El 11 de noviembre de 1977, se lleva a cabo el Festival del Amor en el Luna Park. Es un recital ideado por Charly García, en el que participa toda la gente que alguna vez tocó con él. Firmando como "pianista y amigo" la convocatoria, Charly anuncia que tiene pensado alejarse de la Argentina por un tiempo para dar a luz un nuevo proyecto musical, tras su desvinculación de La Máquina de Hacer Pájaros.
Además de Sui Generis y La Máquina, en el Festival tocan León Gieco, Nito Mestre, Gustavo Santaolalla, María Rosa Yorio y los Hermanos Makaroff. En el evento aparecen unidos Charly García y David Lebón, que ya habían tocado juntos en las épocas finales de Sui Generis, y que al año siguiente se
convertirían en la dupla motora de Serú Girán. Alejandro Cavoti en guitarra, José Luis Fernández en bajo y Gonzalo Farrugia en batería acompañaron a García y Lebón en varias canciones como "Hombres de mala sangre", "32 Macetas" y "Dos edificios dorados", todas canciones del primer disco solista de David, correspondiente a 1973. Tras el festival, Charly y David partieron rumbo a Buzios con la intención de instalarse por unos meses en Brasil y componer material para la futura banda.
"Con Zoca –contaba Charly en el libro de Daniel Chirom–, empezamos a ir a la casa de David Lebón y tratábamos de
convencerlo por todos los medios de que dejara de ocuparse del gurú y se viniera con nosotros a Brasil, para tocar la guitarra nuevamente. A mí me gusta mucho como canta y toca David. Es una persona muy inspirada, tiene mucha vibreta, es un tipo fuerte."
1978
Dúo en un comienzo, Charly y David decidieron que su nuevo grupo debería ser un cuarteto, para lo cual faltaban un baterista y un bajista. Oscar Moro, que había estado tocando con García en La Máquina de Hacer Pájaros, fue una elección obvia. No así la de Pedro Aznar, descubierto por Charly mientras tocaba en el grupo de Raúl Parentella, y apenas contaba con 17 años. El bajista ya había sido el comentario del ambiente por su habilidad en el trío Madre Atómica, donde tocaba con Lito Epumer y Mono Fontana. Después había formado parte de Alas, con Gustavo Moretto y Carlos Riganti.
Moro y Aznar fueron reclutados para iniciar los ensayos en San Pablo.
La experiencia inicial de composición, en Buzios, había rendido algunos frutos y una de las canciones resultantes bautizó a la banda naciente: Serú Girán.
La banda se repartió entre los ensayos y las sesiones de grabación en los estudios El Dorado, las que se prolongarían en Los Angeles, donde se colocaron los arreglos de orquesta, más precisamente en los estudios ABC. En Buenos Aires, la expectativa crecía al conocerse la formación del grupo y se aguardó con impaciencia el primer recital. Esto sucedería el 28 de julio de 1978, en el marco de un show benéfico titulado Festival de la Genética Humana. Se presentaron Horizonte, Nito Mestre y los Desconocidos de Siempre, León Gieco, Pastoral, los brasileños Casa Das Máquinhas y Serú Girán. Las terribles falencias organizativas y el sonido espantoso hicieron naufragar la jornada. El público arrojaba sus pilas grandes, furioso, contra el escenario. Serú Girán tenía el último turno, y solamente tocó tres temas, que no llegaron a satisfacer el apetito popular.
"En el Luna fue un desastre, no escuchábamos lo que estábamos tocando. Lo que hacemos es demasiado sutil, necesita buen sonido y clima propios", le dijo después Charly a Pipo Lernoud, del Expreso Imaginario.
El debut formal de Seru Giran tendría lugar el 3 de noviembre, en Obras Sanitarias, acompañados por una orquesta de cuerdas, coincidiendo con la aparición del primer disco. Las crónicas de la época dan cuenta de las diferentes expectativas de la banda y la audiencia. El clima fue realmente frío y el grupo
sufrió algunas críticas muy duras.
"La música en general estaba bien hecha, pero si hubieran venido los auténticos Charly y David, no hubiera sonado tan inconsistente. Ellos, de Brasil, tienen que haber traído
algo más lleno, con más polenta que el estilo Nueva York Quinta Avenida. Quizás no tuvieron tiempo de armarlo y reclutaron a esta gente en la Galería del Este, para actuar en este recital", dijo Pipo Lernoud en el Expreso Imaginario, diciembre de 1978.
El cuarteto decidió tratar de remontar los comentarios
adversos con tres conciertos en el teatro Premier durante diciembre.
