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Tritono En la Edad Media fue llamado diabolus in musica (el diablo de la música), por su sonido algo siniestro.
Alberto Ginastera (1916-1983) La mayor parte de la música de este gran compositor argentino está muy influenciada por la guitarra. Recordemos el ritmo de malambo presente en tantas de sus composiciones, como el 4º tiempo de la SONATA para piano o el último tiempo de la SONATA Op. 27 para guitarra (quizá una de las obras más difíciles escritas para este instrumento); también aparece este ritmo en la tercera danza argentina para piano, "Danza del gaucho matrero". Resulta curioso el final de la primera de estas danzas, "Danza del viejo boyero", en la que, momentos antes del final, se pueden escuchar los sonidos producidos por las seis cuerdas de la guitarra tocadas al aire: MI, LA, RE, SOL, SI, MI.
Juan Crisóstomo Arriaga fue un compositor español que, al igual que Mozart, tuvo una vida muy corta: veinte años escasos. Fue conocido como el "Mozart español". Resulta curioso que se llamara igual.
Metrónomo Fue inventado en 1.696 por Loulié. El más común es el de mecanismo de cuerda de Maelzel (1772-1838), que fue durante algún tiempo amigo de Beethoven. Sin embargo, parece que la idea de este aparato o el principio en el que se basa petenecían a un tal Winkel. Es de forma piramidal, con una varita oscilante en su parte frontal, y a veces con una campanilla que puede hacerse sonar cada dos, tres o cuatro tiempos. De su uso proviene la costumbre de utilizar, por ejemplo, la notatión M.M= negra 100, que significa: Metrónomo Maelzel ajustado a razón de cien tiempos por minuto, cada uno de valor igual a la negra.
Armónicos Proponemos un experimento interesante. Tómese un diapasón de los utilizados normalmente para afinar las guitarra, del tipo silbato, y hágase sonar a la vez que se entona la nota Re por debajo del La 440Hz. El diapasón a su vez producirá el sonido La (440 Hz.). El resultado es asombroso. En lugar de oir dos notas estaremos oyendo tres. El sonido producido por nuestra voz al soplar el diapasón y por este mismo "crea" una tercera nota, que es el Fa#. Se ha construido un acorde perfecto mayor de manera natural. Si no os sale a la primera seguir intentándolo.
Tríada Se le llama así a la combinación simultánea de tres sonidos: cualquier nota combinada con su tercera y quinta ascendente. Más información
Guido D'Arezzo (995-1050) A él se le debe en gran parte el origen de nuestra escritura musical. Fue el que dio valor tanto a las líneas como a los espacios. En lugar de poner las sílabas del texto en la pauta, puso neumas o signos musicales que las representaban. Guido también dio nombre a las notas de la escala. Las escalas medievales estaban formadas por seis notas (hexacordos). Había un himno, el de San Juan Bautista, cuyos distintos versos empezaban sucesivamente con las diferentes notas. Guido D'Arezzo llamó a cada nota con la primera sílaba de cada verso:
UT queant laxis REsonare fibris MIra gestorum FAmuli tuorum SOLve polluti LAbii reatum Sancte Iohannes La nota SI se formó casi un siglo y medio más tarde con las mayúsculas del último verso. UT fue sustituída en el siglo XVII por DO, más fácil de pronunciar (aunque en Francia sigue llamándose igual). Por otra parte se mantuvo el sistema de referencias alfabéticas con las siguientes correspondencias que aún hoy día siguen en vigor en los países de habla inglesa y alemana:
A B C D E F G La Si Do Re Mi Fa Sol
Guillaume de Machaut (1300-1377) Sabio sacerdote y fino poeta. Es notable su misa escrita para la coronación del Rey Carlos V de Navarra. Fue canónigo de la catedral de Reims. Sus obras religiosas y profanas son numerosas. Suya es la música polifónica para la misa más antigua que existe. Fue el último poeta francés de la época de los trovadores, que escribió no solo la letra sino también la música de sus canciones.
