directamente correlacionado con la sutura
desnuda y un
mayor número de bandas completas y, en menor grado, con
una
proporción más elevada de bandas fusionadas;
también
está correlacionado, pero inversamente, con la mayor
extensión de los
espacios glabros.
Así, el eje 1 (figura
81, pág.
257), ordena las distintas poblaciones desde callosidades
completas, bandas
estrechas y no fusionadas, escasa superficie glabra y ausencia
de formas negras, en
el extremo izquierdo, hasta callosidades no patentes, bandas
anchas y fusionadas,
mayor extensión glabra y aumento de las formas negras en
el extremo
derecho. El eje 2, por otro lado, ordena las poblaciones desde
suturas elitrales con
tomento, bandas incompletas y mayor extensión de los
espacios glabros, en
el extremo inferior del eje, hasta suturas desnudas, bandas
completas y menor
extensión de los espacios glabros en el extremo
superior.
Examinando el gráfico, podemos observar que este
análisis nos
permite diferenciar tres grupos de poblaciones. El primero de
ellos, donde todas las
poblaciones pertenecen a I. (H.) graellsi, se
sitúa en el
cuadrante superior izquierdo, carácterizadas por
callosidades completas,
bandas estrechas, completas y sin fusionar así como muy
escasas superficies
glabras, a excepción de la sutura, y siendo poco
común la presencia
de formas negras. El segundo grupo, que coincide totalmente con
las poblaciones de
I. (H.) hispanicum, se sitúa bastante
alejado de este, en el
extremo inferior central del gráfico, y está
carácterizado por un
menor tamaño de las callosidades protorácicas,
bandas incompletas con
mayor frecuencia de bandas anchas, algunas fusionadas, y una
mayor
extensión carente de tomento, a excepcion de la sutura,
que aparece cubierta.
Por último, un tercer grupo, que engloba las poblaciones
que corresponden
a I. (H.) ghilianii e I. (H.)
perezi, se sitúa en
el cuadrante superior derecho, también alejado de los
otros dos grupos y
carácterizado por presentar callosidades poco o nada
patentes, mayor anchura
y fusión de las bandas, espacios glabros aparentes y
formas negras. La
población de I. (H.) perezi, aunque aparece
en una
posición inferior a las de I.(H.) ghilianii
se encuentra muy
próxima a ellas, quedando integrada en el mismo
grupo.
Aunque la proximidad euclidea entre los distintos puntos que
representan las
poblaciones nos pueden dar una idea de la mayor o menor semejanza
entre las
mismas, se ha llevado a cabo un análisis cluster UPGMA,
que se encuentra
reflejado en la figura 84
(pág.
261). En él podemos observar que el grupo que primero
se separa es el
de las poblaciones 18-24, que corresponden a
I.(H.) graellsi,
siendo por lo tanto, la especie más diferenciada. Del
grupo restante, pronto
se separan las poblaciones 1-11, correspondientes a I.
(H.)
hispanicum y, poco después, las dos especies
restantes, I.
(H.) perezi (población 17) e I.
(H.)
ghilianii (poblaciones 12-16). En esta última
aparece una
separación entre dos grupos de poblaciones, aunque con una
distancia
considerablemente inferior: el primero de ellos constituido por
El Espinar y Cercedilla,
y el segundo por el Puerto de Guadarrama, Collado Hornillo y
Cabeza Lijar.
En la figura 86
(pág. 268) se ha
señalado la ubicación de las 24 poblaciones
estudiadas en la Sierra de
Guadarrama, observándose que se distribuyen de noreste a
suroeste
según el orden I. (H.) graellsi -
I.(H.)
hispanicum - I. (H.) ghilianii - I.
(H.) perezi.
Con todo lo señalado en este apartado, podemos concluir
que las poblaciones
estudiadas se separan claramente, con respecto a los caracteres
morfológicos
considerados, en cuatro grupos que identificamos con las especies
aceptadas
actualmente, diferenciándose, en primer lugar, el que
corresponde a
I.(H.) graellsi, por un lado, y el grupo
I.(H.)hispanicum, I.(H.)ghilianii
e I.(H.)
perezi por otro. De este último se separa, primero,
I. (H.)
hispanicum, y a continuación las otras dos especies,
que se encuentran
menos diferenciadas entre sí. Esto se corresponde con la
distribución
geográfica (figura
86, pág.
268), que nos muestra a I.(H.) graellsi en la
región
más nororiental de la Sierra, avanzando el resto de las
especies hacia el
extremo suroccidental a medida que se van diferenciando.
3.6. VARIABILIDAD: CONCLUSIONES Y DISCUSION.
Hemos podido comprobar que en las especies estudiadas existe una
gran variabilidad,
principalmente referida a la coloración y
disposición del tomento
corporal. Aunque, ya desde principios de siglo, algunos autores
destacaron la gran
variabilidad intraespecífica en este género (ESCALERA, 1901, 1902a, 1902b, 1911;
BREUNING, 1948), ésta ha
motivado la
descripción de numerosas especies, subespecies y
variedades, que en
realidad no tienen ninguna validez taxonómica, al existir
numerosos estados
intermedios entre éstos y la forma típica,
encontrándose
además distribuidos por la práctica totalidad de
poblaciones de cada
especie.
