Chuletas a la milanesa
Se deja el lomo pegado a la costilla y se cortan las chuletas dejándoles una tecia de hueso. Se golpean con el mazo, no dejándolas delgadas, sino sólo planas y se les frota sal y polvo de pimienta. Una hora antes de guisarlas, se baten para doce chuletas, dos huevos (clara y yema) se le pone sal y en esto se rebozan las chuletas, luego en polvo de pan blanco y se fríen en manteca caliente con fuego muy manso. Se sirven sobre una hoja de lechuga tierna con puré de papa.
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