1979
Debido a las fuertes críticas y a la tibia recepción de su primer disco, Seru Giran se dedicó a fortalecer su relación con el público tocando sin parar, en una extensa gira por el interior del país. Mientras tanto, cocinaban a fuego lento más canciones, que desembocarían en "La grasa de las capitales", segundo esfuerzo discográfico de la banda, que mostró el material antes de su edición en una serie de seis
presentaciones en el diminuto Auditorio Buenos Aires.
"Un ciclo a todas luces positivo, éste de Seru
Giran en el Auditorio", escribió Alfredo Rosso en el Expreso Imaginario.
Mostrando un perfil mucho más bajo y logrando una mayor receptividad por parte del público, "La grasa..." fue un buen antídoto que disipó la niebla que trajeron los primeros pasos de Seru. La tapa del disco, que satirizaba a la revista Gente, marcaba el tono de crítica mordaz del nuevo material musical del cuarteto.
Con ese disco, Charly pudo desvincularse del contrato que lo ligaba a Sazam Records, compañía de Oscar López y Billy Bond. Eso coincide con el ingreso de Daniel Grinbank como manager de la banda, y la posterior creación de una estructura independiente que llevaría al grupo a editar sus futuros trabajos bajo su propia etiqueta, SG Discos.
Para Seru, el año terminaría el 22 de diciembre en Obras, compartiendo escenario con Gilberto Gil.
"García, Lebón, Moro y Aznar, cada día están más convencidos de Serú Girán como unidad musical. Parecen al fin seguros de integrar un grupo, suenan como tal y eso ya es suficiente." (Expreso Imaginario, Roberto Volpe, diciembre de 1979.)
1980
Este sería un año de gran actividad para Serú Girán, que comienza su andar presentándose en el Festival de La Falda, Córdoba, y participando después en Parquerama, en la Rural de Buenos Aires, compartiendo cartel con La Banda –de Rubén Rada–, León Gieco y el novato Dúo Fantasía. Sin descanso, el grupo sigue comprometido con el crecimiento artístico, lo que se comprueba el 6 y 7 de junio cuando se presentan, por primera vez desde el fiasco de 1978, en el estadio Obras. Con una puesta escénica de Renata Schussheim, Serú Girán muestra que su viejo material se va haciendo carne en el público y que
las canciones nuevas –algunas formarán parte de "Bicicleta" –, apuntan alto.
"Volvió Serú Girán y mató. Creo que el secreto radica principalmente en la comunicación efectiva con el público a través de letras que expresan cosas que nos preocupan a todos, y de una música potente que se desentiende poco a poco de los esquemas y crece." (Expreso Imaginario, Jorge Nasser, julio de 1978.)
Los días 12, 13 y 14 de septiembre, Seru Giran y Spinetta Jade se presentan juntos en Obras. Fue una respuesta a la tapa de la revista Hurra, que presento la vieja rivalidad García - Spinetta, con dibujos de ambos portando las camisetas de Boca y River. "Sin camelos y sin demagogias" –razonó Spinetta, sobre el escenario–, "esto quiere decir que algo de unión hay entre nosotros."
El grupo fue invitado a tocar en Río de Janeiro, en el marco de un festival de jazz, logrando una buena repercusión cuando tocó a horas tempranas de la tarde. Un hueco en el esquema organizativo, sumado a la buena impresión causada, hizo que el grupo fuera invitado a tocar nuevamente en un horario más central. Allí, los músicos conocieron a otros grandes artistas. Charly hizo migas con Jaco Pastorius y Pedro se aproximó a Pat Metheny, con un casette que contenía su propio material. Meses más tarde, Pedro recibiría una carta del guitarrista americano entablando contacto, que tiempo después
desembocaría en la partida del bajista argentino hacia el extranjero para integrarse a la banda del guitarrrista norteamericano.
"Bicicleta", el nuevo disco, es editado en el mes de noviembre y contiene algunos de los temas que se convertirán en clásicos del repertorio de Seru, como "A los jóvenes de ayer", "Canción de Alicia en el país", "Mientras miro las nuevas olas" y "Encuentro con el diablo".
Y ahí comienza la escalada de Serú hacia la masividad, lo que se corrobora con dos conciertos –26 y 27 de diciembre en Obras. Pero lo más sorprendente es un recital, auspiciado por el programa Música Prohibida para Mayores, en la Rural, con entrada gratuita. Esa noche, la cola de jóvenes llegaba hasta
Pacífico y al final de la noche las cifras eran contundentes: 60.000 personas presenciaron a Seru Giran, en un concierto apoteótico.
