Durante los primeros días de la Rebelión, la Alianza tuvo
éxitos significativos al atacar convoyes de abastecimiento
imperiales. La Marina Imperial estaba poco dispuesta a relegar
sus carísimos Destructores Estelares a tareas de escolta y los
cazas TIE eran incapaces de saltar al hiperespacio con los
convoyes, dejándoles vulnerables en caso de ataque en su lugar
de destino, hasta que se reuniesen con la nueva escolta de TIE.
Durante un cierto tiempo, el Imperio utilizó las Corbetas como
escolta, pero eran fácilmente superadas por los más maniobrables
Alas-X rebeldes. Lo que se necesitaba era un vehículo más barato
que un Destructor Estelar, pero equipado de manera similar con
mucha potencia de fuego para dar cuenta de grandes ataques y
capaz de llevar cazas TIE para derrotar a los enemigos más
rápidos y veloces.
El imperio encontró la solución perfecta con la Fragata
Nebulon-B del Astillero de Impulsores Kuat. La Fragata Nebulon-B
está bien dotada de turbolásers y baterías láser, tiene buenos
generadores de pantallas y rayos tractores, tiene sensores de
largo alcance muy buenos y puede llevar dos escuadrones de cazas
TIE (24 naves espaciales). La fragata es lenta y difícil de
manjar (como la mayoría de naves de su tamaño) pero sus TIE
pueden dar cuenta de cualquier cosa demasiado pequeña (o rápida)
para la fragata.
Desde que la Marina Imperial ha empezado a asignar regularmente
Fragatas Nebulon-B a misiones de escolta, los pilotos de Alas-X
rebeldes se han ido dando cuenta que atacar convoyes imperiales
ya no es el alegre paseo que solía ser. Incapaces de aguantar
combates caza a caza prolongados contra TIE apoyados por los
cañones pesados de una fragata, los rebeldes han tenido que
recurrir a ataque relámpago contra los transportes enemigos, y
aún así la Rebelión está perdiendo más pilotos y naves de lo que
se puede permitir.
Afortunadamente, algunas fragatas han desertado o han sido
capturadas por la Rebelión. Esto no sólo ha proporcionado a la
flota rebelde parte de las tan necesitadas potencia de fuego y
capacidad de transporte, sino que también ha resultado en la
captura sin derramamiento de sangre de varios convoyes
imperiales completos. Más de un convoy de transporte ha salido
bajo la protección de una fragata de escolta para descubrir, ya
estando en el espacio profundo, que su escolta era un "corsario"
rebelde.