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Ann RiceYo soy Lestat el vampiro ¿Me recordáis?. El vampiro que llego a ser una superestrella del rock, el que escribió su autobiografía. El de pelo rubio y ojos grises, el de insaciables deseos de hacerse visible y famoso. Me recordáis. Quise ser un símbolo del mal en un siglo iluminado en donde el mal (en el estricto sentido de la palabra) que soy yo ya no tiene lugar. Me imaginé incluso que, de esa forma, haría algún bien: jugando a ser el diablo en el escenario. La última vez que hablamos os relate mis experiencias con Nmemoch el Diablo, con Cristo y sus ángeles y como perdí, para luego recuperar, parte de mi humanidad. Pero hoy no estoy aquí para relataros una "verdad trascendental que condene o salve vuestras almas ni para presentaros a Dios ni al Diablo". Estoy aquí para hablaros de la persona que hizo posible toda esa maldad, mi creadora. Ann Rice.
Esto es lo que diría una en una biografía de ella, es lo que diría de Stoker si hablara de él; pero a mi madre y a mi padre literarios hay algo que les diferencia: Stoker hablaba del hombre frente a la bestia mientras que Ann habla de la bestia frente a otra bestia aun mas cruel. El vampiro ya no es una mente privilegiada capaz de tramar un plan durante siglos para escapar de un lugar inerte. Ahora el vampiro es como tú, pero con colmillos. Es capaz de sentir, de odiar, de amar y de sorprenderse. Ya no habla de lo que sienten los humanos al ver un monstruo de oscura alma, escribe acerca de la reaccion que supone para alguien adquirir esa alma tan oscura. Y es que, amigo lector, cada uno lucha a su manera contra el don de las tinieblas, Loúis lo rechazaba, Claudia se aprovechaba de él, Armand lo aceptó como Gabrielle, Nicolas prefirió morir a poseerlo y yo aún sigo luchando para llegar a comprenderlo. Ann tomó la línea asiática del vampiro, me explico: En la Europa occidental el vampiro es un monstruo como el nosferatu, mata y bebe sangre. Es horrible pero así es; en cambio en partes de la Europa oriental y sobre todo Asia el vampiro es una criatura de excepcional belleza, que seduce a sus víctimas para luego robarles lentamente la vida de forma casi igual a las lamias o a los incubos y los sucubos. Esta fue la idea que tomó: crear el mal más terrible cuyo peligro reside en que, al ser tan bello, no sabemos distinguirlo como malo. Para comprender la obra de Ann Rice hay que recordar un importante concepto: ella cambia la sexualidad por la sensualidad. Esto es, en muchos pasajes de su obra puede parecerte que un personaje u otro es homosexual, pero debes entender que lo que realmente motiva a otro vampiro es la sangre y no el sexo Un vampiro viejo buscara otro vampiro mas joven, pero solo por su compañía, para que le introduzca de una época a otra. Piensa ¿cómo te sentirías tú, nacido en el seno del siglo XX si hubieras nacido por ejemplo en la Edad Media? ¿Cómo habrías sobrellevado todos los infinitos cambios que han acaecido desde entonces?. No me refiero solo a los cambios tecnológicos, esos los habrías comprendido con el tiempo. Medita sobre la forma de pensar en cada era. Solo en España podemos encontrar diferencias en la forma de pensar antes, durante y después de la guerra civil; y entre los primeros hijos de la democracia y los últimos. Aplica ese contexto en un marco de atemporalidad imaginando que no has nacido ni antes ni durante la guerra. Imagina que naciste en un pequeño pueblo francés en 1256; ¿cúal sería tu forma de pensar sobre la vida?¿ No habría cambiado esta con el transcurrir de los siglos? ¿Como habrías salido mentalmente indemne de ver revoluciones, cambios, el auge y el ocaso de grandes imperios, o el simple marchitar de una frágil existencia como podría ser la vida de cualquier mortal? Es en ese marco en el que nos movemos. La atemporalidad. Continuamente necesitamos la compañía de nuestros iguales de diferentes edades para no derrumbarnos como un grano de arena en el desierto del tiempo. No podemos morir, esa es la ironía que, al final, nos mata. Con esto solo quiero ayudarte a comprender que la compañía de estos seres puede estar cargada de sensualidad, cada ser es maravilloso solo por atreverse a existir en un mundo donde el tiempo se encargara de hacerlo desaparecer y hacer que sea olvidado como si nunca hubiese existido. ¿Cómo poder resistirse a disfrutar de la compañía de un ser tan eterno como tú? Exploremos ahora el concepto de la bestia. Recuerda lo que antes he dicho acerca de lo maravilloso que es cada ser. Ahora imagina que el más maravilloso de esos seres, el hombre, el ser que antaño fuiste es tu única forma de sobrevivir porque necesitas alimentarte de su alma. Cada noche sesgas una vida para que la tuya continúe. Noche tras noche durante cientos de años. ¿Imaginas cuantas vidas son?. Son vidas que recuerdas, porque al beber de ellos su esencia se mezcla con la tuya, son vidas que te atormentan durante toda tu existencia por que no deberían haber acabado de una manera tan antinatural, como si el tiempo no fuera suficiente, tu te encargas de hacer su trabajo. Noche tras noche. Cuando naces a las tinieblas eres una persona totalmente normal, con una sensibilidad especial si tu creador te elige a conciencia, pero normal al fin y al cabo. Humano. La primera noche que sesgas una vida te transformas, pero no físicamente sino moralmente. Todo tu mundo se derrumba y se hace polvo, los pilares que has construido durante tu vida se convierten en ceniza y en su lugar se alzan gigantescas y marmoleas estructuras de color carmesí que invaden tu mente y te impiden pensar hasta que no has saciado le necesidad de llenarte con el espíritu de otro, de notar como fluye su sangre por tus venas y como late su corazón en tu pecho. Te llenas de él, y durante ese instante no te sientes solo, pero no eres capaz de dejar de pensar en lo que has hecho. Sólo espero que con esto puedas comprender un poco mejor lo que siento cada noche al despertarme y asomarme al balcón en mi querida Nueva Orleans y ver todas esa maravillosas luces rojas, blancas y amarillas que me gritan en silencio que ahí fuera sigue habiendo algo por lo que respirar. ¡Ah! Amanece y debo dejaros. Aunque todavía quedan muchas cosas que decir y mucho que enseñaros acerca de mi creadora, Ann Rice. Nos volveremos a ver muy pronto. La vida es un don muy preciado no lo desperdiciéis. Aceptad un consejo de este que os quiere: Lestat de Lincourt
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