Canto Gregoriano El Papa Gregorio I (540-604) trabajó con sus ayudantes en un repertorio de música litúrgica que se llamó "romano antiguo" y recogió la práctica musical de los primeros cristanos con mayor fidelidad que las distintas interpretaciones que, introduciendo poco a poco innovaciones y direrencias, se hacía en determinados ritos locales. Durante el Siglo VII y los dos siguientes, se fue constituyendo y seleccionando un repertorio que, en honor a su primer recopilador, se llama Canto Gregoriano. En el siglo XI se establecen las reglas de su escritura musical y durante los siglos XII y XIII se enriquece con nuevas aportaciones. A partir de esa época, al contacto con la música extralitúrgica y profana, cada vez más progresiva, se inicia un largo declive que, tras un nuevo esplendor a principios ya de nuestro siglo XX, acaba en nuestros días por desaparecer prácticamente de la liturgia. El Canto Gregoriano es monódico, o sea, de una sóla línea melódica en la que no interviene la armonía ni el contrapunto. Es colectivo y anónimo y también vocal, sin acompañamiento de instrumentos (a capella). Su ritmo es libre, no sometido a la rigidez métrica del compás. La música fluye potenciando el sentido del texto. el canto puede ser silábico, si se canta una nota en cada sílaba del texto, o floreado, ciertas sílabas con varias notas distintas, a veces muy numerosas. Este último estilo, consistente en desarrollar una idea musical apoyada en la pronunciación de una sola sílaba, se llama melismático.
Variaciones Goldberg Esta obra termina con un gracioso Quodlibet que era una costumbre popular consistente en cantar una canción con varias letras distintas entrelazadas, correspondientes a canciones populares. Era el pasatiempo favorito de la familia Bach. En el caso de las Variaciones Goldberg se utilizan dos canciones que empiezan por las siguientes palabras, traducidas del alemán: "Hace mucho tiempo que no estoy contigo..." y "Coles y rábanos me alejaron de aquí...". Esto hace clara referencia a la inminente reaparición del Aria con la que se inicia la obra, que había "desaparecido"debido a la complicación contrapuntística que casi nos hace olvidarla.
El Organo A pesar de que la invención del órgano hidráulico data del siglo II antes de J.C., su construcción como obra de arte mecánica fue poco conocida y su difusión se iba realizando con gran lentitud. en el año 757 aún permanecía como una rareza. Y de esta manera lo entendió el emperador Constantino cuando regaló, como cosa extraña, un órgano a Pipino, rey de los francos. A lo largo de varios siglos, sólo nos llegan noticias aisladas que hablen de la existencia y conocimiento del órgano. Destacan entre ellas la descripción que hace el emperador Juliano el Apóstata, en el siglo IV; lo datos proporcionados por Ateneo y San Agustín, en los siglos II y V respectivamente, además de otra descripción formulada por Casiodoro, en el siglo VI. Sin embargo, parce que el obsequio de Constantino a Pipino hizo que todo Occidente se fijara en la utilidad del órgano, que, a partir de entonces, adquirió gran importancia, hasta el punto de que la mayoría de los conventos lo adoptaron como instrumento escolar para el estudio del canto sacro.
Se sabe que en el siglo IX, el Papa Juan VII solicitó un órgano y un músico hábil para que lo tocara; y una y otra cosa le fueron facilitadas por el obispo Anno de Freysing. Durante los siglos X y XI se divulgaron las normas para la construcción de aquellos instrumentos con destino a las escuelas de canto.
Los órganos tenían una serie de ocho a quince tubos -algunos llegaron hasta veintidós-. correspondientes a la escala de Do mayor -comenzando con el Do-, los cuales presentaban una fabricación exacta a la del registro llamado Principal de los órganos actuales. Una especie de teclado, consistente en pequeñas láminas, perimero empleadas verticalmente en el instrumento, pero luego colocadas de manera horizontal, una junto a otra, permitían, al ser éstas pulsadas, que el aire llegase a los tubos, reintegrándolas otra vez a su primitiva posición cuando se quería interrumpir el sonido. El aire era impelido dentro de los tubos por medio de pequeños fuelles sin ser reguladas por el peso del agua.