"Lo terrible era ver esa marea humana que, entre el calor, los forcejeos y el desborde propio de toda multitud, cantaba una tras otra las canciones que hacían los Seru. La imagen quedará grabada en mi mente mientras viva." (Expreso Imaginario, César Nieszawski, febrero de 1981.)
1981
A estas alturas, Serú Girán se había convertido en un fenómeno de popularidad sin precedentes en el rock nacional y sus recitales en Obras, al igual que otros, eran un ámbito propicio para el encuentro entre jóvenes, que como toda manifestación masiva, era combatido por el gobierno dictatorial instalado en el país desde el golpe militar de 1976. En ese sentido, los recitales se convirtieron en un ámbito de resistencia juvenil y los de Serú eran los más notorios. Temas como "Canción de Alicia en el país", e "Inconsciente colectivo" –estrenado en junio de 1980–, contribuyeron a crear un código letrístico poco
comprensible para las autoridades de la época, pero claro para la audiencia. "Alicia..", por ejemplo, contenía una inteligente descripción de la dictadura militar.
Charly comentaba a la revista Pelo Nº 137:
"El disco trata problemas, cosas que están pasando ahora, pero con nuestro propio sentido... con una visión que habla de la Nueva Ola, de Alicia en un país como este... tiene como dos o tres lecturas..."
El año comenzó con un período de descanso necesario para que el cuarteto recuperara fuerzas tras la fuerte actividad desarrollada en 1980. En el mes de abril, Serú Girán alquiló los estudios ION para dedicarse a la grabación de su cuarto álbum, "Peperina", en el que se hizo especial hincapié en lograr el mejor audio posible y alcanzar un equilibrio instrumental. En mayo, Charly García se presentó en Obras
junto a Gilberto Gil y esa fue la única interrupción de un proceso creador que llevaría hasta agosto, cuando Seru Giran comienza a girar por el interior.
En septiembre, "Peperina" ve la luz simultáneamente con el anuncio de tres conciertos de presentación en Obras, que se llevaron a cabo los días 4, 5 y 6, ratificando la impresionante popularidad de la banda, y el excelente momento artístico que estaba atravesando.
En el mes de diciembre, del 25 al 27, Serú Girán despide el año con tres conciertos monumentales en el teatro Coliseo, con las Bay Biscuits como número invitado. Allí presentan canciones nuevas –"Pena en mi corazón" y "No llores por mí, Argentina" –, pero el destino de la banda estaba sujeto a otras cuestiones.
A fin de año, Pedro Aznar anuncia a sus compañeros que abandonará el grupo en marzo, para viajar a Estados Unidos con la intención de estudiar en la Berklee School Of Music, de la ciudad de Boston. A partir de ese momento el futuro de Serú Girán, queda marcado con un signo de interrogación.
1982
Con la partida de Pedro Aznar, Serú Girán queda con dos alternativas: reemplazarlo o disolver la banda.
Finalmente se arriba a una tercera posición en la que los distintos miembros de la banda grabarían discos solistas, para resolver el futuro de Serú tras una impasse de un año. Los días 5 y 6 de marzo de 1982, Serú Girán convoca a Obras para despedir a Pedro Aznar. Lo que no sabían es que esos conciertos serían, también, la despedida de Serú Girán.
Los recitales, sumamente emotivos, fueron grabados en vivo para el quinto y último disco, "No llores por mí, Argentina". En ese recital, Charly paró uno de los shows para impedir que la policía se llevara detenido a un joven.
Tras un período de incertidumbre, los miembros de Serú decidieron seguir caminos separados. No volverían a reunirse hasta diez años más tarde.
1992
Después de algunos reencuentros y con una buena oferta económica de por medio, Serú Girán se dispuso a volver a la vida, a diez años de la separación. Pero para que el proyecto no quedara anclado en la nostalgia grabaron un disco con nuevo material que se titularía "Serú 92", para después comenzar a
ensayar el viejo material. Tuvieron que sortear algunos inconveniente judiciales planteados por el que fue el manager del grupo en su momento: Daniel Grinbank.
"En estos momentos, estamos decidiendo quién es Charly García, si él o yo", declaró Charly al diario Clarín en un reportaje.
La gira de retorno comenzó el 4 de diciembre en Córdoba, continúo el 11 en Rosario, el 19 en River, concluyendo el día 27 en el estadio Centenario de Montevideo. La demanda de entradas hizo necesaria una nueva función en River: entre las dos, Serú Girán reunió a 120.000 personas. Todo concluyó en
marzo de 1993 con la edición del doble en directo "Serú Girán en vivo".