- Por Anaíd Salcedo:
La euforia paso...
- En estos días probablemente sigas viendo la repetición de
los últimos capítulos de Dragon Ball, sí, aquéllos capítulos que jamás creímos que
llegarían a México.
Esta serie fue un auténtico fenómeno que a mediados de los noventa movió a los
aficionados al anime en México de una forma que no se ha visto igual hasta la fecha, la
leyenda en forma del increíble relato de un niño aventurero hoy día ha dejado de ser un
boom comercial. Probablemente a más de un lector le resulte familiar la sensación de
admirar una obra de forma personal porque individualmente se descubren los valores y
cualidades de cierto trabajo artístico y uno se hace aficionado.
Ya saben de cuál anime les hablo ¿verdad? Pues sí de Dragon Ball, es imposible o debe
ser imposible que algún aficionado no conozca esta obra, hablando por mí, les diré que
yo me hice fan del anime gracias a Dragon Ball.
Algunos dijeron que la única parte que se salva es Dragon Ball y Dragon Ball Z y que todo
lo demás es basura; es mentira y lo saben, porque la mayoría hemos alucinado con el
drama galáctico de Dragon Ball. La totalidad de lo que escribió Akira Toriyama respira
poder y emoción por los cuatro costados al igual que los personajes, grabados ya en la
mente de miles de mexicanos de todas las edades.
- Son precisamente estos personajes los que han permitido que la
serie se haya prolongado hasta extremos indecibles donde se siguen usando las mismas
fórmulas típicas que dieron, y que dan, a la serie su popularidad y que siguen
funcionando, pésele a quien le pese, y siempre, aunque haya terminado Dragon Ball GT le
tendremos una memoria histórica.
Y sobre los personajes me imagino que cada cual debe tener su favorito, en cuanto a ellos
hay para escoger, por ejemplo:
Tenemos al distraído, irresponsable, tonto inocente e ingenuo Goku quien al mismo tiempo
ama el planeta donde vive y lo defiende a toda costa. Y que podríamos decir de su
histérica esposa, a ella le vale un comino lo que le pase a la Tierra mientras que a sus
adorados hijos no los roce ni el aire.
El mayor de ellos, Gohan, es estudioso, obediente, responsable en tanto su hermano Goten
es lo contrario a él ( ¡Igualito al papá! ).
- Pero hablemos de la otra familia:
El hombre de la casa, ese apuesto guapo y bello Saiyan Vegeta (¿qué? A poco no es bello)
que dentro de esa cáscara de hombre orgulloso, terco y egoísta esconde a alguien en
soledad que ama a su esposa y a sus hijos. Bulma, esa esposa de tan singular carácter y
sumamente vanidosa.
- Y aquél por el que la mayoría de las fans suspira, el
aclamado Trunks (la verdad a mí me gusta más su padre, claro, Vegeta es el mejor) que es
el viajero del tiempo y el director de "Capsule corp" porque su padre ni en
cuenta de dicha compañía; y su linda hermana Bra que tiene la belleza de la madre y el
carácter del Príncipe de los Saiyans.
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- Por todo esto, reconozcamos cuatro puntos:

§ Que hemos y estamos embobados con Dragon Ball y sus secuelas hasta
que dejen de emitirse por T.V. y no creo que por el simple hecho de dejar de transmitirse
se termine Dragon Ball para nosotros, sus fans.
§ Que gracias a Dragon Ball existe hoy día un mercado de manga y
animación japonesa en México.
§ Que es una obra excepcional, sobre todo en su capacidad de
convocatoria.
§ Y que, en definitiva, Dragon Ball de Akira Toriyama y sus versiones
animadas, pese a que han finalizado, han sido uno de los mayores éxitos del noveno arte a
escala mundial y lo seguirá siendo por mucho tiempo, pero mucho, mucho tiempo.
-
- ¡VIVA DRAGON BALL! Y claro, también ¡VIVA VEGETA!.
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