Hacía el año 980 existía ya en Winchester un órgano con dos teclados, para una pareja de ejecutantes, de veinte teclas cada uno, correspondiendo diez tubos para cada tecla, los cuales sonaban a la vez. Este instrumento tenía 400 tubos y 20 fuelles pequeños en total. Sobre las teclas de estos antiquísimos órganos, se indicaba el nombre de los sonidos mediante las letras del alfabeto.
Hasta el siglo XII los órganos carecieron de diversos registros y tampoco se conocieron anteriormente los instrumentos de tubos con lengüeta. Como quiera que bastaba abrir una válvula, era muy fácil tocar aquella clase de órganos. Fue en aquel siglo cuando se conoció la división de los tubos en registros, permitiendo hacer sonar, al mismo tiempo, cierto número de tubos correspondientesa una misma tecla.
Los registros con tubo de lengüeta son posteriores y se cree que aparecieron en el siglo XV. La complicación en la mecánica resultante de la división de registros creó la dificultad para tocar el órgano, ya que las teclas habían de ser hundidas con el puño o bajarse con el codo. Naturalmente, un instrumento tan poco manejable estaba indicado para producir potentes y formidables efectos de sonoridad, pero nunca para lograr una ejecución movida. Y el pedal fue inventado, en Alemania.
No obstante se necesitaban nuevos perfeccionamientos que volvieran a prestar ligereza a la acción de las teclas. Estas esperadas reformas no llegaron hasta el siglo XVI, en el que empezó a extenderse un modelo de órgano que llevó a la época de su máximo esplendor, adquiriendo una maravillosa movilidad, que permitía el libre vuelo del genio del compositor.
Aparte de los grandes órganos de iglesia, se fabricaban otros menores, de cámara, con tubos labiales. Abundaban los construídos con madera, debido a su bajo precio, y los que tenían tubos con lengüeta. Estos instrumentos, que eran fáciles de tocar, no gozaron de la difusión que luego tuvieron los pianos, pero ocuparn, al menos en las casas de los músicos, un lugar análogo a éstos.
Los órganos más grandes del medievo carecían de teclados sobrepuestos, disposición que les hubiera permitido pasar pronto de un grado a otro de intensidad en el sonido. Tal innovación parece ser que fue introducida por primera vez en Alemania y después en los Paises Bajos. El famoso órgano de San Marcos de Venecia, muy cercano al siglo XVIII, no tenía mas que un sólo teclado y el pedal permanecía unido a éste mediante un sencillo acoplamiento; es decir, carecía de tubos propios, mientras que en Alemania y en la misma época, los órganos ya poseían tres teclados y un pedalero independiente.
El Clavicordio, el Clavecín, el Clavicémbalo Existe una confusión entre estros tres instrumentos que naturalmente son totalmente distintos. El clavicordio es la forma más antigua del clave propiamente dicho, que a su vez, deriva del antiguo monocordio de los autores teóricos griegos. La aparición del clavicordio se sitúa en Inglaterra , en el siglo XIV. Puede decirse que este instrumento llegó a desaparecer a fines del XVIII, y siempre tuvo menos cuerdas que teclas, de modo que conservaba muy reconocible su procedencia del monocordio. Entre el clavicordio y el clavicénbalo existe una marcada diferencia, pues éste es fruto de un perfeccionamiento, consistente en que, en la extremidad posterior de las palancas, en lugar de las tangentes que frotaban las cuerdas, había colocados unos finos vástagos de madera en los que estaban fijados unos tallos duros de plumas recortadas, que hacían sonar las cuerdas sin dividirlas. Como es natural, se debía dar a cada tecla una cuerda propia, cosa lograda por el clavicémbalo, en tanto que en el clavicordio, esto constituía una rareza. Por su parte, el clavecín, tiene un sistema distinto de producir el sonido, ya que las cuerdas, en lugar de ser golpeadas, son "pinzadas", como si pulsáramos una cuerda de guitarra. Esto produce un sonido mucho más débil, pero no menos hermoso. El clavicémbalo es considerado por muchos como el antecesor del piano, una conclusión errónea, ya es en aquél las cuerdas son pulsadas o punteadas por púas, mientras que en el piano son golpeadas por pequeños macillos, aunque ambos instrumentos son accionados por teclado. El clavicémbalo tiene su antecesor remoto en el salterio, un instrumento de cuerda de gran antigüedad, cuyas cuerdas son pulsadas por un plectro de pluma de gaso o directamente por la uña.
