La selección uruguaya de rugby, Los Teros, cayó por
43 a 12 ante Escocia pero dejó una grata impresión al jugarle de igual a igual a uno de
los equipos más fuertes en esta disciplina.
Uruguay se enfrentó a un equipo profesional, último campeón del
Torneo Cinco Naciones y uno de los candidatos a estar en las primeras posiciones de esta
IV Copa del Mundo, Gales 1999.
Los celestes dieron dura batalla a los locales, los inquietaron, no
les permitieron desplegar todo su potencial y se fueron aplaudidos del estadio de
Murrayfield.
Los uruguayos no arrugaron. Aunque la superioridad y el control del
balón estuvieron del lado escocés, Los Teros salieron con la cabeza bien alta de este
encuentro.
Su trabajo defensivo fue inconparable. Diego Ormaechea, a sus 40
años, se empleó como el que más ante sus poderosos y jóvenes rivales, y sus
compañeros se empaparon de este espíritu.
Los locales, en un intento de agradar a la escasa afición que
acudió a Murrayfield, apretó lo que pudo, pero los dirigidos por Daniel Herrera se
multiplicaron en defensa y abortaron numerosas oportunidades de los locales para
incrementar la cuenta.
Escocia pese a ganar, dejó muchas interrogantes frente a un equipo
de jugadores amateurs que le opuso más resistencia que la esperada.
Los locales tuvieron un buen inicio y se pusieron en ventaja
rápidamente con dos tries, uno de Martín Leslie y otro de Gary Amstrong. No obstante,
pese a la ventaja de 29 a 6 con la que se fueron al descanso, Los Teros finalizaron
atacando y con el dominio de la ovalada y del partido.
Uruguay estuvo cerca de anotar un try cuando penetró en campo
escocés y machacó durante 10 minutos con sus forwards, pero finalmente los escoceses
despejaron el peligro.
En el arranque del segundo tiempo, cuando todos pensaban que Escocia
saldría a sentenciar el encuentro, los celestes repitieron lo hecho durante los minutos
finales de la primera parte y sorprendieron a los locales con dos penales en su haber
(ambos convertidos por Aguirre).
Con el tanteador 29-12, los uruguayos maniataron a los escoceses
durante casi media hora, impidiendo a los dueños de casa marcar un solo punto. Uruguay
presionó, tackleó, defendió con uñas y dientes y no dejó jugar a Escocia, que probó
todas las variantes para poder penetrar el ingoal celeste.
Los Teros estuvieron arriba 6 a 0 durante gran parte del complemento
pero el gran desgaste físico que hicieron permitió que los escoceses en los minutos
finales apoyasen dos tries por intermedio de Gregor Townsend y Robert Russell para
sentenciar el marcador en 43 a 12 a su favor.
Estas dos conquistas no despejaron las dudas de los aficionados de
Escocia y tampoco empañaron la labor de Uruguay que en la última jornada, el viernes
próximo, se enfrentará a Sudáfrica, último campeón del mundo, a la espera de conocer
si pasa a los cuartos de final como el mejor tercero.
En definitiva, la selección uruguaya dio la cara y trabajó a
destajo pero no pudo frenar el rodillo de una poco convincente Escocia en partido de la
segunda jornada del Mundial99 por el grupo A, que también integran Sudáfrica y
España que se medirán entre sí el domingo.
Victoria moral
El técnico uruguayo Daniel Herrera dijo que su equipo había sido
el ganador moral en el partido de ayer ante Escocia.
"A veces las victorias no se reflejan en el marcador. A fuerza
de corazón, uno puede salir vencedor también", expresó con satisfacción el
entrenador celeste.
"Esta fue una lección de cómo un equipo de 14 amateurs (Pablo
Lemoine es el único profesional del plantel), que se levantan a las seis o siete de la
mañana, trabajan o estudian en la mañana y levantan pesas y se entrenan de noche tres
veces por semana, puede competir en un Mundial", agregó.
Su colega, el escocés Jim Telfer reconoció los méritos de
Uruguay, pero dijo que sus jugadores tuvieron un pobre desempeño.
"No tuvimos continuidad. Los jugadores tal vez no estaban
preparados mentalmente para este partido", indicó el escocés.