Los caracteres que han aparecido más variables han sido
la longitud y
coloración de las bandas claras de tomento, la presencia
y longitud de bandas
supernumerarias, la coloración y extensión del
tomento de fondo, la
ausencia total de tomento corporal, la coloración del
tegumento y el
tamaño del insecto. En menor medida, pero también
variables, han
aparecido otros caracteres que, incluso, son utilizados
habitualmente para diagnosis
específicas, como son la extensión de las
callosidades
protorácicas o la rugosidad de las mismas.
Con respecto a la diferente tasa de variabilidad en las cuatro
especies estudiadas,
todas ellas son muy similares, con un número de caracteres
variables muy
aproximado y unos índices de variación
también parecidos. Las
diferencias en lo que hemos denominado «tasa de
variación
global» son muy pequeñas, pudiendose deber al
diferente número
de caracteres considerado en cada especie.
3.6.1. Tipo de variabilidad
La práctica totalidad de los caracteres estudiados han
presentado una
variabilidad de tipo continuo o cuantitativo. El único
carácter en el que
se ha comprobado un determinismo genético cualitativo ha
sido la
«ausencia/presencia de tomento en el cuerpo», donde no
aparece
ningún tipo de forma intermedia, manifestándose
además,
exclusivamente en hembras.
El carácter «coloración del tegumento»,
uno de los pocos
que no hacen referencia al tomento corporal y que ha servido para
describir
variedades y caracterizar junto a otros, incluso subespecies,
también ha
resultado ser cuantitativo. Ya ESCALERA
(1902), hacía referencia a la distinta tonalidad
de rojo en las patas
y antenas de distintos ejemplares, y en el presente estudio hemos
podido comprobar
la existencia de una gradación prácticamente
completa desde el negro
típico hasta rojo claro, en todas las especies. Esta
coloración rojiza
probablemente se deba a una inhibición de la
melanización. LIEBHERR (1983),
señala que en
algunos Coccinellidae, la coloración rojiza es debida a
una inhibición
de la melanización, sin que ésta afecte a la
esclerotización.
En la gran mayoría de los casos nos encontramos, pues,
ante caracteres de
tipo poligénico,cuya expresión se encuentra
regulada por numerosos
genes acumulativos o «poligenes» (Lacadena,
1981).
La «presencia/ausencia de tomento en el cuerpo»
presenta, por el
contrario, una variación de tipo discontinuo, lo que nos
indica un determinismo
genético cualitativo. El que haya aparecido exclusivamente
en hembras, nos
indica que se trata de un carácter ligado al sexo, ya sea
exclusivo de las
hembras, o aparezca en una bajísima proporción en
los machos, como
ocurre (ZULUETA, 1925)
en el
Crisomélido Phytodecta variabilis (Olivier,
1890) y su variedad
aegrota (Fabricius, 1798). Este tipo de
variabilidad ha sido descrita
anteriormente, en la especie Iberodorcadion
(Hispanodorcadion)
martinezi (Pérez-Arcas, 1874), por el autor
(HERNÁNDEZ, 1991) en el
carácter «coloración del tomento de
fondo», donde
exclusivamente en las hembras, aparece una coloración
pajiza que se
confunde con las bandas claras de tomento. Aunque no se trata del
mismo
carácter, su ligamiento al sexo puede ser similar, y si
bien es necesario un
estudio genético para dilucidar el tipo de herencia y en
que forma se
encuentra relacionado con el sexo, podemos avanzar algunas
hipótesis sobre
la posible explicación de éste fenómeno
(LACADENA, 1981):
- Variación de la dominancia: en algunos animales, la
dominancia entre un par
de alelos se encuentra invertida en los dos sexos, pudiendo ser
el carácter
dominante en las hembras y recesivo en los machos, por lo que
sería mucho
más abundante en las primeras.
- Limitación de la expresión: en el caso de que la
expresión del
carácter se encontrara condicionada por la acción
de las hormonas
sexuales.
- Letalidad: si el carácter fuera letal en el sexo
masculino.
- Intervención de genes autosómicos y
epistáticos
(PETITPIERRE, comunicación personal):
Si el
carácter estuviera regulado por un par de alelos
autosómicos y otro par
de alelos ligados al sexo (epistáticos), la
explicación
podría ser la que se muestra en la figura
85:
En cualquiera de los casos, se trata de un carácter con
una regulación
genética muy interesante, merecedor de ulteriores estudios
más
detallados.
3.6.2. Variabilidad diferencial en machos y hembras
Diversos autores han señalado la circunstancia, en
Iberodorcadion, de
una mayor variabilidad en las hembras de que en los machos
(ESCALERA, 1902b, 1911; BREUNING, 1948; VIVES, 1976, 1983; KEITH, 1988).
