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EL ARENAL
Algunas noticias de su tierra y sus
gentes a mediados del siglo XVIII.

El paisaje actual de nuestro
pueblo es el resultado de un largo y nada fácil acontecer histórico. Nuestros
antepasados fueron transformando el medio natural de las laderas de la Sierra y
de los valles de los rios Arenal y Zarzoso hasta convertirlos en un
paisaje humanizado donde caminos, huertos, bancales, castañares,
pinares, viñedos, olivares, molinos, chozos, casillas, etc, dan testimonio de
un trabajo duro y también de una
armonía y bien hacer en la explotación de los recursos del territorio.
Los orígenes del pueblo se remontan
a la Edad Media, seguramente el siglo XIV, como una pequeña aldea de pastores
dependiente de la villa de Arenas. Sin embargo, una
de las etapas más importantes de
su historia es, sin duda, el siglo XVIII pues en 1732, tras la petición y el
consentimiento de su dueño ( el duque del Infantado), los vecinos de El Arenal
acuden al rey Felipe V con la siguiente petición: "... constituirse en
villa autónoma, independiente de Arenas y con jurisdicción plena". El
seis de agosto de este mismo año, según la carta de villazgo que se conserva
en el archivo municipal, el Rey Felipe V, previo abono de 900.000 maravedíes, a
razón de 7.500 por vecino, les otorgará el Título de Villa. En este año
el pueblo contaba con 120 vecinos,
unos 480 habitantes. A partir de esa fecha se iniciará una etapa de fuerte
incremento de la población, 843
habitantes en 1752 y 963 en 1769, llegándose a un máximo histórico de 2.340
habitantes en 1945.
Tras la concesión del Título de Villa, El Arenal alcanza una plena
autonomía administrativa y jurisdiccional pues la Carta de Villazgo implica la concesión y delimitación de término
municipal. Son años de profundos cambios en el paisaje, se roturan nuevas
tierras, se amplia el regadio, se realizan plantaciones de árboles frutales, se
construyen bancales, se abren caminos y se levantan nuevas casas, etc.
Se vive, en suma, unos años de
expansión económica y de vitalidad social, donde una comunidad rural de pequeños
propietarios se siente libre y trabaja
con ahínco para mejorar su nivel de vida y sacar el máximo provecho de la
tierra donde vive.
Para el conocimiento de la realidad arenala de mediados del siglo XVIII,
al igual que de otros pueblos de Castilla, disponemos de un documento de valor
incalculable: El Catastro
para la Contribución Única, ideado por el marqués de la Ensenada,
ministro de Hacienda durante el reinado de Fernando VI, con la finalidad de
conocer la realidad económica, social y territorial de los pueblos de España. El
dia 23 de junio de 1752, una vez cumplimentadas las Respuestas Particulares de
cada uno de los vecinos y realizado el Padrón de
Habitantes, según lo mandado por su Majestad y siguiendo las Reales
Instrucciones, estando presente, entre otros, los alcaldes ordinarios de ese año
( Domingo González Avilés y Francisco González
Fernández) y del año anterior
( Lorenzo Crespo y Francisco
González
Cano), así como los peritos o conocedores
de la realidad del pueblo ( Domingo
Cortazar, Lucas
Gómez, etc) se procedió a cumplimentar el Interrogatorio
de cuarenta preguntas o Respuestas Generales correspondiente a la villa
de El Arenal.
A continuación, a título de ejemplo, trascribimos algunas de
las respuestas.
Pregunta
3 : Que
territorio ocupa el término: cuanto de Levante á Poniente, y de Norte al Sur:
y cuanto de circunferencia, por horas, y leguas: qué linderos, o
confrontaciones; y qué figura tiene, poniéndola al margen.
Respuesta: A la tercera pregunta
dijeron que el término privativo y jurisdiccional de dicha villa ( El Arenal)
tiene de longitud una legua, de latitud legua y cuarto, de circunferencia cuatro
y media, poco más o menos. Confina por Levante con término de las villas de
Mombeltrán y Las Cuevas, por sur y poniente con término de la villa de Arenas
y su tierra, con quien esta villa del Arenal tiene y goza de Comunidad de Pastos
recíprocamente, y por el norte con jurisdicción de la villa de Piedrahita, de
quien es linde la Sierra, por el Puerto del Pico; queda incluida en dicho término
la Dehesa Boyal que ocupa una legua de circunferencia, y la figura de todo el término
es la del margen, previniéndose que aunque es dicha dehesa en virtud de
concordia, tiene una tercera parte el lugar del Hornillo y es solo en cuanto a
pastos para el ganado de labor y doméstico de los dos pueblos alzado el primer
fruto, las herencias pertenecen a vecinos de las mencionadas villas, y si en el
sobrante de los referidos pastos se acopia ganado forastero tiene del mismo modo
una tercera parte del aprovechamiento el citado lugar del Hornillo.
* En este año de 1752, El Hornillo era una aldea dependiente
de Arenas de San Pedro; Navarredonda y San Martín del Pimpollar eran aldeas
dependientes de Piedrahita. Por esta razón aún no tenían deslindado su término
municipal.
Pregunta
11: Qué
especies de frutos se cogen en el término.
Respuesta: A la pregunta once dijeron
que los frutos que cogen en el término de dicha villa y su dehesa boyal son:
aceitunas, uvas, castañas, frutales de diversas especies y algún centeno, pues
aunque cogen también trigo es en tierras del término de Arenas donde tienen
dadas sus respectivas relaciones a las que se remiten y a la operación de dicha
villa.
Pregunta
20: De qué
especies de ganado hay en el pueblo, y término, excluyendo las mulas de coche,
y caballos de regalo; y si algún vecino tiene cabaña, o yeguada, que pasta
fuera del termino, donde, y de que número de cabezas, explicando el nombre del
dueño.
