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Historia de la raza
El yorkshire terrier, aun cuando actualmente esta considerada como raza de distracción y juego, es descendiente de la línea de la línea de los terrier. Se puede decir que se trata de una raza creada por el hombre que comprendía la reputación de los terrier en cuanto a valor, resistencia y elasticidad, compensando sobradamente su relativo pequeño tamaño. Como su propio nombre ya sugiere (terrier procede del latín terra = tierra) estos perros se criaron para andar cazando ratas y otros animalejos normalmente molestos para el hombre. Fue el favorito de los mineros de la zona inglesa de YORKSHIRE en donde se empleo como ratonero en las minas de carbón, habiendo retenido el actual todo el valor y tenacidad heredados de sus orígenes de perro trabajador. El YORKSHIRE TERRIER, de antecesores muchos mas grandes, no se conoció por este nombre hasta los alrededores de 1880. La raza se introdujo en la exposición de leeds (Inglaterra) en 1961, en donde todas las entradas registradas con este nombre eran YORKSHIRE TERRIER actuales. Esta raza no se introdujo en Estados Unidos hasta 1881, en donde ha ido ganando popularidad aun cuando raramente esta dedicada, si lo estuvo alguna vez, a la actividad para la que en principio fue creada. Su capa fina larga y sedosa, induce al dueño a limitar las actividades del perro a quehaceres menos rudos, pues de lo contrario la capa, que es el distintivo de la raza, indudablemente se arruinaría. En los últimos años el YORKSHIRE TERRIER ha demostrado estadísticamente ser una de las razas más populares de entre las familiares. Este diminuto perro de personalidad atractiva, simpático e intrépido se ha hecho querer por sí mismo por los aficionados de todas partes. Sus cualidades como compañero son insuperables ya que es muy inteligente, acepta bien las enseñanzas y posee las características de valor y tenacidad propias de un perro varias veces más grande. Tiene la evidente ventaja practica de su pequeñez lo que hace ser el elegido para compañía de muchas personas en los espacios habitables reducidos. Su afición a dar largos paseos sin cansarse, juntamente con su habilidad de practicar ejercicios en espacios reducidos permite acomodarlos en cualquier lugar, ya sea urbano o rural, pues se adapta a cualquier estilo de vida. La característica más sobresaliente que distingue al YORKSHIRE TERRIER de todas las demás razas de perros pequeños es su capa larga y de textura sedosa. Este magnifico adorno, junto con su porte altanero, ha hecho de el, el predilecto de las estrellas de cine, modelos y otras personalidades publicas, así como de los aficionados del todo el mundo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta capa lustrosa solo presentara su mejor aspecto con un cepillado y una atencion constante por parte de su dueño, cosa a tener en cuenta por el presunto comprador. El propietario que no demuestre afición para cepillar y asilara diariamente a su perrito hará bien recortando la capa a un largo más manejable o mantenerla así, ya que siempre parecerá mejor ala vista ya al tacto una capa recortada cuidadosamente que otra larga y descuidada arrastrando por el suelo. La popularidad conseguida por el YORKSHIRE TERRIER, con sus connotaciones de éxito y hechizo, hace difícil creer en los orígenes tan humildes de esta raza, pues donde primero se estableció como ratonero de las minas de carbón y en las hilanderías así como en las casas de los trabajadores de Gran Bretaña. El yorkie actual es un producto de la revolución industrial y esencialmente es una raza creada por el hombre. Aun cuando han quedado registrados muy pocos detalles de los años de formación, generalmente se supone que el tipo de raza conocido hoy se deriva de una variedad de tipo regionales de terriers antes existentes. El clydesdate terrier, también llamado pailey terrier, se ha formado primordialmente en la raza del yorkie original. Aun cuando esta raza ya no existe, la descripción de su colorido se asemeja al azul acero y canela del YORKSHIRE TERRIER actual. Esta raza de compañía, pequeña y fuerte, aparece en primer lugar en las comunidades mineras de las las orillas del río Clyde en Escocia. Probablemente se desplazo a un ambiente similar en Yorkshire cuando muchos trabajadores se desplazaron a esta parte del mundo atraídos por las crecientes oportunidades de las industrias laneras a principios de la revolución industrial. El pequeño terrier ingles n, negro y canela con su coloreado crispado definido y huesos finos, puede haberse formado con las primeras crianza del yorkie, habiendo intervenido el Skye terrier. La textura sedosa de la capa del yorkie, ciertamente se debe en gran parte a la introducción de sangre de maltese en su estructura genética. La raza maltese data de mucha antigüedad, y su imagen inmediatamente reconocible aparece en muchos ejemplares de cerámica mediterránea. Frecuentemente él maltese blanco nieve de pelo sedoso se trajo de puertos foráneos por parte de los marineros, a manera de obsequio para parientes y novias. Por su apariencia exótica pronto fue estimado como perro de compañía de las damas, si bien muestra verdaderas características del terrier. Esta mezcla de belleza y tenacidad ha supuesto una excelente contribución a los programas de los criadores de YORKSHIRE. Es indudable también la influencia local del trabajador, que es un animal pequeño conocido como Broken Haired Terier (de cabellera partida). El primitivo YORKIE surgió de estos variados tipos de terriers. Los primeros ejemplares fueron bastantes más grandes que los que conocemos actualmente, pesando muchos de ellos hasta 20 kilos careciendo de los los refinamientos que hoy se relacionan con la raza. Sin embargo ha surgido un tipo distintivo y algunos perros han adquirido fama en la historia de la raza por su contribución a la mejora del stock original. Hacia fines del siglo pasado se exhibieron muchos ejemplares escogidos y fue entonces cuando el YORKSHIRE TERRIER inicio su carrera como perro de fantasía, habiendo ejempl0s de transacciones a precios muy altos. Los reporteros y periodistas de la época exaltaron las múltiples virtudes de estos pequeños perros en términos superlativos. En 1886 el YORKSHIRE TERRIER fue reconocido oficialmente por el British Kennel Club. Los criadores de la época mostraron tanto entusiasmo como el que despliegan los criadores actuales. El BRITISH YORKSHIRE TERRIER CLUB se fundo en 1898 y su comité electo emitió la norma oficial de la raza que representa un terrier ideal: vistoso, con personalidad, pero sin exageración y que constituye un recuerdo del industrioso trabajo y dedicación de los criadores originales.
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