DEL "QUE SU" AL "CUYO" HAY MUCHO TRECHO
Fisgón: Tal como lo prometimos la semana pasada, hoy seguiremos con el tema de los posesivos, entre los cuales no podemos dejar de mencionar al más elegante y sonoro de ellos: " cuyo".
Profe: Sin embargo, ínclito amigo, "cuyo" es uno de los posesivos más olvidados y, por ende, menos usado por el común de las personas.
Fisgón: Me da la corazonada de que la razón de tal olvido u "olvidanza" estriba en que la expresión " le dieron el cuyo" significa, en el contexto laboral, que lo despidieron, lo indemnizaron, lo "arreglaron" o lo "votaron", como se dice comúnmente.
Profe: Posiblemente, ello ha generado un pánico a usar el "cuyo", pues, un inconsciente colectivo lo rechaza. Bien lo dice un conocido refrán: "No se menciona la soga en casa del ahorcado".
Fisgón: Los únicos "cuyos" de los que la gente habla con cariño, y recuerda con especial interés, son "Los trovadores del Cuyo", cuya música hace lagrimear a los más "berracos", cuando los caldos etílicos empiezan a hacer su efecto.
Profe: Los "cuyanos" son los nacidos en Cuyo, provincias de Mendoza, San Juan y San Luis, en la Argentina.
Fisgón: Cuyo, cuya, cuyos, cuyas son pronombres relativos ( que establecen relación), y también tienen un carácter posesivo o de pertenencia. Esta doble función los hace muy peculiares.
Profe: Se caracterizan porque concuerdan con el nombre de la persona o cosa poseída, en género y número: "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor".
Fisgón: Existe una tendencia general hacia el empleo del "que su" (pronombre relativo+ adjetivo posesivo), en lugar del sonoro "cuyo", lo cual constituye un disparate de marca mayor.
Profe: Recuerdo que nuestro compatriota, Kike Santander, cayó en ese horripilante dislate, al escribir la letra de una de sus canciones más populares: "Hay amores que su llama sigue viva...", en lugar de: "Hay amores cuya llama sigue viva".
Fisgón: Los compositores tienen la obligación de hacer un empleo depurado del idioma, puesto que sus canciones se convierten en modelos idiomáticos para un número elevado de oyentes.
Sería conveniente que Kike conozca este artículo, estamos seguros de que afinaría su ojo y oído gramatical y se haría consciente de tal error.
Profe: ¡ Buena ésa, conservador Fisgón! Sigamos luchando contra los innumerables disparates que atentan contra la unidad y la estructura de nuestro hermoso idioma castellano. No cejaremos en nuestro empeño. Así sea.
Fisgón: Antes de despedirnos de nuestros lectores, quiero anotar algunas rarezas que se presentan en nuestro idioma español, en relación con el género y el plural de las palabras "cui" y "cury".
Profe: Desembuche esos enigmas, rebuscador Fisgón
Fisgón: Las descubrí al husmear diccionarios: "Cui" - "curí" y "cuy" son palabras exclusivamente masculinas. Los femeninos correspondientes son: "curisa" o "cuya".
Profe: Yo quiero, siguiendo la idea de mi amigo Fisgón, rematar con los plurales de tales vocablos. El plural de "cuy" y de "curí" sigue las reglas establecidas: "cuyes" y "curíes". En cambio, el de "cui", oigan esta rareza, puede ser: "cuis" o "cuises".
Fisgón: Para finalizar, quiero traer a colación un significado, en desuso: "cuyo" también significa "galán o amante de una mujer". Por tanto, de ciertas mujeres se puede decir, con propiedad, que han tenido más "cuyos" que una "cuya" (conejilla de Indias). Hasta pronto.
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