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Enorme fue la preocupación cuando nos llegó
la noticia de que el Maestro de Ajedrez Daniel Cámpora, había sido víctima
de un accidente cerebral. En primer lugar porque el nicoleño es
"un amigo de la casa". En segundo término, porque son
imponderables que suelen no perdonar.
Ordenando cronológicamente los hechos, Daniel Cámpora estuvo en
nuestra ciudad hace poco más de diez días. El ajedrecista había
participado de un Campeonato Argentino que se disputó en San Luis, y
tras esta competencia viajó a San Nicolás para visitar a familiares y
amigos. Su amor a la ciudad que lo vio nacer es sincero, y toda vez que
viene a Argentina, se hace "un ratito" para ver a los suyos.
El martes 9 partió rumbo a Portugal, para ser protagonista de otro
torneo de Ajedrez. Finalizado el mismo, se embarcó rumbo a Sevilla,
ciudad española en la que reside desde hace algunos años el nicoleño.
El 15, y tras haberse levantado y duchado, Daniel sufrió lo inesperado:
Un infarto cerebral que le afectó el hemisferio izquierdo de su
cerebro. Debido a este complicado cuadro, Daniel fue hospitalizado de
urgencia en terapia intensiva, en una clínica de Sevilla.
EL NORTE se comunicó ayer con la esposa del ajedrecista nicoleño, la
Sra. Teresa Pérez de Cámpora, quien no se despega un segundo de su
marido. "Qué alegría que llamen", exclamó Teresa, al
escuchar que un periodista de este Diario preguntaba sobre el estado de
salud de su marido Daniel. "La verdad es que se está recuperando
muy bien. Aún hay que hacerle varios estudios más, pero ya recuperó
algo de movilidad y sensibilidad en su pierna y brazo. También está
caminando un poco, y puede comer. Es un hombre con mucha fortaleza, y en
este caso lo está demostrando", era el parte tranquilizador de la
Sra. Teresa Pérez de Cámpora. "Es probable que a fines de la próxima
semana, si todo va bien, le den el alta. Pero no hay que apresurarse. Lo
importante es que él está muy bien", agregó.
Palabras inesperadas
A su lado, se encontraba el protagonista de esta historia. "Daniel,
es del Diario EL NORTE", se escuchó del otro lado del teléfono.
"Tomá, deciles algo", le propuso Teresa a su esposo. Con una
voz cansada y un tanto forzada, dijo Daniel Cámpora: "Estoy bien.
Gracias por comunicarse. Saludos a todos los nicoleños". Pocas
pero muy sentidas las palabras. La comunicación tenía como fin recoger
noticias, pero nunca imaginó quien escribe esta nota, poder escuchar al
propio Cámpora decir "estoy bien". Daniel!...Qué susto nos
diste!!, improvisé por la emoción.
Lo más importante de aquella comunicación es la tranquilidad de saber
que Daniel Cámpora está fuera de peligro, que evoluciona lenta pero
favorablemente. Es más, se encontraba con un amigo intentando jugar una
partida de ajedrez.
Su esposa nos comentó que el coágulo está detectado en el hemisferio
izquierdo de su cerebro. Vale destacar que, en este tipo de accidentes,
las secuelas se producen en el lado opuesto al sector del cerebro
afectado. En este caso, Daniel Cámpora perdió movilidad y sensibilidad
en el hemisferio derecho de su cuerpo. Su brazo y su pierna son los más
afectados. Según la Sra. Teresa, hoy por hoy la secuela más notoria es
la del habla. "A Daniel le cuesta hablar. Se le entiende, y él
también nos entiende a nosotros, pero tiene algunos inconvenientes para
expresarse", contó.
Ahora le seguirán practicando diversos estudios, básicamente para ver
qué otras secuelas le dejó este accidente cerebral.
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