Racó de Poesia
RACÓ DE POESIA

"Un poema no es más
que una palabra pensante
en el horizonte
de lo no dicho."

                                          (Hans-George Gadamer)

envieu un poema
envieu un poema


Selecció de poemes:
Todavía de Mario Benedetti
Irse de Mario Benedetti
Cobalto d'Esther Zarraluki
"Por lo visto"de Jaime Gil de Biedma
"¿Y la luna?"de León Felipe
Canción de muerte de José de Espronceda
¿Qué va a quedar de estos días? de Jesús Munárriz
Hemos viajado juntos de Jesús Munárriz
Cuatro sonetos de amor (soneto III) de Rafael de León

                





























Atardece. Noticias desmienten
la calma frente a mi casa.
Tristona y hermosa
abre su bocadillo a desgana
y parte en dos los escalones
de la entrada, los desagües tendidos
hacia el barranco, el viejo cuidado.
Se enseña con el cansancio de un largo
trayecto, la frente contra el cristal.
Veo sus ojos entornados
y el hondo pecho
respira ante mí.
Y una mano alegre me empuja hacia ella,
hacia los escalones, hacia la calma
de la tarde, la calma abierta de la tarde.

Esther Zarraluki
Cobalto









"Por lo visto"

Por lo visto es posible declararse hombre.
Por lo visto es posible decir no.
De una vez, y en la calle, de una vez, por todas
y por todas las veces en que no pudimos.

Importa por lo visto el hecho de estar vivo.
Importa por lo visto que hasta la injusta fuerza
necesite, suponga nuestras vidas, esos actos mínimos
a diario cumplidos en la calle por todos.


Y será preciso no olvidar la lección:
saber, a cada instante, que en el gesto que hacemos
hay un arma escondida, saber que estamos vivos
aún. Y que la vida
todavía es posible, por lo visto.

Jaime Gil de Biedma
Por vivir aquí









"¿Y la luna?"

En el pozo la guardaron.

Para que no la robasen
en el pozo la guardaron
- como una onza en un bolso -
aquellos fieros románticos.

Y estuvieron dos cipreses
la noche entera velando.
La noche entera de un siglo
los dos cipreses velaron.

Pero fue en vano, fue en vano,
toda la vela fue en vano.
Al llegar la madrugada
el Sol levantó los brazos
y asomó sobre la sierra
su rostro congestionado
de risa,
que gritaba:
¡la han robado, la han robado, la han robado!...

León Felipe
Versos y oraciones de caminante









"Canción de la muerte"

Débil mortal no te asuste
mi oscuridad ni mi nombre;
en mi seno encuentra el hombre
un término a su pesar.
Yo, compasiva, te ofrezco
lejos del mundo un asilo,
donde a mi sombra tranquilo
para siempre duerma en paz.

Isla yo soy del reposo
en medio el mar de la vida,
y el marinero allí olvida
la tormenta que pasó;
allí convidan al sueño
aguas puras sin murmullo,
allí se duerme al arrullo
de una brisa sin rumor.

Soy melancólico sauce
que su ramaje doliente
inclina sobre la frente
que arrugara el padecer,
y aduerme al hombre, y sus sienes
con fresco jugo rocía
mientras el ala sombría
bate el olvido sobre él.

Soy la virgen misteriosa
de los últimos amores,
y ofrezco un lecho de flores,
sin espina ni dolor,
y amante doy mi cariño
sin vanidad ni falsía;
no doy placer ni alegría,
más es eterno mi amor.

En mi la ciencia enmudece,
en mi concluye la duda
y árida, clara, desnuda,
enseño yo la verdad;
y de la vida y la muerte
al sabio muestro el arcano
cuando al fin abre mi mano
la puerta a la eternidad.

Ven y tu ardiente cabeza
entre mis manos reposa;
tu sueño, madre amorosa;
eterno regalaré;
ven y yace para siempre
en blanca cama mullida,
donde el silencio convida
al reposo y al no ser.

Deja que inquieten al hombre
que loco al mundo se lanza;
mentiras de la esperanza,
recuerdos del bien que huyó;
mentiras son sus amores,
mentiras son sus victorias,
y son mentiras sus glorias,
y mentira su ilusión.

Cierre mi mano piadosa
tus ojos al blanco sueño,
y empape suave beleño
tus lágrimas de dolor.
Yo calmaré tu quebranto
y tus dolientes gemidos,
apagando los latidos
de tu herido corazón.

José de Espronceda









¿Qué va a quedar de estos días?

¿Qué va a quedar de estos días
borrachos de tu presencia
cuando tú seas ausencia
y yo mi melancolía?
¿Qué va a quedar de estos días?

¿Qué apetencia tuya y mía
arrastrará el viento loco
cuando le sepan a poco
tu soledad y la mía?
¿Qué apetencia tuya y mía?

La huella de tu aliento
será mi aliento,
la huella de tus labios
serán mis labios,
la huella de tu cuerpo
será mi cuerpo,
la huella de tus manos
serán mis manos.

¿Qué va a quedarle a la noche
rondándole por lo oscuro
cuando sea sólo un puro
e interminable derroche?
¿Qué va a quedarle a la noche?

¿Qué rincón de qué jardín
va a acordarse de nosotros
al ver felices a otros
donde nos vio a ti y a mí?

La huella de tu aliento
será mi aliento,
la huella de tus labios
serán mis labios,
la huella de tu cuerpo
será mi cuerpo,
la huella de tus manos
serán mis manos.

Jesús Munárriz









Hemos viajado juntos

Hemos viajado juntos
a toda vela,
hemos andado siempre
las mismas sendas.

Caminos del cerebro
y los sentidos,
rutas de tus ensueños
y de los míos.

Mano a mano
tú y yo
codo con codo,
viajeros por iguales
pieles y poros.

Pensamientos perdidos
labios sedientos,
deseos en la sombra,
soñar despiertos.

Tú me has dado la mano:
no me la sueltes,
sabes que cualquier día
vendrá la muerte.

Mano a mano
tú y yo
codo con codo,
viajeros por iguales
pieles y poros.

Jesús Munárriz









Cuatro sonetos de amor


III


Otro domingo más sin tu mirada,
dejándome morir junto a la gente
que pasa y que traspasa indiferente
a mi canción de amor desesperada.

Una yegua de celos colorada
corre llena de furia por mi frente
y galopa de oriente hasta occidente
en busca de tu falsa coartada...

Porque yo sé de más que en esta hora
hay alguien que los labios te devora
y comparte las cepas de tu vino.

Más como de perderte tengo miedo,
no ahondo en la maraña de tu enredo
y comulgo con ruedas de molino.

Rafael de León









IRSE

Cada vez que te vayas de vos misma
no olvides que te espero
en tres o cuatro puntos cardinales

siempre habrá un sitio dondequiera
con un montón de bienvenidas
todas te reconocen desde lejos
y aprontan una fiesta tan discreta
sin cantos sin fulgor sin tamboriles
que sólo vos sabrás que es para vos

cada vez que te vayas de vos misma
procurá que tu vida no se rompa
y tu otro vos no sufra el abandono/
y por favor no olvides que te espero
con este corazón recién comprado
en la feria mejor de los domingos

cada vez que te vayas de vos misma
no destruyas la vía de regreso
volver es una forma de encontrarse
y así verás que allí también te espero

Mario Benedetti
en "El mundo que respiro" (2001)









Todavía

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
                                        todavía

Mario Benedetti
"Todavía"
(enviat per la Gemma)