El secado con desecantes es el que ofrece mejores resultados, ya que nos ofrecen toda su belleza. Existen varios tipos de secativos:
Arena es el más antiguo de los desecantes, pero no es recomendable, ya que tarda varias semanas en absorver la humedad de las plantas
Arena de gatos, bien machacada antes de usarla, pero no queda excesivamente bien
Bórax (tetraborato sódico), que se usa mezclándolo con arena o detergente en polvo ( 3 partes de bórax por 2 de arena ).
Gel de sílice, es el más costoso, pero tiene la ventaja de que se puede utilizar muchas veces si una vez usado lo metemos en el horno a temperatura media, en media hora recupera su tono azul intenso y está listo para usarlo de nuevo, cuando está seco es azul intenso y una vez húmedo es rosa pálido, casi blanco.
Este método de secado nos permite secar cualquier flor por delicada que sea, tanto en su forma como en su color. El inconveniente de este proceso es que hay que controlar el tiempo de secado, ya que si no se nos quemarían las plantas si están demasiado tiempo o se nos estropearían si, por el contrario, el tiempo es insuficiente. Cada especie a secar, es distinta de las demás y por eso tiene un tiempo de sescado distinto. Lo mejor es que una vez que compruebas el tiempo lo apuntes para que no se te olvide para la siguiente vez. Una vez secas las flores se vuelven muy quebradizas, por lo que hay que tener mucho cuidado. Los materiales necesarios para secar de esta manera son los siguientes:
Un recipiente con tapa preferiblementa de cristal o metálico ( una caja de galletas )
Una brocha de pelo suave
Una cuchara
Unas tijeras
El desecante, el mejor el gel de sílice
Echamos el desecante en la caja, hasta la mitad, ( más o menos ). Cortamos los tallos a unos 2 ó 3 cm. , alambramos, y colocamos las flores verticalmente en la lata, separadas entre sí. Añadimos más desecante con la cuchara hasta cubrir las flores. Tapamos el recipiente y lo dejamos en un sitio seco y a temperatura ambiente. A los dos días comprobamos si las flores están secas ( el gel debe estar rosa y las flores tener tacto de papel ), si no es así volvemos a tapar y vigilamos a diario. El tiempo máximo es de siete días. Una vez secas, las sacamos de la caja y con la brocha, suavemente, quitamos todos los restos del desecante.Se quedan preciosas