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DESPLOME DE LA GLOBALIZACION NEOLIBERAL.
La expresiòn de la crisis del modelo globalizador neloliberal en Iberoámerica tiene rasgos comunes al desplome del esquema economicista a los que se presentan es Asia y en Rusia, mas pudiera relacionarse más con la descomposición política de la ex URSS, en la medida de forma gradual, se ha pasado un tipo de autoritarismo político distinto al poder totalitario, a una sociedad porosa, parlamentaria y anarcoide.
Los presidentes del grupo de Río con todas sus buenas intenciones son una palpable muestra de la caída por la implosión económica y explosión social del modelo del neocapitalismo planetario que intentaron aplicar a raja tabla los paises periféricos que gobiernan cumpliendo los mandatos de las instancias financieras mundialistas.
Los partidarios del neoliberalismo asisten a la derrota histórica, social y económica la visión unidimensional del consumo, sin percatarse de que el propio proyecto demoliberal y de economía de mercado han llegado a us sociedades a una situación insostenible.
Entiéndase, no será a través de ajustes macroeconómicos como pueda reconstituirse un tejido social roto por la irrupción del capitalismo salvaje, de la liberalización de los actores economicos, de la voracidad especulativa y del dominio práctico- en todos los renglones- de lo que Ezra Pound llamó usorocracia.
De ahí la ingenuidad del Partido de Acción Nacional PAN y de su dirigente nacional Felipe Calderón, como de su gemelo enemigo, Andrés Loez Obrador, lider del Partido de la Revolución Democratica PRD, de llamar a un acuerdo de gobernabilidad suscrito por todaS LAS FUERZAS SOCIALES A FIN DE EVITAR LA inestabilidad crónica en los campos económico y político.Los partidos políticos mimetizados en el amplio abanico de centro amorfo, son un resultado de la globalización política y una manifestación inocultable de la inoperancia del modelo neoliberal: democrático en lo político y neocapitalista en la economía.
La incapacidad política de los partidos que es un reflejo de la fractura de la represantividad de la democracia liberal planetaria, es una de las causas precisas de la ingobernabilidad en que ha vivido el país, con una absoluta falta de responsabilidad parlamentaria, que es paradojicamente uno de los rasgos contitutivos del propiio parlamentarismo, esto es, la irresolución y el uso electoral de los conflictos sociales.
Al no tener efecto dramático semejante al derrumbe del Muro de Berlín en 1989 que es el principio del fin de la ex URSS, la caída neoliberal es gradualista, amortiguada por el narcótico del consumo de pequeñas franjas de poblacion y en un estadio de caos , disfrazado de desorden establecido. Estamos viviendo no sólo el fracaso terrible de la economia de mercado en relación con los pueblos que vivián en un regimen de economia centralizada o "estatolátrica", como les gusta descalificar a los neoliberales que no se dan cuenta que ya se les vino abajo el cielo de su utopía light. Mas la actual situación de Rusia, el declive de Japón, el malestar social contenido en los "tigres asiáticos", la lucha de clases cada vez más feroz en Hispanoamérica, con una minoría habitante de la opulencia y una mayoría que pulula en la inopia, en la miseria,, en la negación de los ideales de bienestar igualitario que ofrecen la misma cantinela, con diversidad de tonos, los partidos politícos neoliberales.
El esquema de la globalización demoliberal se encuentra en una crisis irreparable, que ha trastocado todos los papeles sociales y que sólo ha producido vacíos políticos desde el principio de la autoridad del Estado.
Quienes creyeron que el triunfo de la diosa democracia y del monoteísmo del mercado eran eternos, absolutos e inmortales como los principios de la revolucion francesa , ven con estupor que el mundo demoliberal sin enemigos al frente, más que los fundamentalismos, ha procedido a tomar la cicuta en el mundo de la coca-cola. Las crisis recurrentes en los mercados, la desaparición del trabajo y del mismo concepto de la civilazción del trabajo, el uso de la violencia-por vias institucionales, inserrucionales y delictivas-, una transculturización simiesca y patética, acentúan el desencanto y despiertan a quienes dormián el sueño dorado del primer mundo en sus estadísticas.
La crisis del modelo globalizador neoliberal consumira a los vestigios de la civilizacón burguesa y ese desplome se tratará de comestizar, de hacerle cirugía plástica, aun puede tener la osadía de cambiar a un lenguaje social, pero en el fondo está herido de muerte.
No hay salida para la actual civilización neomaterialista y hedónica,cosificadora y nulificadora de la diferencia. La propia uniformidad de los modelos de civilizaciópn reconvertidos en proyectos subordinados del esquema demoliberal mundial, no permiten margen de maniobra, sino elegir diversas formas de suicidio: el especulativo, la dependencia monoexportadora,el protecionismo sobre los propios capitalistas arrollados por el mercado, la disfuncionalidad de la juventud, el marginamiento de los hombres maduros, la política social convertida en climaterio para retirados forzosos.Mas todo ello con el mayor decoro democrático.
La crisis "vigesémica" se caracteriza por la derrota histórica del totalitarismo fascista,el desplome por la implosión del totalitarismo comunista , la desintegración irreparable del totalitarismo del consumo o democracia totalitaria.De ahí que frente a ese mundo agónico tengan que surgir diversas alternativas, una de ellas es establecer el deslinde entre las fuerzas que se hunden y las que emergen. Nos ha tocado en este siglo ver la caída de tres totalitarismos, cada uno con rasgos diferentes pero basados en un tipo de monismo. De esta crisis del modelo globalizador neoliberal vendrán nuevas formas de organización social y el derecho a la diferencia cultural y politica de los pueblos.
JOSE LUIS ONTIVEROS
DESDE MEXICO D.F.
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