Picardia Región de Francia donde se cree tiene su origen, hacia el siglo XVI, la costumbre de terminar una obra musical escrita en modo menor con el acorde mayor.
El Piano El origen de este instrumento hay que buscarlo en la Edad Media, y parece hallarse en el sambiut o tímpano alemán, que procedía del antiguo "salterio" -la sambuca de los asirios-, y que se tocaba con dos pequeños martillos de madera. Los instrumentos de esta clase siguieron siendo pequeños y poco aptos para un futuro desarrollo, por lo que no se les prestó mucha atención, pese a la ventaja que representaba el hecho de permitir al ejecutante tocar forte y piano, a voluntad.
Fue en 1700, cuando Pantaleón Hebenstreit, maestro de cémbalo y de danza en Leipzig, tuvo la idea de perfecctionar aquel instrumento revistiendo de cuero los martillos de madera, además de otras reformas con las que logró atraer el interés general hacia un instrumento que, hasta entonces, había sido despreciado y sólo tenía sitio en las tabernas de los pueblos. Cinco años más tarde, Hebenstreit causó sensación en la Corte de Fancia, donde Luis XIV llamó "pantalón" al reformado instrumento, nombre derivado del de su reformador. A partir de entonces los fabricantes de claves intentaron aplicar la percusión de martillos a la mecánica de aquéllos. Sin embargo, el honor de haber resuelto de modo satisfactorio el problema corresponde al florentino Bartolomeo Cristofori, fabricante de instrumentos en su patria y conservador de la colección de Ferdinando de Médicis. El nuevo instrumento fue descrito por primera vez en 1.711 por el Marqués de Maffet, en el Giornale dei letterati d'Italia y llamado piano e forte. Tenía martillos revestidos de cuero y dispuestos sobre un listón especial; un escape, que consistía en una pluma que hacía retroceder el martillo después de la percusión; pequeños tirantes -cordones de seda- , que impedían que los martillos se volvieran a levantar sin una nueva percusión de la tecla correspondiente; y apagadores independientes para cada tecla. Pocos años después aparecieron otros dos fabricantes: Marius de París, y Schöter de Nordhausen, pero sus modelos eran tan primitivos e imperfectos que no llegaron a obtener una aplicación práctica, por lo que no merecen el destacado puesto que algunos autores les asignaron en la historia del piano.
Parece se que los instrumentos de Cristofori se difundieron poco hasta que, en 1.725, se publicara en Hamburgo una traducción alemana de la descripción del marqués de Maffet, y Silbermann comenzara, en 1.726 a construir instrumentos de tal especie. Estos merecieron la aprobación de J.S. Bach y de Federico el Grande. Conjuntamente con el piano, se mantuvieron a lo largo del siglo XVIII el clavicordio y el Kielklüger, que era el clave con tallos de pluma.
En la construcción de pianos sobresalieron, además de Silberman, un discípulo suyo llamado Stein, de Augsburgo, inventor de la llamada mecánica alemana, en la que los martillos estaban directamente sobre el teclado. Andreas Streicher, yerno de Stein, que trasladó la fabricación a Viena, y especialmente el londinense John Broadwood, quien, basándose en una idea de Americus Backer, perfeccionó la técnica de Silbermann, razón por la que esta mecánica se ha venido llamando inglesa. También se debe a Broadwood la primacía de construir pianos de mesa.Un notable perfeccionamiento en el piano es el mecanismo de repetición, inventado por Sebastián Erhard, de Estrasburgo. Merece especial atención el sistema depercusión superior de las cuerdas, intentado por primera vez por Streicher en Viena, al que siguió Pape, en París, después de 1.815. El cruzamiento de las cuerdas, puesto en práctica por la renombrada fábrica Steinweg, fundada en Brunswig -trasladada en 1.850 a Nueva York-, permitió acortar la cola del piano sin acortar las cuerdas. Y otros muchos nombre podrían citarse como creadores de reformas en el piano hasta convertirlo en el bello instrumento que conocemos en la actualidad.
