CHISTES DE GOLF
GOLF Y ESPOSAS
Una mujer le pregunta a su marido:
-Pepe, si yo muriera,¿te casarías de nuevo?
-Si, lo haría
-¿Y ella viviría en mi casa?
-Si
-¿Y dormiría en mi cama?
-Si
-¿Y guardaría su ropa en mi armario?
-Si
-¿Y conduciría mi coche?
-Si
-¿Y usaría mis palos de golf?
-¡Eso nunca!
-¿Por qué? - Pregunta emocionada.
-Porque es zurda
Están dos amigos jugando al golf cuando ven pasarun funeral por cerca del campo. Uno de ellos le dice al otro: "¿Porqué no hacemos una pausa y mostramos nuestros respetos por el muerto?"y ambos se quitan las gorras y permanecen en silencio mientras la comitivaavanza. Finalmente vuelve a hablar el mismo:
-Cuanta gente. Seguro que era una persona muy querida
-Si, mañana hubiéramos hecho 25 años de casados.
-¿Sabías que el comité me ha multadopor darle a mi mujer con un hierro 9?
-Lógico.¿Por conducta incorrecta?
-No, por usar un palo inadecuado.
Dos jugadores están desesperados porque las dosmujeres que van delante no hacen más que perder bolas, ir a buscarlasy pasarse todo el rato cotilleando en el green.
-Voy a preguntarles si podemos pasarlas- dijo Pepe mientras se dirigíahacia ellas. A veinte metros del green se da la vuelta y vuelve a dondesu compañero.
-No puedo- explicó vergonzoso.-Una es mi mujer y la otra mi amante
-Yo lo haré- dijo Eusebio. Empezó a andar y se dióla vuelta antes de llegar al green.
-¿Que pasa?- Preguntó Pepe.
-Sobran las palabras,¿no?
Un marido llega a casa a las tantas. Su mujer le preguntaque dónde ha estado. El le dice que despuéd del trabajo separó a ayudar a una jovencita a cambiar una rueda. Fué asu piso a tomar una copa, y se paso toda la tarde con ella en la cama.La mujer le dice: "¿Cerdo,tu no me engañas! Has estadojugando 36 hoyos, ¡¿verdad?!''
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GOLF Y RELIGION
Esto es un hombre que se muere y va a las puertas delcielo, donde San Pedro le dice que hay un pequeño problema: Suslibros no dicen claramente si ese hombre debe ir al cielo o al infierno.Así que le sugiere que baje al infierno a echar un vistazo y asípodrá elegir a dónde irá.
El único vicio de este hombre en vida era un irreprimible deseode jugar al golf a la menor oportunidad.
Cuando llega al infierno Satanás le da la bienvenida, pero tambiénestá sorprendido por la situación. Pensaba que el hombreno dudaría en ir al cielo. Mientras Satanás hablaba, el hombrepudo ver detrás de el un campo de golf, el mejor que habíavisto jamás, con hermosos árboles, lagunas azules, agua separandolas calles, de todo. El hombre no se podía controlar, queríajugar un partido. El diablo le mostró un magnífico carroeléctrico, una bolsa de cuero perfecta, y un juego de palos buenísimo.Satanás busco en su bolsillo y sacó un tee dorado mientrasle decía al hombre que el campo sólo era para socios.
Todo emocionado, el hombre va a donde San Pedro para comunicarle su decisiónde quedarse en el infierno. Cuando vuelve al infierno, va junto al diablopara preguntarle cuándo puede jugar.
-Cuando quieras, tienes toda la eternidad.
El hombre se aproxima emocionado al primer tee con su carrito, su bolsay sus palos y clava su tee dorado. Entonces cxomienza a buscar frenéticamenteuna bola. Se acerca a Satanás y le pide una.
-En el infierno no hay bolas, aquí se viene a sufrir- contesta eldiablo.
Esto era un cura al que le encantaba jugar al golf, peroapenas podía porque estaba muy ocupado. Un Sábado por lamañana se levanta y decide jugar, así que llama al obispoy le dice que tiene un ataque de laringitis y que no puede dar misa. Elobispo le dice que se tome unos días de descanso. El cura coge suspalos y se va al campo.
Se va al primer hoyo, asegurándose de que nadie lo ve. Golpea labola con su madera. Le sale un golpe perfecto, La bola sale recta comouna flecha, cae antes del green y va rodando hasta meterse justo en elhoyo. El cira empieza a dar saltos de alegría dando gracias a Diosy gritando aleluyas.
Va al segundo hoyo y le ocurre lo mismo. Mete la bola de un golpe. El curano se lo puede creer.
Mientras, Dios y San Pedro lo observan desde las puertas del cielo.
-Señor- dice San Pedro -este sacerdote ha roto todos los votos desu congregación y ha caido en el vicio,y encima lo premias.¿Porqué?
Dios sonrie y dice:
-Lo estoy castigando
San Pedro lo mira confuso
-No entiendo- dice.
-Mira, en cuanto acabe de jugar, ¿crees que podrá ir a contárseloa alguien?
Están un cura y una monja jugando al golf. En elprimer hoyo sale la monja con un golpe magistral. El cura va a golpeary envía la bola entre los árboles.
-¡Mierda! Fallé
-Padre, por favor, cuide ese lenguaje- dice la monja.
En el segundo hoyo el cura la vuelve a lanzar entre los árboles
-¡Mierda! Fallé
-¡Padre! Ha vuelto a repetir la blasfemia.Va a ofender al señor.
En el tercer hoyo, la bola del cura cae en el lago
-¡¡Mierda!! Fallé
Cuando la monja se disponía a hablar, se abrieron las nubes y deellas salió un rayo que la fulminó al instante. Del cielollego una voz que decía:
-¡Mierda! Fallé
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COMPAÑEROS DE JUEGO
Un hombre llega a casa un Sábado por la tarde, despues de jugar
al gof. Según llega se mete en la cama y no se despierta hasta el
día siguiente a las 3 de la tarde. Su mujer le pregunta por qué
está tan cansado. El le contesta:
"Bueno, te acuerdas de Pedro, mi compañero de golf?, pues ha muerto
ayer en el cuarto hoyo."
"Eso es terrible!" dice ella.
"Y que lo digas," dice él, "los catorce hoyos siguientes fueron
drive, arrastrar a Pedro,
chip, arrastrar a Pedro, putt, arrastrar a Pedro..."
los cuales estan jugando de una forma desesperadamente lenta. Al principio
se lo toman con filosofía, pero
a las 2 horas ya se empiezan a impacientar. 8 horas mas tarde terminan
el campo. Más tarde, en la cafetería
se acercan amenazadoramente a los cuatro que les habían hecho
ir tan lentos. El director del club ve la escena
e interviene:
"Qué van a hacer,
no se dan cuenta de que estos cuatro hombres son ciegos?"
Tras escuchar esto, los cuatro se sienten ridículos y tratan
de arreglar la situación.
"Lo siento", dice el primero " yo pagaré sus green fees"
"Y yo pagaré sus tarjetas." dice el segundo.
"Yo les invitaré a lo que quieran" dice el tercero.
"Y usted? No dice nada?" le pregunta el director al cuarto.
"Al diablo con ellos! Podían haber venido a jugar por la noche.
Un hombre y su amigo estan jugando al golf. El amigo,
que lleva consigo un perro pequeño tiene un putt de 2 metros y lo
mete, el perro se pone a aplaudir con las patas delanteras.
"Ese perro es un portento! Que hace si fallas el putt?"
"Da volteretas", contesta el amigo.
"Y cuantas da?"
"Bueno, depende de lo fuerte que le dé la patada"
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