La dehesa representa uno de los sistemas de explotación
más tradicionales de los recursos naturales de la
península Ibérica, abarca una superficie superior a
cinco millones de hectáreas por las Comunidades
Autónomas de Andalucía, Castilla-León, Castilla-La
Mancha, Extremadura y Madrid principalmente, se extiende
también por Portugal donde recibe el nombre de
«Montano». Sin embargo su estudio en toda su amplitud
se ha iniciado hace relativamente pocos años, la gran
cantidad de factores que para su manejo se ponen en
juego, ya sean naturales o antrópicos, unido a su
dispersa presencia en los actuales planes de estudio nos
han llevado a la realización de este seminario para dar
una visión global de este sistema con la participación
de personas expertas en el tema, resaltado los aspectos
ambientales de esta forma de gestión del
territorio.
Es por ello, en
primer lugar, necesario definir con claridad el concepto
de dehesa empleado, que en general se corresponde un
sistema agro-forestal complejo donde se integran el
arbolado, el pastizal y la ganadería en unos objetivos
comunes de gestión con la mínima intervención sobre el
espacio natural.Los sistemas agroforestales han estado
ligados a situaciones productivas poco desarrolladas,
debidas en gran medida al desconocimiento de los
numerosos factores que sobre este complejo ecosistema
intervienen; así por ejemplo, el cultivo de la tierra ha
evolucionado más hacia el monocultivo que al
policultivo, evolución a la que tampoco ha estado ajena
la dehesa. No obstante, se tienen datos suficientes como
para permitir afirmar que estas formas productivas que
integran usos muy diversos: agrícolas, ganaderos y
forestales, son desde todos los puntos de vista más
eficientes que las monoculturas aisladas. Es por ello,
que las dehesas se engloben dentro de los sistemas
sostenibles, es decir, aquellos que permiten una
producción útil al hombre a la vez que garantizan la
correcta conservación de los recursos naturales.
La
situación actual de nuestras dehesas no es otra que el
resultado de la evolución que a lo largo de los siglos
ha experimentado este sistema de explotación del bosque
mediterráneo. Destacando, sobre todo, lo acaecido
durante los últimos cincuenta años, que ha determinado
la actual distribución y superficie que ocupa este
sistema de explotación respetuosa con el medio ambiente.
Las dehesas integran una aprovechamiento agrario con otro forestal,
tanto en el tiempo como en el espacio. Es absolutamente
necesario conocer las relaciones ganado - pasto - arbolado,
ganado - pasto - matorral y ganado - matorral - arbolado son para
organizar un correcto programa de gestión que maximice
la eficiencia en el uso de los recursos que permita a la
vez que permita mantener un armónico desarrollo
sostenible del sistema.
La dehesa se
caracteriza por la multitud de usos y aprovechamiento que
se realizan, aunque no tengan el mismo peso desde un
punto de vista financiero sobre las cuentas de la
explotación, por eso es conveniente definir y discutir
sobre sus diferentes usos partiendo de los tradicionales:
ganaderos, agrícolas, forestales hasta analizar sus
externalidades como es la producción de paisajes, aguas
etc., que difícilmente repercuten monetariamente sobre
la explotación, aún siendo incluso más importantes
desde el punto de vista de la sociedad en su conjunto,
pero que en muchos casos aparecen desatendidos u
olvidados. la comercialización y transformación de los
productos de la dehesa es un tema todavía pendiente.
Esperamos
al final llegar a una visión bastante global, que no
falta de datos técnicos, permita a los interesados sobre
el tema dar un mejor conocimiento de estos sistemas para
que así sea más fácil y racional la toma de decisiones
en las actuaciones sobre la dehesa. Téngase en cuenta
que esta forma de explotación empieza a exportarse a
otros lugares del mundo, como es el caso de Argentina y
al que pueden seguir otros si no se cometen errores a la
hora de adehesar terrenos naturales.
El
seminario se propone al encontrarse la bibliografía y
docencia sobre este tema dispersa cuando no escasa,
debido a la multitud de aspectos que concurren en este
sistema agro-silvo-pastoril, y a la importancia que tiene
para la conservación de más de cinco millones de
hectáreas de la península ibérica, y por la
importancia social y económica en áreas de montaña y
desfavorecidas donde se sitúa. Así se une a la
concepción y contenido teórico una aproximación
práctica y de la realidad actual, para dar una
formación completa sobre la dehesa de hoy.
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