La Suite era una serie de danzas escritas en la misma tonalidad, lo que aseguraba su coherencia interna. Se buscaba el contraste entre movimientos rápidos y otros más lentos y también se combinaban los ritmos, popularizándose la costumbre de presentar con ritmo ternario una danza que inmediatamente antes se había tocado con ritmo binario. A finales del siglo XVII se va reemplazando la danza que inicia la serie (generalmente una pavana) por una sinfonía, pieza instrumental libre y sin carácter de danza, que más tarde fue sustituída por la obertura al estilo francés de Lully. También son fijadas sus partes más características: allemande, courante, sarabande y gige. Desde principios del siglo XVIII comenzó a alternarse ese ordenamiento, alternándose con bourées, rondós, minuetos, etc. En esta forma, la suite se convirtió en una de las formas musicales más representativas de su época, en cuya composición destacaron Bach, Telemann y Haendel.
Transposición Significa la interpretación o escritura de melodía y/o acordes en otra tonalidad distinta a la original (Más información)
Anacrusa La anacrusa se produce cuando una obra comienza en el último tiempo (o última parte del último tiempo) de un compás, generalmente débil, cayendo sobre el primer tiempo del segundo compás. Por ejemplo, en un compás de 4/4, la obra puede empezar con una corchea como única nota del primer compás. Este es el caso de la Allemande.
Figuración En alguno de los ejemplos musicales de este curso hemos podido ver que la melodía derivaba de un acorde o viceversa. Es decir, que las notas del acorde no se daban simultáneamente sino sucesivamente, para proporiconar una línea melódica. Este procedimiento fue y sigue siendo un procedimiento unificador muy común en la música. Otro recurso técnico semejante aunque más sencillo y evidente, consiste en el desarrollo de un acorde como acompañamiento melódico, el acorde arpegiado, que gozó de gran fervor durante la época clásica. Cuando se emplea en el bajo, esta forma estereotipada de acordes quebrados recibe el nombre de "Bajo de Alberti" en honor al compositor italiano del siglo XVIII Domenico Alberti, que lo utilizada a menudo.
Sistema de tónica sol-fa El sistema de tónica sol-fa, o solmisación, es la designación de las notas de la escala por sílabas. Dicha nomenclatura silábica se utiliza en la repentización y en la educación del oído. El principio consiste en designar a cada nota de la escala por una sílaba fácil de cantar y entonar: do, re, mi, fa, sol, la, si, y su ventaja estriba en que facilita el proceso de aprender a leer a primera vista, pues mediante el sistama del "do movible" las sílabas, y por lo tanto sus intervalos correspondientes, son idénticos en cualquier tonalidad. Es decir, do-sol representa siempre una quinta, ya sea en do mayor (do-sol) o en do# mayor (do#-sol#). Por lo tanto, utilizando la solmisación es igual de fácil cantar en do mayor que en fa# mayor, por ejemplo, ya que en ambos casos el do representará siempre la tónica de la escala. De la misma manera, la siempre será la tónica de cualquier escala menor. Fue Guido D'Arezzo quien dio nombre a las actuales notas de la escala.
Del origen de la Vihuela "¿Quién fue el inventor primero de la vihuela? Respóndese que Mercurio, y la halló en la manera siguiente. como el río Nilo, dizen, salga muchas veces fuera de madre, a la vuelta que mengua dexa en los campos muchos animales muertos, entre los quales quedó un tortuga o galápago. como ese animal se pudriese y se quedasen los niervos estirados, fueron heridos los dichos niervos por Mercurio, y hizieron sonido harmonioso. Ocasionado de este hecho el dicho Mercurio, hizo la vihuela, y diósela a Orpheo, porque era muy estudioso en la Música " (Juan Bermudo, Declaración de instrumentos musicales, 1.555)