En este trabajo hemos constatado que las hembras presentan
algún fenotipo
exclusivo (la ausencia de tomento) o una mayor frecuencia
de determinados
fenotipos, como un mayor tamaño, anchura de las bandas,
etc. Además,
han resultado ser algo más variables que los machos,
aunque no de una
forma muy patente. BREUNING
(1948)
atribuye esta mayor variabilidad a una mayor
especialización de las hembras.
Afirmar que las hembras están más especializadas
que los machos,
nos parece un poco temerario, debiendo quizá referirnos
a distintas
especializaciones para cada uno de los sexos. Esta
especialización diferencial
sería explicable por varios motivos: en primer lugar,
factores como los
mencionados para el carácter «ausencia/presencia de
tomento en el
cuerpo» (ligamiento parcial a los cromosomas sexuales,
variación
de la dominancia, etc.), harían que ciertos fenotipos
fueran más
frecuentes en las hembras que en los machos. Por otro lado, la
ovogénesis
y la puesta se verían favorecidas por algunos caracteres
como el mayor
volumen abdominal (traducido a una mayor longitud y anchura
del mismo),
que haría posible la viabilidad de un mayor número
de huevos, o la
mayor frecuencia de formas menos contrastadas
(nivelación de tonos
entre bandas claras y oscuras, o ausencia total de tomento),
con lo que
resultarían menos visibles en el prado y, por lo tanto,
menos vulnerables al
ataque de los insectívoros.
Por último, la proporción de sexos no resulta estar
equilibrada en estas
especies, existiendo, como norma general, un mayor número
de machos que
de hembras en las poblaciones. Algunos autores (KEITH, 1988), sostienen que este
menor
porcentaje de hembras se debe a que poseen unos hábitos
menos
erráticos que los machos, por lo que son más
difícilmente
localizables. En nuestro caso, hemos muestreado
sistemáticamente,
recogiento la totalidad del material, incluyendo el oculto entre
las gramíneas
o bajo las piedras, lo que nos inclina a pensar que la
proporción de sexos en
la naturaleza es muy cercana a la que hemos obtenido en el
presente estudio. Tanto
KEITH (1988) como SCHAEFER (1967), obtienen
una mayor
proporción de machos que de hembras, aunque el porcenteje
de estas
últimas es algo inferior al obtenido por nosotros
(19-32 % frente al 34-
56 %).
3.6.3. Variabilidad y especiación<
P>
Se ha mencionado en numerosas ocasiones que una gran
variabilidad, manifiesta un
alto potencial evolutivo, ya que
cuanta mayor sea la
variablidad «almacenada» en una población, mejor
podrá
adaptarse a su medio ambiente (AYALA,
1978), teniendo en cuenta además que normalmente
existe una elevada
variabilidad «velada», es decir, no expresada en
caracteres
fenotípicos.
Por otro lado, el apterismo que presentan estos insectos les
confiere una falta de
movilidad considerable, teniendo en cuenta, además, el
medio tan accidentado
en el que viven, donde abundan multitud de accidentes
geográficos que
constituyen verdaderas barreras para aquellos insectos no
capacitados para el vuelo.
Esto hace que las distintas poblaciones puedan encontrarse muy
aisladas entre
sí, aunque únicamente disten unos pocos
kilómetros unas de
otras. Con ello, el flujo génico se ve
prácticamente reducido a los
individuos de una misma población.
Asi pues, nos encontramos con un grupo de especies muy variable,
que
además presentan muy poca movilidad y, por lo tanto, un
reducido flujo
génico. Bajo estas condiciones, un fuerte gradiente de
selección puede
producir clinas de caracteres o cualquier otra forma de
diferenciación de
poblaciones (COLLINS,
1991).
Esto es lo que parece que podemos observar en la actualidad,
donde se diferencian,
dentro de cada especie, distintas tendencias fenotípicas
según las
poblaciones que estudiemos, e incluso, ser el mecanismo que ha
diferenciado el
grupo I.(H.) hispanicum - I.(H.)
ghilianii -
I.(H.) perezi, que se distancia
fenotípicamente según
un gradiente geográfico (figura 86,
pág. 268); por otro lado, se produce una mayor
frecuencia de caracteres
«evolucionados» según avanza el mencionado
gradiente, a
excepción de la extensión de los espacios glabros,
que discurre en
sentido contrario. Ahora bien, en otros muchos casos de
poblaciones más o
menos diferenciadas, la separación en distintas
frecuencias fenotípicas
puede deberse exclusivamente a la deriva genética, sin que
exista ninguna,
o muy poca, selección a favor de uno u otro
fenotipo.
I. (H.) graellsi se encuentra más separado
de este grupo,
compartiendo localidades con I.(H.) hispanicum,
lo que descarta una
especiación por «clina». Por todo ello,
más bien creemos
que pueda tratarse de una separación anterior a la
colonización del
Guadarrama Central.
En la figura 87
(pág. 269) se
esquematiza la posible evolución del grupo, aunque,
evidentemente, para
alcanzar conclusiones definitivas sobre ello, es necesario el
estudio de, al menos, el
grupo Hispanodorcadion completo, y con otros caracteres
anatómicos,
biológicos y etológicos además de los
puramente
fenotípicos.
