Las voces de los animales
Fisgón: Revolviendo papeles en mi Fisgoneoteca, encontré un escrito que me proporcionó un amigo. Creo que es un tema interesante para tratar hoy; corresponde al título de nuestra columna. ¿Me acolita, Profe?
Profe: Le acolito su idea. A nuestros lectores les agradará, no sólo por tratarse de un tema novedoso, sino también porque les enriquecerá, a no dudarlo, el conocimiento léxico.
Fisgón: Por ejemplo, yo ignoraba que el elefante "barrita", es decir, da "barritos"(del verbo "barritar").
Profe: Nuestro idioma contiene algunas rarezas. La voz del grillo macho, porque la hembra no tiene la facultad de producir el sonido, se representa por medio de la palabra onomatopéyica: "grillar". Lo curioso, es que el Drae no registra el sustantivo correspondiente: "grillido".
Fisgón: Bueno será solicitar su inclusión, pues, está bien construido. Me impelió usted, apreciado Profe, a "meter baza" en este interesante aspecto. El sustantivo grillera", en sentido figurado y familiar, se define como "el sitio donde se habla mucho y nadie se entiende". Por lo tanto, lo podemos utilizar para describir, con toda propiedad, el ambiente político que se vivió en el Senado colombiano, durante los debates relacionados con la corrupción que allí impera.
Profe: No podemos dejar de citar el verbo "balar", que no tiene nada que ver con "bala", sino con "balido": la voz del gamo , del venado y del ciervo, como también del carnero, la oveja y la cabra.
Fisgón: Al cerdo o al marrano, cuando está en celo o enojado, se le da el nombre castizo de "verraco", con "v", por derivarse del latín "verres-is (cerdo padre).
Profe: Tocó usted un tema muy interesante. En Colombia, se acostumbra escribirlo también con "b". El sustantivo ha dado origen a diversas homófonas, con significados idénticos. Tales son: "verraquear" o "berraquear" (gruñir o dar señales de enfado y enojo; llorar con rabia y continuamente los niños). "Verriondez" y "berriondez", calidad de "verriondo" o "berriondo", con los cuales se designa , tanto al puerco y a otros animales cuando están en celo, como a la persona que está disgustada, encolerizada o de mal humor.
Fisgón: Con gran frecuencia, cuando empleamos expresiones populares distorsionamos los sentidos primarios . Tal es el caso de: ¡ Qué verraquera ! o ¡ Qué verriondera !, expresiones que denotan una emoción intensa, que, según el contexto o la entonación, puede ser de placer, enojo, sorpresa, entusiasmo, desilusión, etc.
Profe: Vale la pena mencionar otros colombianismos afines: "berrietas" (niño llorón, chilletas, lloretas). "Berrinche" (enojo pasajero; rabieta). "Berreadera" (llanto prolongado y molesto de los niños).
Fisgón: Muchos hemos oído la expresión " El Verraco de Guaca", para designar al hombre guapo y matón. Del mismo modo, existen otros epítetos que se utilizan con significaciones similares. El fragmento siguiente, tomado del Diccionario Folclórico Antioqueño, de Jaime Sierra García, y que nos sirve para finalizar esta columna, es una clara evidencia de tal afirmación:
Si es el Alcalde, es de Apía,
Si es el Tigre, es de Amalfi,
Si es el Verraco, es de Guaca,
Si es el Putas , es de Aguadas,
y el Guapo, es de la Tebaida.
Profe: Y con estos "versitos alegres, tonada elegante", nos despedimos. Hasta la próxima. Chao.
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