Respuesta: A la pregunta veinte dijeron
que examinado el número de ganado de todas especies que pasta en el término, y
han manifestado los vecinos en sus relaciones, corresponden al que cada uno
tiene y el todo compone: 248 bueyes y vacas; carneros y ovejas 2.533; machos y
cabras 1.023; cerdos chicos y grandes 727; caballos, yeguas y mulas 34; y
jumentos y jumentas 103. Y por lo que toca al estado eclesiástico lo siguiente:
bueyes y vacas 52; ovejas y carneros 88; machos y cabras 8; cerdos chicos y
grandes 14; y un caballo. No tienen noticia que ninguno de los vecinos tenga más
ganado de ninguna especie que el que pasta en el término y del que llevan hecha
una justa regulación.
Pregunta
21: De qué
número de vecinos se compone la población, y cuantos en las casas de campo, o alquerías.
Respuesta: A la pregunta veintiuna,
habiéndoles leído todas las relaciones que han dado los vecinos de la citada
villa, dijeron estar conformes con el número de individuos y familiares que
tiene cada uno. Y que, rebajado el número de algunos menores, y de otros que
viven agregados, compondrán doscientos treinta vecinos poco más o menos ( el
de habitantes se situaba en 843 según el Padrón de Vecinos del mismo año). No
les costa de otra alguna persona más de las contenidas en las citadas
relaciones. Y declaran no haber ninguna alquería o casa de campo de las que
contiene la pregunta.
Pregunta
22: Cuántas
casas habrá en el pueblo, qué número de inhabitables, cuantas arruinadas: y
si de Señorío, explicar si tienen cada una alguna carga, que pague al Dueño,
por el establecimiento del suelo, y cuanto.
Respuesta: A la pregunta veintidós
dijeron que las casas que hay en el pueblo serán como doscientas cuarenta y
cinco. Y en el campo cinco cobertizos ó majadas para recoger el ganado y heno.
Y así mismo dentro de la villa diez hornos todo lo cual costará por menor en
las relaciones. Todas las dichas casas están habitadas a excepción de siete a
ocho solares, y no tienen sobre si más carga que los censos alquilar que tendrán
manifestados los dueños de ellas.
Pregunta
23: Qué
propios tiene el Común, y a que asciende su producto al año, de que se deberá
pedir justificación.
Respuesta: A la pregunta veintitrés
dijeron que los propios que tiene la villa son las casas de ayuntamiento y
corral de concejo que no producen utilidad alguna; el horno de ladrillo que le
dejará utilidad de 20 reales en cada un año; 300 reales que le podrá valer
por un quinquenio las hierbas de las dos terceras partes que tiene en la dehesa
boyal de comunidad con el lugar de el Hornillo; y 600 reales que así mismo le
producirán anualmente los pinares; que en todo son 920 reales. La carnicería,
taberna y abacería se aplica todo su importe a la paga de derechos reales, sin
extraviarlos a otros fines, lo han hecho costar por los libros de repartimiento.
Y por no tener casa para estas oficinas se vende en las de los abastecedores.
Pregunta
25: Qué
gastos debe satisfacer el Comun, como salario de justicia, y de regidores,
fiestas de Corpus, u otras: empedrado, fuentes, sirvientes, etc, de que se deberá
pedir relación auténtica.
Respuesta: A la pregunta veinticinco
dijeron que los gastos anuales que tiene la villa son 600 reales que pagan al
escribano; 110 a los verederos que vienen de Talavera; 100 al maestro de
primeras letras; 10 al hospital de los locos de Valladolid; 8 a San Antonio Abad
de Segovia; 30 a los Santos Lugares de Jerusalén; 25 de conducción de bulas; 50
por la guarda de los castañares; 15 por el consumo de nieve; 50 de conducción
de pobres; 200 de la composición de caminos, puentes y fuentes; 30 que así
mismo gastan en semana Santa y 40 en la cera el día de la Purificación; Y todo
importa 1.368 reales de vellón, cuyos gastos en lo que no alcanzan los propios
de la villa se prorratean entre los vecinos, respectivamente al caudal de cada
uno, lo que costa igualmente del libro de repartimiento que así mismo
escribieron.
Pregunta
35: Qué número
de jornaleros habrá en el Pueblo, y a como se paga el jornal diario a cada uno.
Respuesta: A la pregunta treinta y
cinco dijeron que el número de labradores que hay en la villa son 62;
jornaleros 107; pastores 16. Evaluando a cada uno el jornal que pueden ganar al
dia regulan el de los labradores por tres reales al día, dos reales a los
jornaleros y lo mismo a los pastores, que son los precios comunes en la citada
villa, y en el número de personas que llevan declarado y se ejercitan en la
labor del campo y cuidado del ganado, se entiende son todos mayores de dieciocho
años y que no pasan de sesenta.
Pregunta
36: Cuantos
pobres de solemnidad habrá en la población.
Respuesta: A la pregunta treinta y seis
dijeron que los pobres de solemnidad que hay en el pueblo son cinco hombres y
cinco mujeres, y los demás vecinos según sus ejercicios están aplicados a la
labor del campo, guarda del ganado y demás artes servibles del pueblo.
El Catastro del Marqués de la
Ensenada nos refleja una realidad territorial y social dinámica donde se
desenvuelve una pequeña comunidad campesina que trabaja duramente, donde no
existen grandes desigualdades sociales y tienen fuerte arraigo las prácticas
colectivas de apoyo mutuo. La economía es austera y una buena prueba de ello lo
tenemos en el balance de ingresos y gastos del Común de la Villa o
Ayuntamiento.