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Consejos para dar la mejor FELACIÓN 1. Muchos hombres dicen preferir una transparencia insinuante a la desnudez completa, por aquello de que la primera les permite dar rienda suelta a su imaginación. Y también aseguran que les gusta que su pareja se deje alguna prenda puesta (una combinación de seda sabiamente descolocada, por ejemplo) al hacer el amor. 2 Localiza esas tiendas de lencería que suele haber en calles poco transitadas y ve en busca de las prendas que pueden convertir una aburrida noche de miércoles en una apasionada fiesta. No te cortes: un sujetador de aro de encaje de esos que, al menor movimiento, dejan el pezón al aire; un tanga rojo, un liguero negro (se pirrian por ellos). 3 Todos, absolutamente todos, confiesan derretirse de placer ante un provocativo strip-tease de su pareja (las profesionales en esta materia aseguran que el 80% de sus clientes les ruegan, "con los ojos brillantes de deseo", que se desnuden provocativamente delante de ellos; por algo será...). 4 ¿Quieres conocer su nivel de sensibilidad hacia las prendas femeninas? Sitúate en su campo de visión, súbete lentamente la falda, apoya la pierna sobre una silla y haz como si estuvieras enganchando bien la media en el liguero.. El resto es cosa tuya. 5. Resalta todo lo sugerente de tu anatomia. Y esta recomendación no se limita al carmín de los labios y a la sombra de ojos, también pasa por oscurecer los pezones con un poco de colorete y depilar el vello del pubis. Caricias con intención Y tampoco todo se reduce a estímulos visuales, porque, contrariamente a la creencia popular, el hombre también necesita y disfruta del juego previo. Por tanto, no escamotees besos, caricias e incluso mordiscos (con suavidad, por favor). Eso sí, como su mejor zona erógena se localiza en sus genitales, dirige a ellos casi todas tus atenciones. Y no les dejes todo el trabajo a tus manos: boca y pechos pueden prestarte una ayuda inestimable en esta delicada actividad (instrumentos de mimos que son bien recibidos por ellos, por cierto). 6 Si optas por estimularle con las manos, ponte primero un lubricante (cremas, lociones o aceites corporales) para reducir la fricción, cosa que hará más grata la experiencia. 7 Hazlo de esta manera: toma el pene de manera firme, pero sin apretar. Dirige el pulgar hacia el ombligo. Después, investiga cuáles son sus puntos más sensibles: el glande, la parte superior de éste, cerca del frenillo, el pene entero... 8 La rapidez, longitud del masaje y presión varian también de un hombre a otro. Si él no indica una forma determinada, alterna el ritmo y observa cómo aumenta su agitación. 9 Mueve la mano hacia arriba y hacia abajo con ritmo regular; ejerce mayor presión sobre el área sensible del extremo superior del pene. Experimenta con golpes largos y cortos. Un ritmo lento prolonga el placer mientras que uno rápido lo intensifica y provoca antes el orgasmo. Lo mejor es empezar con movimientos suaves e ir aumentando presión y velocidad poco a poco. El crescendo que produce la fórmula consigue resultados muy agradecidos. 10 Pero, en esto, como en todo, hay que evitar la monotonía y, puestos a cambiar, alterna las caricias propiamente dichas con otras modalidades: haz rodar el pene entre las palmas de las manos como si se amasara; golpéalo suavemente con los dedos; apriétalo y suéltalo alternativamente; fricciona el frenillo con las yemas de los dedos; acaricia el pene entero entre los pechos... Aunque ellos no lo reconozcan, éstas son las técnicas que más les excitan 11 Durante la felación, no te olvides de seguir acariciando el resto del cuerpo con las manos. 12. Comienza besando y lamiendo el pene entero.Luego, mientras lo sostienes con una mano, gira la lengua alrededor del glande. 13 A la vez que le acaricias con la lengua, empújala dentro de la hendidura. Explora el tronco y haz correr la lengua alrededor del surco que lo separa del glande. también puedes hacerla vibrar con suavidad contra el frenillo (es su favorito). 14 Permítele que establezca el ritmo con sus manos sobre tu cabeza. 15 Asegúrate de no doblar demasiado el pene hacia abajo al succionar (es doloroso). Objetivo: su punto G La mayoría dice que ellos no tienen eso. Pero es mentira. No pocos lo saben, lo conocen y seguro que ellos mismos lo estimulan cuando están solos. ¿Que por qué tanto secreto? Porque el misterioso punto G masculino ha sido identificado con la próstata y sólo se puede acceder a ella a través del ano. Total, que todo se reduce a que temen que se les identifique con los homosexuales. 16 Para romper sus tabúes, susúrrale al oído que conoces su secreto. 17 Antes de localizar su próstata, asegúrate de llevar las uñas cortas y lubrícate los dedos para no dañarle. 18 Introduce los dedos unos 5 cms. dentro del ano. Ejerce una leve presión hacia abajo contra la pared frontal del recto (hacia su estómago). A la vez, aplica presión detrás del escroto con la otra mano. Los resultados son inmediatos y sorprendentes. 19 La magia consiste en hacerlo disfrutar: se convencerá de que es el mejor amante del mundo. |
Ultima actualización: 09/01/2004