Septiembre 2 de 2001
Disparates y Dislates


SIGNIFICADOS DE LA P A Z.
 
Fisgón: Ahora cuando estamos tratando temas de actualidad, me parece oportuno que le “metamos el diente” a la palabra paz. Y le espeto una pregunta: ¿cómo definiría usted la palabra PAZ, apreciado Profe?

Profe: Eso es lo que se llama “una pregunta perpleja”, y me la disparó así como “a quemarropa”. Para mí, la paz es un estado de conciencia, es un equilibrio interior al cual se llega como resultado de un proceso de comunión, tanto consigo mismo, como con nuestros semejantes, y con la madre naturaleza.

Fisgón: Desde el punto de vista etimológico, tiene su origen en la palabra latina pax-pacis. De acuerdo con los diccionarios, observo que registra múltiples significados, además de variadas locuciones o expresiones adverbiales en las que la palabra “paz” juega un importante papel expresivo.

Profe: En este momento, en todo el mundo se invoca sólo uno de los sentidos de la paz, simple en apariencia, pero difícil de llevar a la práctica: “Tratado o convenio que se concuerda entre los gobernantes para poner fin a una guerra”.

Fisgón: En el caso colombiano, muchos piensan que el asunto depende tan sólo de que los actores del conflicto tengan la voluntad o el deseo de firmar el pacto o convenio. Sin embargo, el acto de firmar involucra no sólo la aceptación de unos puntos, sino también el desarrollo de una firme actitud de cambio, y la creencia en la importancia y la necesidad del mismo.

Profe: Es preciso que la sociedad en general asuma el cambio con convicción, con racionalidad y, además, con pasión. La paz no es un simple asunto de “banderitas blancas”, “palomas con olivos”, “pañuelos blancos”, o “palmaditas en la espalda”.

Fisgón: La paz también incluye la ”reconciliación, la vuelta a la amistad o a la concordia”, lo cual también representa un reto para todos, especialmente para quienes han sufrido en carne propia los efectos de la confrontación y de la violencia, durante tantos años.

Profe: El proceso de paz lleva implícito el perdón, el olvido, el deseo de comenzar una nueva vida. La paz debe traer consigo la igualdad, la justicia, la sinceridad, la solidaridad, el compartimiento.

Fisgón: Es imposible concebir la paz verdadera cuando existen siete millones de compatriotas en estado de pobreza absoluta, en contraposición de una clase pudiente minoritaria que se ahíta, derrocha, despilfarra, cohecha, oprime, se muestra indiferente.

Profe: La paz mundial no será más que una entelequia, mientras no exista una verdadera conciencia de cambio real, legítimo, sincero, en todas las clases dominantes. El impedimento para la paz no lo constituyen, básicamente, los grupos insurgentes, sino la insensibilidad social y la ceguera obtusa de quienes han detentado siempre el poder y la riqueza.

Fisgón: Es imposible hablar de paz cuando los estómagos están vacíos y las necesidades fundamentales no han sido satisfechas. La paz no debe constituir un simple anhelo, una esperanza, sino la firme decisión de conformar un mundo digno para todos.

Profe: Recuerdo ahora, amigo Fisgón, un pensamiento de Thomas Jefferson: “Cuando en un país hay tierras sin cultivar y pobres sin emplear, es evidente que las leyes de la propiedad se han extendido hasta violar derechos naturales”.

Fisgón: Esa cita tiene mucha afinidad con lo expresado por el Papa León XIII, en su encíclica Rerum Novarum: “Todo hombre tiene por naturaleza el derecho a la propiedad. Este es uno de los puntos principales que distinguen al hombre de los animales inferiores”.

Profe: A nuestros lectores, gracias por leernos . Chao. Hasta la próxima semana.