30 de Septiembre de 2001




Septiembre 30 de 2001
Disparates y Dislates


Cardinales,ordinales,partitivos.
 
FISGÓN: Conversemos hoy, Profe, sobre los adjetivos determinativos numerales, con cuyos nombres encabezamos hoy nuestra columna. Aclaremos, en primer lugar, el significado de cada uno de ellos:

1. Cardinal: indica la serie natural de los números: uno, diez, cien, veinte, ochenta, etc.

2. Ordinal: expresa el orden o la sucesión de los objetos: primero, segundo, vigésimo, etc.

3. Partitivo: denota la división de un todo en partes: mitad, tercio, cuarto, doceavo, etc.

4. Múltiplo: expresa multiplicación: doble, triple, cuádruple, céntuplo, etc.

PROFE: Un error común consiste en usar los adjetivos numerales partitivos, en lugar de los ordinales. Cuando decimos, por ejemplo, que “vivimos en el catorceavo (catorzavo) piso de un edificio”, ello significa, de acuerdo con el verdadero sentido del numeral empleado, que habitamos en una de las catorce partes en que fue dividido ese piso, pero eso sería un contrasentido. Si queremos expresar la noción de orden, es preciso decir: “vivimos en el décimo cuarto piso”. También se pueden usar los cardinales pospuestos, en lugar de los ordinales: “vivimos en el piso catorce”.

FISGÓN: En ese error incurren, tanto las reinas de belleza, como la mayoría de los periodistas y entrevistadores de radio y televisión, cuando promocionan los diferentes eventos sociales. No se debe hablar, pues, “del veintisieteavo reinado de la Feria de la Caña”, sino “del vigésimo séptimo “o “del reinado veintisiete”.

PROFE: Por razones de espacio, no es posible hacer un listado de todos los números ordinales, con sus correspondientes cardinales, por lo cual daremos sólo algunos ejemplos, con el fin de orientar a nuestros lectores.

10= décimo; 11= undécimo; 12= duodécimo; 13= décimo tercero; 20= vigésimo; 30= trigésimo; 40= cuadragésimo; 50= quincuagésimo; 60= sexagésimo; 70= septuagésimo; 80= octogésimo; 90= nonagésimo; 100= centésimo; 200= ducentésimo; 300= tricentésimo; 400= cuadrigentésimo; 500= quingentésimo; 600= exagentésimo o sexcentésimo; 700= septingentésimo; 800= octingentésimo; 900= noningentésimo; 1000= milésimo.

FISGÓN : “Se me luenga la traba”, como se dice de manera jocosa, al tratar de pronunciar los susodichos números. Termina uno “más enredado que un bulto de anzuelos”. Por eso, muchas personas evitan usar los ordinales, los miran de soslayo, se hacen los de la vista gorda con ellos. En eso tienen toda la razón.

PROFE: Veamos algunos ejemplos sobre la conversión de números cardinales en ordinales :

128= centésimo vigésimo octavo; 236= ducentésimo trigésimo sexto; 685= exagentésimo octogésimo quinto; 1951= milésimo noningentésimo quincuagésimo primero.

FISGÓN: A mí me hubiera servido la repetición de esos ordinales, como un excelente ejercicio para corregir mi tartamudez. Sin embargo, para ello, prefiero recitar de memoria, los versos ortográficos propuestos por el vate Marroquín: “Llevan la J: teje, maneje, objete, hereje, dije, ejercer, ejecutorias, apoplejía, jergón, vejiga, botija, ujier”.

PROFE: Es conveniente recordar que para la expresión de las cantidades en letras, desde el dieciséis hasta el veintinueve se conforma una sola palabra; del treinta y uno en adelante, es preciso usar tres.

FISGÓN: Bueno, caro Profe, aquí terminamos nuestra plática de hoy. Hasta pronto. (www.professionals.at/disparates); (www.ciberpc.com/disparates)