FC Navigation ConsoleFortuneCity ad

17 de agosto de 1999

Disparates y Dislates


Cualquier(a) Cualesquier(a)
 

FISGÓN: Yo quiero, apreciado Profe, que expliquemos a nuestros lectores, el correcto empleo del adjetivo o pronombre indefinido: "cualquier(a)", tanto en lo referente a su forma abreviada o apocopada, como a la manera de pluralizarlo.

PROFE: "Cualquier y cualquiera" se refieren a una cosa o a una persona indeterminada, alguno, sea el que fuere, indiferente en su género (masculino o femenino ). "Cualquier" va antepuesto al nombre, mientras que "cualquiera" va pospuesto a él.

Por ejemplo: "Cualquier persona". Una persona "cualquiera". "Cualquier" libro. Un libro "cualquiera".

FISGÓN: Es decir, Profe, que "cualquiera" sufre "una apócope" delante de los nombres, tanto femenino como masculinos. A propósito, es conveniente anotar que el vocablo "apócope" es femenino. Por lo tanto, se debe decir "la apócope" y no, "el apócope", como se oye a menudo.

PROFE: Son apropiados sus comentarios, perspicaz Fisgón. El plural de "cualquier" es "cualesquier"( antepuesto) o "cualesquiera"(pospuesto), usando el morfema de plural ( -es ) en el medio de la palabra, y no al final de la misma, como ocurre en la mayoría de las palabras.

Por ejemplo: "Cualesquier" personas. Personas "cualesquiera".

FISGÓN: "Cualquiera" y "cualesquiera" pueden usarse también como sustantivos, con el sentido de: "persona(s) despreciable(s)". Tal como sucede cuando decimos: Es "un cualquiera". Es "una cualquiera". Son "unos cualesquiera".

PROFE: En ese caso, granado amigo, también puede significar: "Persona de poca importancia; sin ningún mérito o valía".

FISGÓN: Respecto de la forma plural "cualesquiera", el Diccionario de uso del Español, de María Moliner, anota que: "puede usarse delante de nombres", sin sufrir la apócope. Por ejemplo: "Cualesquiera" personas.

PROFE: Por último, Fisgón, es conveniente recordar que "la apócope" se refiere a un fenómeno lingüístico que consiste en suprimir una o más letras al final de una palabra. También se puede decir "la apócopa". De igual manera, existe el verbo "apocopar": suprimir letras al final de una palabra.

FISGÓN: Lo noto hoy, Profe, un poco "apocoyado", "apocado"(amilanado, abatido). ¿A qué se debe su "apocamiento", su "postración"?

PROFE: Son muchas las razones, susceptible amigo. "Hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres, como en las noches lúgubres el llanto del pinar. El alma gime, entonces, bajo el dolor del mundo, y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar" (Porfirio Barba Jacob).

FISGÓN: Muy apropiados esos versos para expresar, entre otros, ese inmenso "dolor de patria" que nos aflige, cuando comprobamos, ya al final de esta centuria, que seguimos siendo tan "esclavos"como lo fueron nuestros aborígenes: esclavos de la corruptela, que tiene arruinado el país; esclavos de la "politiquería"; esclavos de una pésima clase dirigente...

PROFE: "Somos esclavos de la esclavitud". Para terminar nuestra charla habitual, quiero citar un pensamiento de Horace Walpole: "La vida es una comedia para aquéllos que piensan, y una tragedia para aquéllos que sienten".


Volver a la página principal